¿Por qué encallan las tortugas marinas en Uruguay?

Las principales causas de los varamientos se deben a la acción humana, según un estudio internacional que durante 12 años registró las amenazas en aguas nacionales para estos animales


Cuando una tortuga marina aparece varada en la costa, es posible saber qué fue lo que la obligó a salir del mar. O por qué la marea la arrastró hasta allí una vez lastimada o muerta. Por eso los varamientos aportan pistas sobre las amenazas que estos animales migratorios enfrentan en el agua, a donde llegan desde diversas partes del mundo a alimentarse o desarrollarse.

Cuando en 1999 la ONG uruguaya de conservación y rehabilitación de tortugas marinas Karumbé abrió sus puertas, también comenzó una investigación para analizar estas amenazas.

Durante 12 años, hasta 2010, un equipo de biólogos marinos se dedicó a reunir información sobre los varamientos a lo largo de la costa uruguaya, incluido el estuario del Río de la Plata. En total, en ese tiempo se registraron 1.107 animales varados, con una media de entre 20 y 160 por año, de cinco especies de tortugas marinas: la verde (Chelonia mydas), la cabezona (Carreta carreta), la siete quillas (Dermochelys coriacea), la olivácea (Lepidochelys olivacea) y la carey (Eretmochelys imbricata).

Todas ellas se encuentran catalogadas como en peligro, en estado o vulnerables por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Factor humano


El estudio publicado en junio en la versión online de la revista Marine Biology concluye que la principal causa de los varamientos de estos animales es la acción humana. En concreto, son la actividad pesquera y la contaminación del mar las que llevan a estos animales a encallar en la orilla.
Probablemente el número de varamientos de tortugas por causas humanas ha aumentado, pero también ha crecido la cantidad de reportes”, dijo Vélez-Rubio

Según explicó la principal autora del estudio, Gabriela Vélez-Rubio, del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universidad de Valencia y miembro de Karumbé, la ingesta de plástico y basura marina en general es la causa que ha crecido más, sobre todo a partir de 2006.

A estas les siguen causas naturales como la hipotermia, enfermedades y más recientemente la amenaza de Rapana venosa, una especie invasora de caracol que se adhiere a la caparazón de las tortugas y por su peso las dan vuelta, llegando a provocarles la muerte. Estos peligros afectan a las tortugas de forma diferente según la especie, la zona geográfica e incluso la época del año.

En la red


Según explicó uno de los investigadores de Karumbé, Alejandro Fallabrino, durante los años en que tuvo lugar la investigación creció el número de reportes de varamientos gracias a las redes sociales, que permite a las personas informar acerca de ellos.

“Probablemente el número de varamientos de tortugas por causas humanas ha aumentado, pero también ha crecido la cantidad de reportes”, dijo Vélez-Rubio, que aclaró que también existen casos que no son reportados.
La única forma que tenemos es transmitir conocimiento, mostrárselo a la gente para que nos avise de eso”, dijo la principal autora del estudio

Los investigadores recibieron información también vía correo electrónico y teléfono, todos corroborados con fotos del animal, lo que facilitó el registró e hizo posible extenderlo a toda la costa. Estos se sumaron a los sondeos que la ONG realizó en las playas uruguayas. Solo en Rocha, se hallaron unas 221 tortugas varadas durante los años abarcados por el estudio.

Por su parte, Vélez-Rubio explicó que el hecho de que las principales causas de varamientos se deban a la acción del ser humano, hace que sea necesario crear conciencia al respecto, tanto en la población como en las autoridades locales. “La única forma que tenemos es transmitir conocimiento, mostrárselo a la gente para que nos avise de eso”, afirmó.

Ahora, Karumbé seguirá apostando a la red de varamientos, que no solo registra los casos sino que permite tomar muestras y recabar otro tipo de datos sobre las distintas especies.

De aquí y de allá


Se trata del primer estudio de largo plazo que tiene lugar en Uruguay sobre estos animales y que, según explican los autores en el artículo, abrirá el camino para nuevas investigaciones en distintas partes del mundo. Es que las tortugas marinas solo se consideran autóctonas de un lugar cuando pasan gran parte del año en las aguas de un país, pero, en definitiva, su único hábitat es el mar.

Vélez-Rubio explicó que por eso es necesaria la colaboración mundial, porque “son animales que recorren el océano y pasan fronteras sin ningún problema”. Por ejemplo, las tortugas verdes que llegan a Uruguay vienen desde la isla de Ascensión, en la mitad del océano Atlántico y soberanía británica. Las siete quillas nacen en Gabón, Nueva Guinea y otros países de África, y llegan aquí para alimentarse.

Por eso los países deban preocuparse por mantener libres de amenazas sus aguas y, al mismo tiempo, colaborar para que los mares de otros también sean aptos para acoger a estas viajeras.

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