¿Por qué el excremento de cachalote vale miles de dólares?

Un trozo de ámbar gris fue subastado por US$ 17 mil; es una sustancia codiciada por la industria de los perfumes

El ámbar gris, desde hace siglos considerado un producto de lujo, no es más que la materia fecal de los cachalotes. La semana pasada, por ejemplo, un trozo hallado en una playa británica se remató por US$ 17.000. Pero eso no es todo: en 2013 la suma alcanzó los 50.000 euros. ¿Por qué esta caca vale tanto?

La sustancia es utilizada mayormente en la industria del perfume, dado que tiene un aromo muy particular: tiene un toque dulce y animalístico, según relató Dom Devetta, fundador de la empresa de perfumes Shay & Blue a la BBC. El ámbar gris ha sido usado en ceremonias religiosas, como afrodisíaco en Medio Oriente, como delicatessen en China o como ingrediente en pociones de medicina tradicional.

"Su aroma es intenso, dulce, animal. Añade una capa dentro de la fragancia que le da un toque de pasión, sensualidad, sexualidad y eso es algo difícil de lograr", explicó Devetta.

A pesar de que su origen, las heces de los cachalotes ayudan a que el perfume permanezca por más tiempo en la piel; además, es imposible de fabricar en un laboratorio.

Su alto valor se debe a que, en principio, el ámbar gris solo es producido por una mínima fracción de la población de cachalotes –cerca del 1%– en determinadas circunstancias: es producto de un problema intestinal.

La dieta de los cachalotes se compone casi exclusivamente de calamares. Las partes duras de estos moluscos son regurgitadas por la boca pero, en algunos casos, continúan su camino por el sistema digestivo y les irritan el estómago y el intestino delgado.

El reporte de la BBC indica que el intestino del animal produce una secreción grasosa rica en colesterol para recubrir estos pedazos y mitigar el daño que pueden provocarle al organismo. Cuando la sustancia es excretada es viscosa y maloliente; pero tras pasar años en el mar, además de la acción del aire y el sol, adquiere el aroma y las propiedades que lo convierten en algo valioso.

En Estados Unidos, una ley de 1972 para proteger a los mamíferos marinos prohíbe la comercialización del ámbar gris e incluso penaliza el recoger un trozo en la playa. En algunos países su uso está directamente prohibido.

El autor de Moby Dick ya lo había dicho: "¿A quién podría ocurrírsele, pues, que damas y caballeros exquisitos se deleitan con una esencia surgida de las tristes entrañas de una ballena enferma? Y sin embargó es así".