Policía australiana advierte a los jugadores de Pokemon Go jugar de forma segura

Estar con la nariz metida en el celular por el nuevo juego podría tener resultados catastróficos
La nueva app de smartphone Pokemon Go comienza con una pantalla de llamado de atención. Para un videojuego, es un comunicado inusual. No es una advertencia para los padres de violencia. No es un eco de la recomendación de la Academia norteamericana de pediatría de que los chicos deberían limitar sus horas de juego a dos por día.

Pokemon Go simplemente quiere resguardar la seguridad física de sus jugadores.

Pokemon Go se aleja de las iteraciones anteriores del simulador de colección de bichos. Jugado en la pantalla de un smartphone en vez de en un Game Boy u otra consola de mano, Pokemon Go utiliza la cámara y el GPS para construir una realidad aumentada en la que monstruos coleccionables en 3D flotan sobre locaciones físicas.

Para coleccionar estas criaturas digitales solamente debe levantarse del sillón, salir y buscarlos.

Un Pikachu salvaje podría encontrarse en la base de un monumento, mientras que los entrenadores (el término que se utiliza para los jugadores) se deben trasladar a un lugar con agua si quieren encontrar el pokemon pez Magikarp. Los pokemon también infestan los edificios. Algunos periodistas pudieron ver un tauros en la sala de redacción del Washington Post.

El equipo detrás de Pokemon Go -los desarrolladores Niantic Labs y el gigante de videojuegos Nintendo- están preocupados de que los jugadores vayan caminando por un puente, sigan de largo y se caigan, por ejemplo, mientras que están inmersos en una caza en el mundo real para las criaturas digitales. Al reconocer que la app, lanzada en Estados Unidos el miércoles a la noche, podría llevar a ese tipo de comportamientos que aparece cuando las narices están enterradas en los smartphones, otros grupos comenzaron a lanzar sus propias advertencias.

La interfaz de Pokemon Go es parecida a la de Google Maps y tiene dispersas algunas Pokeparadas marcas de localización específicas en las que los jugadores pueden encontrar ítems coleccionables. Que la estación de Policía de Darwin sea una de esas marcas hizo que tuvieran que lanzar un mensaje de Facebook desde la página de la Policía, Bomberos y servicios de emergencia del territorio del norte australiano: "Para aquellos entrenadores pokemon que andan por ahí usando Pokemon Go - si bien la estación de Policía de Darwin puede figurar como una Pokeparada, tengan en cuenta que ustedes no tienen que entrar realmente para obtener las pokebolas", escribió la agencia.

Un representante del ente dijo al Washington Post por teléfono que uno de sus oficiales descargó el juego y luego recomendó el mensaje de Facebook. Dijo que fue algo así como una broma, ya que nadie ha entrado todavía a la estación de Policía de Darwin en busca de pokebolas o Pikachus.

Pero los jugadores deberían ser cautos en sus caminos para convertirse en maestros pokemon. Niantic Labs fue pionera en su tecnología de juegos basados en la localización con Ingress, un juego móvil de control de área en el que los jugadores capturan portales (similar a las Pokeparadas y los gimnasios en Pokemon Go). Ingress ha atraído jugadores por millones, de acuerdo con un posteo en el blog de Niantic el miércoles, y algunos "han literalmente viajado hasta el fin del mundo" para capturar portales.

A medida que Ingress creció en popularidad, algunos jugadores admitieron tomar riesgos como jugar en autos, cerca de pozos negros o demasiado cerca de las bicisendas. El juego ha sido asociado con al menos una muerte. Un hombre irlandés de 48 años perdió su vida en una misión nocturna para capturar un portal en un muelle el pasado setiembre. Desde entonces Niantic Labs borró el portal en esa locación.

Como señaló la organización policial australiana en Facebook, los jugadores deberían navegar la realidad aumentada con mucho cuidado. "Ese Sandshrew no va a irse a ningún lado", escribieron. "Manténganse a salvo, y ¡atrápenlos a todos!".


Fuente: The Washington Post