Polémica por un nuevo sacrificio animal en Copenhague

Un mes después de la eutanasia de la jirafa Marius, el zoológico mató a cuatro leones con el argumento de que, debido a su "comportamiento natural", estarían muertos de todas formas
El zoológico de Copenhague, donde el sacrificio del bebé jirafa Marius provocó una polémica en febrero, vuelve a ser noticia tras haber matado a cuatro leones, dos de ellos cachorros.

"Debido al comportamiento natural de los leones, el zoológico ha tenido que sacrificar a dos leones mayores y dos cachorros que no eran lo suficientemente mayores para arreglársela solos... Habrían sido matados por el nuevo macho en cuanto hubiese tenido la posibilidad de hacerlo", declaró el martes el zoológico en un comunicado.
El zoológico es conocido mundialmente por su trabajo con los leones y estoy orgulloso de que uno de ellos esté en el origen de un nuevo linaje", dijo el director, Steffen Strade

Los cuatro fueron sacrificados el lunes porque el zoológico no pudo encontrarles otro lugar y a diferencia de Marius, esta vez la muerte no fue en presencia de público porque "no todos nuestros animales son troceados" ante los visitantes, explicó un portavoz de la institución.

Dentro de unos días, el nuevo macho será introducido a las dos leonas nacidas en 2012, en edad ya de reproducirse. "El zoológico es conocido mundialmente por su trabajo con los leones y estoy orgulloso de que uno de ellos esté en el origen de un nuevo linaje", subrayó el director Steffen Strade.

Nuevo caso


El mes pasado, el responsable del zoológico Bengt Holst recibió amenazas de muerte tras la decisión de matar al bebé jirafa Marius, de 18 meses. Este fue ejecutado con una pistola de matanza, disecado, y troceado y lanzado a pedazos a los leones bajo la mirada de los niños presentes en la sala. El caso causó conmoción entre miles de defensores de animales en todo el mundo e incluso circuló una petición para salvar al bebé jirafa.

El zoológico indicó en su página web que no le quedaba más remedio que impedir a Marius llegar a la edad adulta porque, en virtud de las reglas de la Asociación Europea de Zoos y de Acuarios (EAZA), hay que evitar la consanguinidad entre jirafas.

En Dinamarca, donde existen numerosas granjas, una aplastante mayoría de internautas consideraron que estas críticas internacionales no eran más que la señal de la hipocresía y del políticamente correcto. Un especialista de ética sobre el tratamiento de los animales incluso denunció la "disneyficación" de los animales de los zoológicos.

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