Perros versus lobos: ¿cuáles tienen mayor inteligencia social?

Al convertirse en el mejor amigo del hombre, el perro adquirió nuevas habilidades pero perdió otras. Un estudio comparó ambas especies para saber sus diferencias cognitivas


Desde que se separaron de los lobos, los perros domésticos han cambiado en muchas formas. A diferencia de sus ancestros salvajes, se sienten cómodos entre los humanos, nos prestan atención y siguen nuestras órdenes (a veces). Esa inteligencia social es fundamental para hacer al perro el mejor amigo del hombre. Pero una investigación presentada la semana pasada en la reunión anual de la Asociación por la Ciencia Psicológica muestra que los perros pueden haber perdido parte de su inteligencia social en el proceso.

Uno de los experimentos clásicos que muestra la diferencia cognitiva entre lobos y perros es la acción de señalar: mientras que un perro –incluso un cachorro de tres meses– fácilmente seguirá la dirección que la persona le está señalando, un lobo nunca lo entenderá. Ese contraste ha sido citado como evidencia de que los perros pueden haber ganado una inteligencia social que los lobos no presentan. "Pero esa historia es muy simple", dice Friederike Range, una bióloga especializada en comportamiento animal de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena.

Para profundizar, Range y su colega Zsofia Viranyi estudiaron una población cautiva de lobos y perros criados juntos en el Centro de Ciencias del Lobo, afuera de Viena. Allí encontraron que los lobos trabajan juntos mejor que los perros. Por ejemplo, en una serie de experimentos que no han sido publicados todavía, Range y Viranyi observaron los comportamientos de grupos de lobos y perros compartiendo una fuente de comida dispensada por los investigadores. Si bien hubo más agresión entre los lobos (desde mordisquearse el hocico hasta gruñirse) cada lobo, incluso el de rango más bajo, pudo negociar una porción de comida. Los perros son menos agresivos entre ellos, pero la repartición alimenticia está lejos de ser colaborativa. "El perro alfa monopoliza la fuente de comida y los perros de menor rango se quedan a un costado", dijo Range.

Esas diferencias hicieron a Range y Viranyi preguntarse si los científicos que compararon la inteligencia social de lobos y perros no han estado ladrando en el árbol equivocado. Los perros pueden ser mejores en aprender de los humanos, ¿pero qué hay de otros perros?
"La principal teoría es que los lobos se volvieron perros cuando empezaron a tratar a los humanos como miembros de su manada", contó la investigadora Friederike Range, una bióloga especializada en comportamiento animal

Para estudiar qué tanto podían aprender los perros y lobos de ellos mismos, los investigadores crearon un problema que ambas especies estarían igual de motivadas por resolver: colocaron una porción de comida dentro de una caja, que solo se abría jalando de una palanca. Entrenaron a un perro para operar la palanca con su boca y otro con su pata. Cabe aclarar que los lobos fueron criados con los perros y los tratan como miembros de su manada, según Range. Luego, dejaban a perros y lobos ver cómo la caja era abierta por uno de esos dos métodos. Si los perros tenían una mayor inteligencia social, deberían ser mejores que los lobos en aprender mediante el ejemplo y conseguir la comida.

No obstante, los perros lo hicieron mal, contó Range. Solo cuatro de quince lograron abrir la caja y ninguno usó el método (boca o pata) que se les había mostrado. En cambio, los doce lobos obtuvieron la comida y nueve de ellos lo hicieron copiando el método exhibido. "La principal teoría es que los lobos se volvieron perros cuando empezaron a tratar a los humanos como miembros de su manada", contó Range. En vez de conseguir habilidades cognitivas nuevas que los lobos jamás tuvieron, los perros podrían haber obtenido un trueque evolutivo: perder parte de la habilidad de aprender de su propia especie, pero ganar la de aprender de los humanos.

Aún resta determinar si los perros han perdido una habilidad mental. "Lo que necesitamos ver a continuación es el mismo experimento pero con humanos enseñándole a perros y lobos", dijo Timothy Bates, un psicólogo de la Universidad de Edimburgo. Podría ser que los perros hayan empeorado en el aprendizaje, pero también "podría ser que los perros ahora solo prestan atención a los humanos", explicó.

Range afirmó que ya hizo ese experimento y que está analizando los datos ahora. Quizá, después de todo, sea mejor tener un lobo de mascota como la familia Stark en la saga de ficción Game of Thrones.

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