Perdidos en Google Translate

Cromo probó la nueva función de la app y registró resultados que necesitarían de un segundo traductor. Mirá las imágenes


Al aprender una lengua, los diccionarios han tenido, tienen y tendrán el rol de amigo fiel e incondicional, listo para resolver nuestras dudas y preguntas. El desarrollo tecnológico los ha adaptado a nuestra forma de vida, ahora tan conectada y dependiente de internet y, especialmente, móvil.

Google ha sido pionero al experimentar con Google Translate: le incorporó una función por la que realiza traducción por sílabas y otra que traduce con solo escuchar cualquier palabra, frase o texto en cualquier idioma. Recientemente dio un paso más: permite “escanear” cualquier cartel que uno se encuentre en el camino. Aunque útil en teoría, en muchos casos las traducciones son literales y confusas.

Traducciones entreveradas


Cromo puso a prueba el sistema en una caminata por el sur de Brooklyn, un área densamente poblada por inmigrantes italianos, judíos, hispanos, asiáticos, árabes, ucranianos, polacos y rusos, entre muchos otros. En particular, el barrio Bensonhurst tiene una gran presencia de la diáspora soviética y más recientemente de chinos que se han desplazado hasta allí presionados por los alquileres caros de Manhattan. De tal forma, muchos de los negocios no tienen carteles en inglés y los mozos de los restaurantes hablan chino.

Con Google Translate instalado en un iPhone 5s, Cromo recorrió dos de los sectores comerciales más importantes: Bay Parkway y la 86th Street, donde hay farmacias con toda suerte de productos rusos, panaderías kosher, restaurantes chinos, vietnamitas y turcos, mezclados con McDonald’s y Burger King, tiendas de descuento de productos hechos en China, salones de belleza atendidos por esteticistas indias y una que otra venta de platillos típicos de Centroamérica.

Los resultados no fueron los esperados. “No wet bills. It will jam in the machine” fue traducido por Google como: “No mojado facturas lo WILL mermelada en el máquina”. Demasiado literal para advertir que no se deben meter billetes mojados en la máquina en la que se compra el crédito dentro de una lavandería. La decepción fue total al apuntar hacia un cartel más elaborado que anuncia que toda la ropa olvidada será donada por los empleados del negocio.
No wet bills. It will jam in the machine" fue traducido por Google como: "No mojado facturas lo WILL mermelada en el máquina"

Las señales de tránsito ofrecieron el mismo problema de la traducción literal. En el caso particular de inglés a español, la culpa es del orden de las palabras.

Cuanto menos palabras tiene el cartel y más directamente puede escanearse, el resultado es más favorable. Pero la app se aventura demasiado cuando detecta una letra. Por ejemplo, a la “P” distintiva en la máquina de los parquímetros, la app la superpone de inmediato en la traducción como “Papá”.

En el caso particular de los letreros de un estacionamiento, Google Translate aplica literalmente la traducción y el resultado es confuso.

Judy Hochberg, profesora de Lenguas Modernas en la Universidad de Fordham y colaboradora del blog spanishlinguist.us, dijo a Cromo que “cualquier software de traducción debe conocer el contraste entre haber y tener”. Por ejemplo, el traductor arrojó “Este es un pagar y mostrar recibo aparcamiento facilidad” y “¿Tenerte pagado y demostrado recibo?” cuando debería haber traducido “Este es un estacionamiento de prepago” y “¿Has pagado el tique?”. Hochberg indicó que se trata de una traducción ignorante del inglés. “La confusión entre haber y tener evidencia esto. La estructura ‘aparcamiento facilidad’ combina dos errores: uno de vocabulario (facilidad versus instalación o tal vez sitio) y uno de sintaxis similar a la sustitución de ‘matemáticas profesora’ por math teacher en vez de profesora de matemáticas”, añadió.
Cualquier software de traducción debe conocer el contraste entre haber y tener", dijo Judy Hochberg, profesora de Lenguas Modernas en la Universidad de Fordham

La opinión es respaldada por Carmen González Huguet, catedrática de la Universidad José Matías Delgado de El Salvador. “El problema es que han traducido palabra por palabra y no el sentido global del texto. Y así no se puede. Uno de los problemas es que en inglés los adjetivos y/o frases adjetivales van antes del sustantivo”, observó.

La frase “Hard Hat Area” sigue la línea literal y desafortunada: “Duro Sombrero Área” cuando debió decir “área de uso de casco obligatorio”; aunque tiene el mérito de colocar el tilde en la mayúscula.

Más suerte en chino


La suerte sonrió al tratar de descifrar carteles en chino. Aquí Google Translate ayudó a entender con cabalidad un nuevo mundo. En algunos casos, el resultado estuvo muy bien logrado. Por ejemplo, la prohibición de un garaje resulta elocuente: “No traspasar. Delincuentes serán llevados ante la Justicia”. De pie ante una vitrina llena de inscripciones, otrora indescifrables, comprendimos que no se trata de un lugar común y corriente sino de un centro médico donde funciona un servicio de medicina a domicilio tanto para adultos como niños. Resultados similares se obtienen con frases en ruso y hebreo.

Pese a sus limitantes, Google Translate permite salir de la ignorancia y las limitaciones culturales, y dar un atisbo a la realidad dinámica que está allí aunque parece inadvertida.

 


Ayuda extra


 

Otras herramientas comerciales gratuitas pueden ayudarte.

Skype Translator –en versión beta– puede traducir texto y voz en tiempo real y está disponible para usuarios de Windows 8.1. Aunque tiene sus limitantes, traduce instantáneamente a más de 40 idiomas, pero su función estrella es la traducción en tiempo real de conversaciones de voz entre anglo e hispanohablantes.

Tambien Yahoo! tiene un servicio de traducciones gratuitas de hasta 150 palabras usando la tecnología Systran, uno de los sistemas comerciales de traducción automática más antiguos en el mercado.

 


Acerca del autor

Comentarios