Nunca más olvide una contraseña

La mayoría de los usuarios de internet tienen que recordar al menos una docena

Prender la computadora, contraseña de usuario. Quizás, contraseña para conectarse a la red inalámbrica de internet. Contraseña para el correo electrónico, para las cuatro o cinco redes sociales de uso cotidiano. ¿Querías usar ingresar con tu usuario a Steam para comprar un videojuego usando tu tarjeta de crédito? Ahí van dos contraseñas más. Ni hablar de los passwords del celular o de las computadoras del trabajo. Vivimos rodeados de contraseñas que tenemos que tenemos que recordar, mientras que las noticias al menos una vez a la semana reportan un leak de contraseñas y nos piden que la cambiemos por seguridad. ¿Estamos condenados a elegir entre memorizar literalmente docenas de contraseñas para mantener la seguridad o comprometer nuestra seguridad con contraseñas como "hola123"?

Otro mundo, con contraseñas complicadas pero fáciles de recordar, es posible.

Gestores de contraseña

Un gestor de contraseña es justamente eso: un programa que se se encarga de guardar, ordenar, cuidar y administrar nuestras contraseñas para que estén listas cuándo las necesitamos. Los hay de diversos tipos, desde software standalone hasta plugins complementarios para navegadores, los hay pagos y gratuitos, privativos y de software libre. Las funciones más básicas que hay que buscar (y encontrar) en un gestor decente son encriptación, interconectividad (que permita sincronizar con otros dispositivos), exportar datos y poder usarlo con el navegador de preferencia.

De las versiones gratuitas, lo más recomendable es Dashlane, que también tiene una versión paga que mejora notablemente la experiencia. Su competidor más cercano es Last Pass. Para los amantes del software libre, uno de los mejores managers del mercado es KeepassX. El software funciona nativamente en Linux y sus tantas distribuciones y cuenta con una clave maestra para acceder a todas las contraseñas; además de un generador de contraseñas.

El truco del algoritmo

La mejor forma de no olvidar una contraseña es no tener ninguna contraseña que olvidar. Claro que es hay que llenar con algo el campo donde iría una contraseña y eso es lo que se hace, sólo que con un pequeño twist. En lugar de tener una contraseña para cada sitio, red social o servicio, se puede tener un algoritmo único para generar una contraseña complicada pero fácil de descifrar para el dueño.

Si usamos www.brit.com como el ejemplo, hay un posible algoritmo que se podría utilizar. El primer número es el número total de caracteres entre los dos períodos. En este caso se trata de B-R-I-T, por lo que es "4". A continuación, se invierte los tres primeros caracteres del nombre de la dirección en la que alternan las tapas: I-R-B. Y los tres últimos dígitos son desde, digamos, el número de teléfono. Sobre la base de este algoritmo, la contraseña sería: 4IrB899. Magia, ahora hay una contraseña difícil de adivinar pero fácil de recordar o mejor dicho de deducir. Lo importante es inventar un algoritmo sencillo y no olvidarlo ni divulgarlo: si alguien "rompe" el algoritmo va a tener acceso a todas nuestras cuentas.


Fuente: Infotechnology