No queda hueco para los robots en Google

El buscador decide sacar la compañía al mercado ante la falta de perspectivas de negocio
Publicado por Expansión

No queda hueco para los robots en Google. El buscador, inmerso en un proceso de reorganización que le ha llevado incluso a mudar su nombre por el de Alphabet, está transformando su estructura y purgando aquellas unidades que menos rentabilidades reportan a la compañía. En este sentido, su última decisión ha sido la de prescindir de la prometedora unidad de robótica, Boston Dynamics, artífice de algunos de los trabajos más innovadores que se han visto en la industria hasta el momento.

La compañía, fundada en 1992 por el ex profesor del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) Marc Raibert, fue adquirida hace dos años por el buscador por un importe cercano a los 500 millones de dólares. Gracias al respaldo de Google, la compañía está impulsando grandes avances en el mundo de la robótica. Copias de su robot humanoide 'Atlas', diseñado para desplazarse erguido y recrear algunas tareas humanas, han sido enviado a Japón para ayudar a reparar el desastre nuclear de Fukushima, mientras que 'Cheetah', un guepardo mecanizado capaz de desplazarse a una velocidad de 29 kilómetros por hora, ha logrado pulverizar el récord de velocidad establecido por Usain Bolt en 2009.

Estos avances no han servido, sin embargo, para que Google quiera conservar Boston Dynamics bajo su paraguas. Según informa Bloomberg, citando a fuentes familiarizadas con la compañía, la dirección de Alphabet está estudiando cómo asegurarse de que todas sus unidades tienen una estrategia para conseguir facturación y ha llegado a la conclusión de que la unidad de robótica no va a ser capaz de desarrollar un producto comercializable en los próximos años, con lo que ha decidido sacar la firma al mercado. Entre los posibles compradores se cita a Toyota y Amazon, aunque ambas compañías han rehusado hacer comentarios sobre la operación.

Carrera de obstáculos

La adquisición de Boston Dynamics fue una apuesta personal de Andy Rubin, anterior jefe de la unidad de Android, y ha estado plagada de obstáculos desde los primeros días. Poco más de un año después de su compra, Rubin abandonó la compañía y desde entonces los bandazos y la ausencia de un liderazgo firme, ante la dificultad para encontrarle un sustituto, han marcado la evolución de la división.

Asimismo, también ha sido problemática la negativa de los empleados de Boston Dynamic a trabajar con los demás ingenieros robóticos de Google en las oficinas de California y Tokyo, así como el fracaso de la unidad a la hora de desarrollar productos que pudiesen ser comercializados en el corto plazo.