Niñez frente a las pantallas

La experta Roxana Morduchowicz aconseja cómo orientar a los hijos en el uso de internet y dispositivos
"Nadie en esta familia puede utilizar dispositivos tecnológicos durante el almuerzo y la cena" es uno de los consejos que da la argentina Roxana Morduchowicz, especialista en cultural juvenil y autora de la guía que se descarga gratis de internet Los chicos y las pantallas en el Siglo XXI.

No obstante, es difícil de cumplir. En entrevista con Cromo, la experta dijo que el 90% de los niños "superpone, combina e integra el televisor, la tableta, la computadora y el celular" de manera cotidiana, dejando de lado la relación con profesores y familiares. ¿Cómo orientarlos en el uso correcto de internet y dispositivos?

Se dice que los chicos están hiperconectados, pero ¿cuántas horas al día están frente a las pantallas?

Los chicos que viven en zonas urbanas en todo el mundo pasan unas cinco horas diarias.

El 90% de los niños superpone, combina e integra el televisor, la tableta, la computadora y el celular.

Así, comparten más tiempo con las pantallas que con el docente en clase. Distintas investigaciones dan cuenta que esta situación es igual en Montevideo, Buenos Aires o París, por mencionar tres ciudades. Además, en los chicos de niveles socioeconómicos más elevados, la cantidad de horas mencionadas es aún superior porque tienen su propio smartphone, es decir, llevan internet en sus bolsillos. El problema es que los niños necesitan tiempo de ocio y momentos para volar con la imaginación.

¿En los hogares se habla acerca de este tema?

En líneas generales, no se habla en las casas. Esto se debe a que esta situación es nueva, porque cuando sus padres eran jóvenes, en sus casas había más libros, diarios y revistas que pantallas, por lo tanto es habitual que los padres desconozcan cómo debe ser la relación de un niño con la tecnología. Los chicos cuentan con saber instrumental, que les sirve para manipular los dispositivos, pero son los padres y docentes quienes tienen una mayor capacidad de reflexión, criterio y sentido común para hacer un uso adecuado de los equipos.

¿Cuál es uno de los errores más frecuentes que cometen los padres?

Dejar que los chicos cuenten con dispositivos tecnológicos en su habitación. Especialmente los niños en edad escolar no deben contar con ninguna tecnología porque en estos casos los pequeños están más tiempo conectados y, además, lo hacen en un contexto de aislamiento, sin control. Por eso lo aconsejable es que los dispositivos estén en espacios de circulación colectiva, como el comedor, la cocina, un escritorio o una sala.

¿Hay algún parámetro para saber a qué edad los niños pueden incorporarlos?

Sí. Hay consensos internacionales al respecto. Por ejemplo, el chico no debería tener contacto con pantallas antes de los 3 años. Entre los 3 y los 6 años, se deben incorporan la televisión y el cine. Recién a partir de los 5 años puede sumarse la computadora para jugar (sin conexión a internet), siempre en familia. Una vez que el chico tiene 12 años, ya puede navegar solo en internet, aunque no es conveniente que lo haga a cualquier hora ni en un tiempo excesivo.

Pero a los niños se les solicita, por ejemplo, que realicen los deberes con la computadora.

Es cierto. Y también lo es el hecho de que los docentes deben actualizarse para asignar tareas para que los alumnos reflexionen, porque lo que se observa es que los estudiantes recurren a cualquier fuente de información, sin chequear ni verificar su credibilidad y copian casi textualmente lo que dice el website.

¿Cuál podría ser el principal consejo para padres?

Es fundamental que padres e hijos conversen sobre cuáles son las buenas prácticas al momento de navegar en internet. También es útil recordar que los usuarios son responsables del contenido que colocan online y que una vez que se publica una foto o un video se pierde el control de ese material. También es importante dialogar sobre los engaños en redes sociales, el bulling y otros peligros a los que están expuestos los usuarios online. Una buena idea puede ser establecer normas familiares vinculadas al uso de la web. Por ejemplo: "Nadie en esta familia está autorizado a visitar sitios web racistas" o "nadie en esta familia puede utilizar dispositivos tecnológicos durante el almuerzo y la cena".

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Débora Slotnisky