Mucho más que una nube

La especialista Laura Voglino conversó con Cromo acerca de los cambios que ha generado este sistema
Si piensa que al hablar de "la nube" se está hablando de Google Drive, OneDrive o iCloud, se ha quedado corto. La nube virtual, como su contraparte de la realidad, está en todas partes. Incluso aunque piense que es algo totalmente ajeno a usted, seguramente ha dependido de ella en algún momento de su vida. Y es en eso que radica su importancia.

Laura Voglino, vicepresidenta del Ecosistema de desarrollo y alianzas globales de la nube para IBM, lo explicó a Cromo de la siguiente manera: "Yo tengo mi teléfono y en él tengo una red privada con mi trabajo, tengo mi mail, tengo las fotos de mis hijos, tengo Twitter, tengo Hootsuite, tengo LinkedIn, tengo WhatsApp, tengo Facebook, tengo conexión con todas las aerolíneas con las que viajo normalmente. Todo eso es la nube".

El mundo va camino a una realidad en la que los datos tenderán a dejar de existir en su formato físico para habitar en el mundo virtual, es decir, en la nube. Amazon Dash es un ejemplo de cómo funciona el llamado Internet de las Cosas y cómo se relaciona con la nube. Se trata de un botón asociado a un producto determinado, por ejemplo, a una marca de jabón en polvo. Ese botón puede colocarse sobre el lavarropas para presionarlo apenas nos demos cuenta de que nos estamos quedando sin jabón. A su vez, el botón está asociado con la cuenta de Amazon del usuario, entonces, envía una señal a la empresa a través de la nube para que le envíen más jabón en polvo a domicilio. La compra se genera sin que el usuario utilice una computadora, sin sacar su billetera y sin salir de su casa.
Seguridad... ¿en la nube?

"Hay cosas que existen hoy que realmente van a marcar nuestro futuro", dijo Laura Voglino

Y sí, parece un poco aterrador que algo que no tiene ni siquiera un aspecto físico determinado posea tanta información personal, que va desde los datos de una tarjeta de crédito que se ingresaron en una aplicación de compras hasta el estado de salud de una persona obtenidos a través de una pulsera capaz de medir el ritmo cardíaco y otros indicadores médicos. Perder toda esa información podría resultar catastrófico, más aún si cae en las manos equivocadas. Entonces, a veces suena más seguro guardar los documentos en un dispositivo de almacenamiento como un pendrive o tenerlos físicamente. Acerca de esto, Voglino piensa distinto: "Si tenés un pendrive es más riesgoso que tener la información en la nube, porque lo perdés, se te cae en la calle y es la única información que tenés. Hay inseguridad en tener los documentos físicos que se queman en una casa. Cada vez que hablás con la gente que ha pasado por incendios siempre dicen que lo que más lamentan profundamente es la pérdida de las memorias, de las fotos. Hoy con la nube no existe ese riesgo".

Voglino explicó que la seguridad respecto de la nube siempre ha sido un desafío, pero es tan importante como la preocupación por la seguridad en otros niveles. "Tal vez por el hecho de que la información es tan fluida en este momento vemos más cosas de lo que antiguamente veíamos y eso nos genera una idea de que porque vemos más es más frecuente", señaló.

Contrarrestar la resistencia

La especialista dijo que este "rechazo aparente" de las personas a la nube (porque en realidad no se dan cuenta de que la están usando) se supera con educación. Y esa educación consiste en una mezcla entre la teoría y la práctica. "Cuando mi hijo tenía 11 años quiso vender su guitarra usando PayPal. Nadie le explicó a mi hijo la teoría fundamental económica del sistema, pero él sabía cómo usarlo, él sabía que iba a obtener los resultados que él quería", recordó, y agregó que a partir de ese momento ella se dispuso a aprender toda la teoría de PayPal y a revisar cómo funcionaba la asociación de la tarjeta de crédito a la cuenta junto con su hijo. "Eso también es educación", apuntó.

Si bien la nube ya ha estado entre nosotros por algún tiempo todavía no es totalmente comprendida por el usuario promedio, entonces es lógico que genere cierta resistencia, como todas las innovaciones tecnológicas lo hicieron en algún momento. Acerca de la evolución del hombre y su desarrollo tecnológico, Voglino opinó lo siguiente: "Primero viene una evolución; estamos todos contentos. Pero vemos que pasa algo que no entendemos muy bien o que puede generar algún inconveniente y empieza a haber resistencia. Generamos nuevos modelos y se sigue andando. Así se avanza".

Voglino cree que gracias a la nube se han modificado distintas costumbres que las personas tenían cuando en el mundo existían principalmente sistemas analógicos. "La nube ha cambiado la manera en la que estudiamos, en la cual nos reunimos con nuestros amigos", señaló. Hoy en día existe en internet todo un corpus de conocimiento al alcance de un clic que antes requería todo un estudio previo simplemente para acceder a él. Además, con WhatsApp y otros servicios de mensajería instantánea es cada vez más fácil comunicarse con personas que están del otro lado del mundo. Tal vez sea algo obvio para el mundo actual, pero no hay que olvidar que hasta hace no mucho tiempo se dependía de las carísimas llamadas de larga distancia y de las cartas que demoraban eternidades en llegar.

"Uno se debe sentir afortunado, porque realmente está en un momento donde hay tanto cambio que es positivo", opinó la especialista. Luego agregó: "Tengo un amigo que siempre me dice que el futuro existe hoy: hay una gran profundidad para mí en eso. Si mirás con cuidado, hay cosas que existen hoy que realmente van a marcar nuestro futuro". l

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