Más que simples locuras infantiles

Los nuevos juegos de "Hora de aventura" muestran que no alcanza con hacer algo bizarro e inocente para entretener a los fanáticos


Es difícil explicar lo que es Hora de aventura para quienes nunca vieron este dibujo animado de Cartoon Network. La razón está en que las heroicas historias que se desarrollan en cada capítulo son tan infantiles y bizarras, que la interpretación queda librada al espectador. Hay un paso entre pensar que es un mundo tierno, lleno de caramelos y princesas, y uno creado por gente bajo los efectos de alucinógenos. De hecho, es probable que a lo largo de un episodio uno alterne entre ambas teorías.

Lo único cierto es que la complejidad de Hora de aventura es lo que ha generado que chicos y grandes lo disfruten por igual, aunque se rían en distintos momentos. Juntos y separados llevaron a la serie al éxito.

En tres años, la animación de Pendleton Ward ha llegado a su quinta temporada con un Emmy ganado y un promedio de dos a tres millones de espectadores semanales solo en Estados Unidos.

Los personajes de la saga, encabezados por el adolescente Finn y el perro Jake, se han expandido a otros ámbitos con mayor o menor éxito. La clave está en qué tanto comprenden la extraña esencia del programa quienes los adaptan a distintos productos. Un ejemplo son los videojuegos.

Un mundo de imaginación


Hora de aventura tiene numerosos videojuegos ya publicados, especialmente en móviles, donde casi que aparece uno nuevo oficial cada mes. En el último par de meses se publicaron dos títulos para las distintas plataformas: Adventure Time: Explore the Dungeon Because I Don’t Know! (Windows, PlayStation 3, Xbox 360 y Wii U a US$ 39,99, y Nintendo 3DS a US$ 29,99) y Ski Safari: Adventure Time (iOS y Android a US$ 0,99).

En el caso del juego para consolas, las expectativas eran altas, ya que era el segundo en publicarse. Pero, resultó desilusionante.

Por tratarse de un juego del género de mazmorras basado en Hora de aventura, se podría esperar que Explore the Dungeon esté lleno de extraños pasadizos secretos, divertidos desafíos y extravagantes enemigos. Nada de esto ocurre. En un mundo tan imaginativo como la Tierra de Ooo, los creadores del juego, WayForward Technologies, se las ingeniaron para ser repetitivos al crear los más de 100 niveles. Los personajes tienen escasas habilidades y movimientos, algo incomprensible cuando Jake, por ejemplo, es un perro con la capacidad de adoptar cualquier forma y tamaño con su cuerpo.

Lo opuesto sucede con Ski Safari, una adaptación del juego de Defiant, donde en vez de correr de forma infinita, el protagonista esquía. En la cruza con Hora de aventura, Finn no viste esquíes para bajar la montaña de helado, sino que usa su propia cola o se sube al lomo o medio de transporte estrambótico de alguno de sus amigos. La jugabilidad y desafíos diarios son divertidos y adictivos, lo que explica que el juego lleve semanas en el top diez de aplicaciones pagas de iTunes.

En definitiva, la adaptación de Ski Safari supo crear un entretenido juego que parece simple pero resulta desafiante, como la animación de Ward.

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