Manual del científico divertido

Un grupo de científicos comediantes invaden Montevideo esta semana
Del gran colisionador de hadrones al escenario: así fue el viaje de Javier Santaolalla, doctor en física español que dejó la meca de la física de partículas –el instituto CERN entre Suiza y Francia, cerca de Ginebra–, para dedicarse a hacer stand up científico. Tras tres años de trabajar para su tesis doctoral en el prestigioso laboratorio, Santaolalla dio un vuelco de 180 grados y decidió dedicarse al humor, conservando sus raíces científicas. Con el grupo The Big Van Theory, ahora se dedica a difundir la ciencia con humor para interesar a aquellos que están fuera de los laboratorios.

Santaolalla vino a Uruguay para protagonizar junto al grupo de científicos-comediantes una semana donde la ciencia mostrará su otra cara. El evento se llama Science Slam, comenzó ayer e incluirá talleres, presentaciones y charlas. También habrá stands científicos de clubes de ciencias uruguayos, teatro para niños y una charla en el planetario del físico uruguayo Ernesto Blanco sobre la Beatlemanía desde el punto de vista científico.

La ciencia a la calle

Inspirados en los poetry slams –concursos de poesía en los que cada autor expone su trabajo frente a un público–, el Science Slam adopta el mismo modelo pero para información científica, con una cuota de humor.

"De la misma manera que el Poetry Slam intenta romper la barrera entre el arte y la sociedad, nosotros con el Science Slam intentamos romper la barrera entre la ciencia y la sociedad", explicó a El Observador Marga Gual Soler, una de las coordinadoras del evento organizado por Unesco.

La gira de este evento comenzó en agosto del año pasado en España y el The Big Van Theory realizó una gira por varios países. Uruguay es el segundo que visitan en Latinoamérica, luego de México. Pero no se trata de un mismo evento que se repite en varios puntos del mapa. "La idea no es venir aquí con un formato que viene de afuera, estar tres días, después irnos y que no quede nada. La idea es que sea sostenible y para eso hay que articular los grupos locales que estén haciendo lo suyo, intentar que haya una cohesión y que eso perdure en el tiempo", indicó Gual Soler.

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Por eso, alrededor de 49 científicos, docentes, comunicadores y hasta dos payasos están realizando el taller a cargo de los miembros de The Big Van Theory para aprender a comunicar una idea científica a un público que no tenga conocimientos sobre el tema. Eso incluye el uso de técnicas escénicas para apoyar el mensaje y la organización del texto.

"Te haces un buen guionista y un buen actor", explicó Santaolalla.

El proyecto tiene una finalidad más allá del humor o el entretenimiento. El objetivo es difundir la ciencia no solo para que la población pueda interesarse en el área sino para que la política incluya el pensamiento científico en la toma de decisiones y además financie investigaciones. En especial aquellas de los jóvenes científicos.

The Big Van Theory no solo va a universidades. De hecho, su objetivo es todo lo contrario. "Intentamos meternos donde no se espera que la ciencia esté", apuntó Gual Soler. "Es como un caballo de Troya", que este sábado intentará sorprender a los que vayan a hacer sus compras al Mercado Agrícola.

Las claves del humor científico


Según Santaolalla, el humor científico trata de llevar los conceptos al plano cotidiano. "La gente entiende las cosas cuando las pones en su perspectiva", sostuvo. También funcionan los temas de actualidad y la interacción con el público. "La chispa humorística puede surgir de cualquier cosa que esté pasando", agregó.

Este jueves, viernes y sábado el grupo actuará en la Facultad de Ciencias, el Planetario y el Mercado Agrícola

Ahora, Santaolalla se dedica a la comunicación. Junto con un grupo de 16 investigadores entre los que hay un matemático, un biotecnólogo, una doctora en genética y biología del cáncer y un químico realizarán una serie de monólogos en los que presentarán conceptos de cada una de estas áreas.

En su canal de YouTube, el grupo publica videos de sus apariciones públicas y algunos, como Santaolalla, tienen uno propio. El del físico se llama Date un Voltio y sus videos –en los que el youtuber científico habla de protones, luz, espacio, antimateria, entre otros temas– tienen más de 193 mil reproducciones.

El grupo humorístico español se presentó ayer en la Facultad de Ciencias y podrá vérselo mañana en el planetario (a las 18) y el sábado en el Mercado Agrícola de Montevideo, donde se realizará un concursó de stand up científico (de 16 a 18).

Javier Santaolalla Date un Voltio


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