Lovejoy, el cometa que ilumina el cielo de enero

Un bólido de color verde, que cruza entre Tauro y Orión, es fácilmente visible con la ayuda de unos prismáticos
Tras un año en el que la humanidad logró aterrizar sobre un cometa, Lovejoy presenta un desafío más simple pero igualmente asombroso para quienes gustan de mirar el cielo. Iluminará el firmamento durante todo enero con un color verde esmeralda, ideal para ser fotografiado. “Es uno de los pocos cometas visibles a simple vista que podremos ver en muchos meses”, dijo el astrónomo Gonzalo Tancredi.

Su nombre astronómico es C/2014 Q2. La “C” indica que no es periódico, la “Q” que fue visto en la décima sexta quincena del año y el “2” que fue el segundo cometa descubierto en ese período de agosto de 2014. A su vez, el término “Lovejoy” se lo debe a Terry Lovejoy, el astrónomo aficionado que fue el primero en observarlo durante su paso por la constelación de Puppis.

Pero esta no es su primera visita. Su camino revela que su período orbital (lo que tarda en dar una vuelta completa al sol) es de unos 11.500 años. No obstante, las ligeras perturbaciones producidas por los planetas durante este viaje recortarán su vuelta a unos 8.000 años para la próxima vez.

La máxima aproximación a la Tierra ocurrió el martes cuando cruzó la constelación de Eridano (a los pies de Orión), a una distancia de 70 millones de kilómetros. Pero Tancredi explicó a Cromo que es ahora cuando presenta mayor brillo. “Es apenas visible a simple vista. Es mejor utilizar unos pequeños binoculares”, apuntó. También ayuda el cielo despejado y una zona sin contaminación lumínica.

Su ubicación en el cielo estrellado es óptima para ojos inexpertos: está pasando entre la constelación de Tauro y la de Orión, fácilmente reconocible por las “Tres Marías” de su cinturón. Tancredi agregó: “Hay que buscar un objeto de apariencia nebulosa”. Más adelante se lo podrá ver en Aires.

¿Y por qué es verde esmeralda? Tancredi explicó que eso se debe a la presencia de moléculas de dióxido de carbono en la zona que rodea el núcleo (denominada la “coma”) que, por su propia composición, emiten energía en forma de luz verdosa al recibir de forma directa la radiación del sol. La “cola” de Lovejoy, en cambio, está teñida de azul por el mismo efecto de fluorescencia pero sobre monóxido de carbono.

En febrero, Lovejoy continuará hacia el norte entre Andrómeda y Perseo, pasando muy cerca de Polaris (o Estrella Polar) a finales de mayo.

Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios