Los robots llegan al hogar

Japón está a la cabeza en la adopción de robots de aspecto humanoide

En la tripulación del crucero Costa Diadema viajan desde hace unos meses cinco robots de aspecto humanoide. De nombre Pepper, estos droides pueden responder en inglés, francés o italiano a las preguntas de los pasajeros sobre los servicios del barco o los destinos turísticos incluidos en el itinerario. Además, están programados para interactuar bailando, jugando o haciéndose fotos con los huéspedes.

Costa Crucero no es la única compañía que ha decidido adoptar al robot propiedad del grupo japonés de tecnología SoftBank. Nestlé utiliza Pepper como dependiente en más de un millar de tiendas de Nescafé en Japón. Carrefour lo ha probado en hipermercados para informar a los clientes, algunos locales nipones de Pizza Hut lo emplearán a finales de año para tomar pedidos y cobrar, e incluso se ha hecho un piloto en una tienda de móviles japonesa atendida exclusivamente por diez unidades de este robot.

Un mundo en el que los robots de aspecto humanoide convivan con los humanos, realizando tareas ahora reservadas a las personas es aún ciencia-ficción. Sin embargo, estos robots han salido ya de los laboratorios para llegar a los negocios o, incluso, al hogar... japonés.

Japón, país de robots

No en vano, Japón es uno de los países más avanzados en robótica. De hecho, cuenta con un programa nacional de impulso al desarrollo de la robótica, a la que ven como la tabla de salvación para sostener el futuro de una nación con una población envejecida debido a la baja natalidad.

Pepper se empezó a comercializar en junio de 2015 en Japón por 198.000 yenes (1.700 euros). A pesar del precio, en un minuto se agotaron las 1.000 unidades a la venta. Este robot puede interpretar las emociones humanas al analizar las expresiones faciales, el lenguaje corporal y las palabras. Es un desarrollo de la empresa francesa Aldebaran Robotics, adquirida en 2012 por SoftBank por 100 millones de dólares. Foxconn, la compañía china que fabrica los iPhone de Apple, es socio de la japonesa en la fabricación de estos robots.

Pepper, con 120 cm de altura, es el más grande de los robots japoneses para el hogar. Sharp lanzó en mayo, por 198.000 yenes, un pequeño robot asistente de menos de 20 cm y 390 gramos de peso, RoboHon, equipado con un teléfono, software de reconocimiento de voz y un pequeño proyector capaz de reproducir imágenes y vídeos.

El diseñador de este curioso dispositivo es Tomotaka Takahashi, padre de Kirobo, el primer robot astronauta. Kirobo tiene una versión mini, recién presentada por Toyota. Este pequeño robot se lanzará el próximo año en Japón por unos 350 euros. Pensado inicialmente como copiloto, puede reaccionar a las expresiones faciales de su interlocutor, iniciar una conversación si advierte que el piloto tiene sueño o exclamar si frena bruscamente.

Toyota no es el único fabricante de automóviles que invierte en robótica. Asimo es el robot humanoide de Honda, presentado por primera vez en el año 2000. Este droide de 130 cm de altura con aspecto de astronauta ha sido diseñado para poder servir en el futuro de asistente a personas dependientes. De momento, Honda no lo comercializa. Hasta la fecha, Asimo ha sido usado como embajador de la innovación de la marca, mostrando sus habilidades robóticas: puede subir escaleras, correr a 6 km por hora, mover los brazos o incluso servir una bebida.


Fuente: Expansión

Populares de la sección