Los halcones como pacientes de lujo

En Catar, estas aves rapaces cuentan con un hospital cinco estrellas con la última tecnología y que incluye, entre otras cosas, una sección cosmética para recuperar sus plumas
El popular "zoco" de Doha cuenta con una zona dedicada exclusivamente a la venta de halcones y todo lo que tiene que ver con su cuidado y atención médica. En el laberíntico mercadillo, de arquitectura tradicional catarí, destaca el moderno edificio que alberga el Hospital de Halcones de Souq Waqif, que abrió en su ubicación actual hace dos años y medio y atiende a más de 7.000 "pacientes" al año.

Con más de veinte empleados, este centro ofrece a los halcones de ocho especies diferentes un servicio de cinco estrellas con equipamiento de última tecnología.

Uno de sus rincones más llamativos es el departamento cosmético, que cuenta con una amplia selección de plumas de todos los colores posibles, a disposición de aquellos halcones que las hayan perdido o las tengan dañadas.

Los profesionales del hospital se encargan del tratamiento, vacunación, nutrición y cuidado de estas aves. El doctor Mohamed Ali, asesor de laboratorio, explica que el centro tiene dos secciones principales, la clínica y la de investigación.
En Catar hay un gran negocio en términos de halconería. Algunos propietarios tienen hasta 35 halcones, mientras que las granjas pueden tener más de 250 pájaros", cuenta el doctor Mohamed Ali

Pese a tratar animales que cuestan miles de dólares, el veterinario asegura que el tratamiento en el hospital, que dispone de financiación pública, es "muy barato en comparación con otros centros, los gastos oscilan entre 70 y 400 riales (US$ 112 ), dependiendo de la duración y el tipo de atención".

Los halcones son llevados al hospital con frecuencia para revisiones o procedimientos quirúrgicos, en caso de sufrir lesiones que puedan afectar a su rendimiento. Estas aves pueden vivir hasta 20 años y padecen habitualmente enfermedades bacterianas o provocadas por parásitos o virus.

Durante la temporada alta, de setiembre a marzo, el hospital atiende un promedio de 70 a 80 aves, y su número disminuye gradualmente hacia el final de la temporada, hasta 35 o 40 y, en verano, aproximadamente a 25.

Todos los "pacientes" del hospital llevan un chip identificativo en el pecho, así como un anillo en la pata que cuesta US$ 5.

Cinco estrellas


En cuanto a la distribución, los servicios se reparten en tres plantas: la baja cuenta con dos salas de examen con un equipo de endoscopia de alta definición, una estancia de radiología digital, una máquina de rayos X, una habitación para reparar las plumas de los halcones y una farmacia. Varias pantallas colgadas en las paredes permiten a los clientes ver los resultados de las endoscopias y radiografías.

En el primer piso, hay un laboratorio de diagnóstico, dos quirófanos con equipos de fluoroscopio, una biblioteca y una sala de conferencias. A su vez, el laboratorio tiene secciones de necropsia, patología clínica, bacteriología, virología, biología molecular y toxicología.

"Tomamos muestras de la tráquea y de las diferentes partes de las aves y tenemos los resultados en unos cinco días. También hacemos pruebas de sensibilidad a antibióticos o para determinar el sexo del animal", agrega el veterinario.

En el sótano está la sala donde pasan la noche los animales que quedan en observación y la de cuarentena, donde los halcones traídos del extranjero son recluidos durante 14 días.

"En Catar hay un gran negocio en términos de halconería. Algunos propietarios tienen hasta 35 halcones, mientras que las granjas pueden tener más de 250 pájaros", afirma el doctor.

Con estos datos no parece que esta tradición vaya a desaparecer en el emirato, donde el lujo y la riqueza de los petrodólares y los ingresos del gas se han mezclado con esta costumbre beduina para quedarse entre los cataríes por más tiempo.

 


Amor por los halcones


Las especies de halcones más comunes en Catar son Saker, Gerifalte y Peregrine, y suelen tener orígenes variados, como Mongolia, el Reino Unido y los Estados Unidos. Asimismo, los machos pesan entre 900 gramos y 1,4 kilos; las hembras, de 800 gramos a un kilo.

La práctica de la halconería en Catar se remonta a la época de los beduinos y se ha arraigado aún más desde 2010 con la celebración anual del Festival de Caza y Halcones. Los cataríes gastan ingentes cantidades de dinero en estos animales, cuyo precio oscila entre los US$ 525 que cuesta uno normal y los cerca de US$ 27.000 que se pagan por el preciado halcón blanco.

Los aficionados a la caza con estos pájaros suelen viajar a emiratos colindantes para participar en festivales y competiciones. Tal es el esmero con que cuidan a los animales, que suelen viajar con ellos en las cabinas de pasajeros de los aviones, de hecho, la aerolínea Qatar Airways permite subir en cada vuelo a seis propietarios con sus halcones sobre el brazo.


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