Los hackers de la tecnología accesible

Equipos de distintas instituciones crean soluciones a la uruguaya para que personas con discapacidad puedan usar computadoras: un mouse con una pelota de ping-pong y un tubo; con un joystick o con un botón gigante, además de software adaptado

La presión sobre el botón manda la señal. La energía pasa por el cable y llega a la computadora, que la recibe y ejecuta la orden. Solo con mover los ojos, un clic o un soplido, una persona cuadripléjica o con alguna discapacidad puede interactuar con su máquina, ser más independiente y, en algunos casos, habilitar la comunicación con el resto del mundo.

En un taller con las paredes abarrotadas de herramientas, dispositivos, cables y cajas amontonadas es donde comienza el cambio. Los pacientes del departamento de ingeniería del centro Teletón de Montevideo son niños y adolescentes con distintos tipos y grados de discapacidad. Y el trabajo de los ingenieros –junto con un equipo multidisciplinario que estudia caso a caso– es elegir la herramienta más adecuada, conocidas como tecnologías asistivas, para cada uno de ellos.

Hackeos ingeniosos

En muchos casos, esto requiere hacer uso de la creatividad para crear esas herramientas. Una pelota de ping-pong, un cuello de ganso y un caño de PVC fueron los recursos que encontró el equipo de la Teletón para ayudar a un paciente que solamente podía mover su cabeza y necesitaba algo con que hacer clic.

Lo habitual para muchos es usar un botón gigante que va conectado a un mouse tradicional y se coloca cerca de la parte del cuerpo que la persona puede mover. En los casos en los que no se tiene esta posibilidad, existen sensores que detectan el movimiento de las pupilas o pequeños tubos que las personas soplan para activar un clic. Un soplido, una mirada y un movimiento de cabeza pasan a reemplazar la función del dedo. El resto depende del software.

Otra de las tantas formas de hacking consiste en tomar un artefacto tecnológico y transformarlo en algo más útil hackeando su software y hardware original
La presión en el pulsador puede realizarse con la cabeza, un pie o una mano; todo depende de las fortalezas del usuario. El problema que tenía este paciente en particular era que el botón de plástico que usaba Teletón le irritaba la zona de la cabeza que lo tocaba.

Teletón
Rodrigo Pérez, ingeniero de Teletón
Rodrigo Pérez, ingeniero de Teletón
Entonces, con la ayuda de una diseñadora industrial, el equipo ensambló un botón de forma que la superficie suave de la pelota de ping-pong fuera el punto de contacto con la piel y que el cuello de ganso permitiera darle flexibilidad a la herramienta. El resultado es un mouse con forma de lamparita.

Hubo otro paciente apasionado con el videojuego futbolístico FIFA, pero que no podía manejar los controles; estaban demasiado separados y le implicaban movimientos complejos que no podía concretar. La solución, contó a Cromo el desarrollador de Teletón Rodrigo Pérez, fue adaptar los comandos del juego para que recibieran órdenes de un teclado numérico. De esta forma, con las teclas más juntas entre ellas, el paciente pudo convertirse en director técnico de un equipo de fútbol virtual.

¡Arriba Ro!

Con 17 años, Rodrigo Sologaistoa está aprendiendo a manejar su silla de ruedas. No a conducirla, sino a encontrarle utilidades más allá del transporte. La última que ha incorporado es usar la palanca de mando para dirigir los movimientos del cursor en su computadora. Esto le da independencia a la hora de ver películas en Netflix, uno de sus pasatiempos favoritos.

La silla tiene Bluetooth incorporado, lo que permite convertir la palanca en un mouse. El problema es que con esa pieza no hay forma de hacer clic. Por eso, el equipo de Teletón le fabricó un botón que él pone sobre su pierna y presiona cuando quiere seleccionar algo con el mouse. También podría golpearlo con su cabeza, pero de momento prefiere la mano. La incorporación es reciente, pero el cambio es esencial: ya no tiene que pedir ayuda a la hora de mirar las películas y series que tanto disfruta.

En enero de 2014 al zambullirse en una piscina, Sologaistoa sufrió una lesión medular que le causo cuadriplejia. Luego de un proceso de rehabilitación en Estados Unidos y Uruguay, que fue posible gracias a la campaña "¡Arriba Ro!", organizada por sus familiares y amigos, puede mover sus hombros y parte de los brazos.

Rodrigo Sologaistoa
Rodrigo
Rodrigo
Aunque su reencuentro con la computadora fue exitoso, el uso del celular es un poco más complicado. Tiene un iPhone 6 Plus, que incluye una función de accesibilidad. Un cuadrado va iluminando los diferentes íconos en la pantalla y con un aparato externo –similar al botón que le proporcionó Teletón pero que funciona a través de Bluetooth– puede seleccionar la opción que desea. Sin embargo, la prueba de cuánto llevaría una simple llamada demostró que el camino es mucho más lento de lo que uno se podría esperar: se necesita apretar el botón más de 15 veces para lograrlo.

Otra opción que el equipo de Teletón le ofreció es Dragon, un software de reconocimiento de voz que permite dictar texto a la computadora. De momento, no le está resultando tan útil, pero es una posibilidad.

Software y hardware libre

No todos tienen acceso a las herramientas con las que cuenta Sologaistoa y, por eso, en Creática, una institución educativa que busca potenciar la inclusión de personas con discapacidad a través de la tecnología, buscan soluciones gratuitas. Allí se imparten cursos y talleres para capacitar a docentes y familiares.

Un botón o pulsador puede llegar a costar US$70. La opción económica de la Facultad de Ingeniería cuesta solo $100.
Un botón o pulsador para hacer clic puede llegar a costar US$ 70; pero según explicó Roxana Castellano, directora de Creática, no se comercializan en Uruguay. En cambio, estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República diseñaron un tipo de pulsador, cuyo costo es apenas de $ 100. "No es mucha ciencia", explicó Castellano, "tecnológicamente es solo un botón que prende y apaga".
Lo mismo ocurre con los teclados. En Creática usan un teclado adaptado para niños con teclas grandes y en diferentes colores. Uno especialmente diseñado para personas con discapacidad puede llegar a costar US$ 600; mientras que este les costó US$ 50. Lo mismo ocurre con joysticks y otras herramientas que pueden suplantar equipos caros.

"Nuestra filosofía es usar lo más convencional posible. Solo llegar a una adaptación cuando la persona lo necesita porque, de otra forma, le significa una exigencia muy grande" explicó. Creática rehúye, además, de los programas específicos para discapacidad porque su objetivo es la inclusión y entienden que es una forma de discriminación.

Creática dispositivos accesibilidad
Algunas de las
Algunas de las "rampas" tecnológicas de Creática
La organización tiene un convenio con la Intendencia de Montevideo y recibe ONG, escuelas o liceos que trabajan con personas con discapacidad o dificultades de aprendizaje para formar a su entorno y encontrar esa herramienta que le va a servir de puente para usar la tecnología como el resto. "Trabajamos con la persona pero vamos formando a todo su equipo", indicó.

El software que se usa en Creática es gratuito y la tecnología siempre es de bajo costo. La idea es que las herramientas se puedan usar tanto en la institución como en el hogar. La recomendación de Castellano es no salir a comprar herramientas, sino probarlas primero para ver si son adecuadas para cada caso.
"El primer problema que hay en Uruguay es la falta de información. Hay una cantidad de software gratuito que sirve y una cantidad de equipos que se pueden fabricar con bajo costo", apuntó Castellano.

"El primer problema que hay en Uruguay es la falta de información. Hay una cantidad de software gratuito que sirve y una cantidad de equipos que se pueden fabricar con bajo costo", apuntó Castellano.
En la página de Facebook de Creática se pueden encontrar algunas ideas. El 1º de agosto se organizará una jornada en la Intendencia de Montevideo en la que se tratará el tema. "Parece un mito: que la tecnología es algo terriblemente costoso y complicado; entonces como no puedo comprarlo ni aprendo ni hago nada. Nosotros buscamos vencer esos mitos".



Plan Ceibal y Teletón

Hace algunas semanas el Plan Ceibal firmó un acuerdo con Teletón a través del cual la organización será la que determinará cuál de todos los equipos que dispone Ceibal sirve para distintos tipos de discapacidad. Esto implica que además se realizará el seguimiento de cada caso adaptando el equipo para cada niño.

Wearables para un futuro más accesible

Un reloj, unos lentes inteligentes y los comandos de voz son todos potenciales herramientas que pueden servir de "rampa tecnológica" para personas con discapacidad. Recientemente, la farmacéutica Novartis lanzó una aplicación para relojes inteligentes que le permitirá a personas ciegas o con baja visión tener más información a la hora de circular.

ViaOpta funciona con las vibraciones del reloj, el GPS y tiene varias funciones. Una de ellas es identificar objetos a través de la cámara o información en tiempo real sobre la ubicación de la persona y los pasos que debe seguir para moverse de un lugar a otro. La app funciona para smartphones con iOS y Android y también en los relojes inteligentes Apple Watch (que aún no está disponible en Uruguay) y con Android Wear.

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