Los desastres naturales y la culpa de los humanos

Las actividades humanas que contribuyen al calentamiento global tuvieron un impacto en la mitad de los fenómenos meteorológicos extremos de 2012 en todo el mundo
Un total de 18 equipos de científicos en el mundo contribuyeron al análisis de las causas de una decena de eventos meteorológicos y climáticos de intensidad excepcional que se produjeron el año pasado, como las sequías y el huracán Sandy en Estados Unidos, el deshielo récord de los casquetes árticos o las fuertes lluvias en Gran Bretaña, Australia, en el norte de China o Japón.

El informe publicado en el boletín de la American Meterological Society el jueves señala que "los mecanismos meteorológicos naturales y las fluctuaciones normales del clima jugaron un papel esencial en estos fenómenos".

En concreto, el estudio sugiere que las actividades humanas que contribuyen al calentamiento global tuvieron un impacto en la mitad de los fenómenos meteorológicos extremos en 2012 en el mundo.
En ciertos casos los análisis revelan claramente que el cambio climático producido por las emisiones de gases de efecto invernadero contribuyeron a estos fenómenos", dice el estudio

Además, añaden los autores, "en ciertos casos los análisis revelan claramente que el cambio climático producido por las emisiones de gases de efecto invernadero contribuyeron a estos fenómenos".

"Este informe tiene por objeto aumentar la capacidad cada vez mayor de la ciencia del clima en la comprensión y complejidad de los factores naturales, y el resultado de las actividades humanas que contribuyen a los sucesos de la naturaleza", dijo Thomas Karl, director del Centro Nacional de Datos Climáticos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

"Además, determinar las causas de estos fenómenos extremos constituye un desafío", explicó.

De calor y lluvia


La investigación de las causas de los fenómenos, los múltiples análisis de cuatro de estos eventos (las dos olas de calor en Estados Unidos, el deshielo récord del casquete ártico en verano y las fuertes precipitaciones en el norte de Europa y el este australiano) permitieron a los científicos comparar los puntos flojos y fuertes de los diferentes métodos, apuntan los autores.

Y según ellos, a pesar de estos enfoques variados, los investigadores alcanzaron conclusiones muy similares sobre las causas de los fenómenos.

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