Los bots al poder

La idea de un asistente virtual al que pedirle consejos no está tan lejos de nuestro horizonte
Imagínese lo siguiente: usted está en su trabajo y tiene hambre, pero no está muy seguro de qué es lo que le apetece comer. No tiene tiempo para salir del recinto y las opciones que se le presentan en internet son demasiadas. ¿No sería interesante tener un asistente que conociera todas las opciones existentes, pero solo le recomendara aquellas que sabe que son de su gusto?

Aquí es donde entran los bots, unos programas informáticos que buscan simplificar y automatizar la mayor cantidad de procesos utilizando inteligencia artificial. Si se sintió identificado con la situación del primer párrafo, puede interesarle particularmente un bot llamado Howdy, aunque por el momento no incluye opciones de restaurantes en Uruguay.

Howdy, como muchos otros bots especializados, funciona a través de Slack, una aplicación de mensajería para grupos de trabajo. El usuario simplemente tiene que crear una conversación con Howdy y escribir la pregunta, de la misma manera en que le preguntaría a un colega o a un familiar. La diferencia está en que el bot tendrá respuestas más personalizadas y completas.

¿Por qué utilizar Google o una aplicación cuando WhatsApp o Facebook Messenger pueden hacer el trabajo? ¿Por qué una computadora cuando se puede tener un asistente en el celular? Los servicios de mensajería son la plataforma perfecta para esta nueva ola de bots ya que, además de que los usuarios ya las utilizan constantemente para comunicarse con sus contactos, proporcionan una experiencia más interesante. ¿A quién no le gustaría mensajearse con un robot virtual?

Es un hecho que las grandes compañías tecnológicas no han ignorado. Facebook ya está probando las primeras versiones de M con algunos usuarios en California. M será un asistente virtual que vivirá en Facebook Messenger y que aprenderá de los gustos y preferencias del usuario a partir de su actividad en la red social y de las otras aplicaciones que utilice para que, cuando le pregunte cuál es la opción más económica de transporte para ir a determinado lugar, el bot le responda si le conviene pedirse un taxi o utilizar Uber. Y esta es solo una de las posibles funciones.

Google tampoco se queda atrás: en diciembre de 2015 el gigante de las búsquedas online anunció que está trabajando en un servicio de mensajería inteligente que probablemente se posicione como la competencia directa de M.

Nada nuevo

Si bien todo esto de los bots suena como otra fantasía cinematográfica, algunas versiones menos inteligentes ya vivían en la red desde hace unos cuantos años. Un ejemplo de eso fue el GooglyMinotaur, un bot lanzado en 2001 para promocionar el disco Amnesiac de Radiohead. El usuario podía conversar con el bot acerca de la historia de la banda, de las giras y otra información relacionada. Conversar con él tenía la magia de saber que no había ninguna persona elaborando las respuestas (se habría necesitado una cantidad descomunal de recursos humanos ya que más de un millón de personas llegaron a utilizarlo) sino que era el mismo programa que analizaba el lenguaje y respondía.

Las modas nacen y mueren y los bots fueron una. Al Minotaur le siguieron (y antecedieron) muchos proyectos de este estilo, pero nunca alcanzaron la popularidad que lograron en 2015, el año en que realmente pudieron demostrar cuánto aprendieron durante los 14 años anteriores.

El mejor ejemplo son Siri, Cortana y Google Now. Los asistentes virtuales de Apple, Microsoft y Google reconocen cuándo un usuario les está pidiendo el estado del tiempo del lugar exacto donde se encuentran o cuándo les solicitan que canten una canción. Todos ellos se están volviendo cada vez más inteligentes con cada actualización de los sistemas operativos, pero si bien sus reacciones a algunos comandos pueden resultar divertidas, lo cierto es que no siempre uno puede andar hablando a su celular como si fuera una persona. La única que hasta el momento no entiende comandos de texto es Siri, pero es probable que la tendencia haga que Apple piense dos veces antes de programar la próxima versión de su asistente.

Hay quienes creen que los bots son otro de esos productos que generan mucha expectativa en un principio, pero que luego demuestran ser útiles para ciertos mercados de nicho. Pero la tendencia hacia lo móvil y hacia la simplificación de los procesos (además de la pereza de las personas) tal vez resulte en que, en un par de años, cada celular incluya un bot inteligente de confianza que ayude a su usuario a decidir si prefiere almorzar un plato de pasta o compartir una pizza con sus compañeros.