Los animales que jamás volveremos a ver

Un libro registra con imágenes y texto la historia de algunas de las especies que se extinguieron en los últimos mil años, entre los cuales destacamos cinco
Lost animals: Extinction and the photographic record, de Errol Fuller, es un registro atractivo pero triste de los animales que existieron a lo largo de los últimos mil años, pero que han desaparecido de la faz de la Tierra. Las imágenes están acompañadas por textos cortos y evocativos sobre las criaturas y los naturalistas que registraron su existencia.

Como explica el británico Fuller en la introducción, la mayoría de las imágenes en el libro tienen poca calidad, dado que muchas fueron tomadas en circunstancias difíciles con equipos primitivos. Y, de alguna forma, eso hace que sean fotos más conmovedoras. Para compensar estas limitaciones, el apéndice incluye pinturas de muchos de los animales, incluyendo algunas de John James Audubon.

Estas son cinco de las historias de animales y naturalistas más interesantes:

1. Tilacino  (Thylacinus cynocephalus)


Entre los animales que figuran en el libro está el tilacino, también llamado tigre de Tasmania debido a sus rayas. De hecho, según Fuller, esta criatura se ve más como un perro antes que como un tigre, aunque eran marsupiales vinculados a los canguros. En tanto carnívoros que se alimentaban de ovejas, muchos fueron fusilados por agricultores. Además, se cree que no pudieron soportar la competencia de los dingos traídos a Australia por los aborígenes, señala Fuller.

El último tilacino conocido murió en 1936 en un zoológico. Fuller detalla que hay rumores verosímiles de otros que sobrevivieron en la naturaleza, pero los expertos creen que "en algún momento durante los años 1940, 1950 o 1960, el último lobo marsupial de Tasmania murió solo en una playa, en un bosque o en una montaña".

2. Pájaro carpintero de pico de marfil (Campephilus principalis)


Como los tilacinos, el pájaro carpintero de pico de marfil ha sido objeto de rumores. Pero a pesar de una oleada de titulares en 2005 diciendo que el ave había sido avistada en Arkansas, casi todos los expertos creen que ha estado extinta desde 1940. Con unos 50 centímetros de largo y espectacular plumaje blanco y negro, el canto de estas aves fue registrado extensivamente por el naturalista James Tanner.

La población de esta ave comenzó a declinar tan pronto como la civilización europea empezó a hacer incursiones en su hábitat natural, en lo que ahora es el sudeste de los Estados Unidos: "La interferencia humana (incluso por proximidad) parece haber sido algo que las aves de esta especie no pudieron resistir", escribe Fuller.

3. Lechuzón reidor (Sceloglaux albifacies)


Otro animal que aparece es el lechuzón reidor, llamado así por su canto inusual. Un temprano colono europeo establecido en Nueva Zelanda dijo que podía atraer a las aves tocando su acordeón. "Probablemente fue esta docilidad... la que hizo que estos búhos fueran susceptibles al ataque de los hurones, comadrejas y gatos introducidos y que, en última instancia, aceleró su extinción", detalla Fuller. El último registro ampliamente aceptado de un lechuzón reidor fue encontrado muerto (y posteriormente rellenado) en 1914.

4. Foca monje del Caribe (Monachus tropicalis)


Fuller también destaca el destino de la foca monje del Caribe. Cristóbal Colón fue el primer europeo en matar y comer un ejemplar de esta especie. Dicho encuentro histórico comenzó un patrón de caza de estos animales (en su mayoría capturados más por su petróleo y pieles que por su carne), el cual duró siglos hasta que el último avistamiento fiable de la especie se produjo en 1952.

5. Loro del paraíso (Campephilus principalis)


En 1844, el naturalista John Gilbert identificó un loro nuevo y hermoso con una notable variedad de colores en su plumaje (azul, verde, amarillo, rojo y marrón), en el interior de Australia. Poco más de un año después, fue asesinado durante una pelea con los aborígenes. El último avistamiento del loro del paraíso fue en 1928.

Las posibles razones de la caída en la población de esta especie incluyen la pérdida de las semillas de las que se alimentaba la especie, debido a la expansión del ganado y el pastoreo de ovejas, junto con la caza de depredadores no nativos como las ratas y los zorros.

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