Lobos marinos, ¿plaga o riqueza nacional?

Para unos, los 300.000 ejemplares de lobo fino en Uruguay son "un riesgo", mientras que para otros, deben preservarse intactos en tanto recurso natural


Los lobos marinos se han convertido en plaga. Así lo señaló el Ministerio de Defensa Nacional en su memoria anual de 2011, entregada el 1º de marzo al Parlamento. Allí se estima que la población de lobo fino, una de las dos especies que conviven en las aguas uruguayas, ronda los 300 mil ejemplares, una cifra que convierte al país en sede de la mayor colonia reproductiva del mundo de este especie.

Pero mientras que para Defensa la superpoblación de lobos es un “asunto de riesgo” y deben tomarse medidas urgentes, para la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) se trata de una situación compleja que requiere de cuidado antes de actuar.
Para el Ministerio de Defensa la superpoblación de lobos es un “asunto de riesgo” y deben tomarse medidas urgentes

Según el director de Dinara, Daniel Gilardoni, el tema “está en carpeta”, y la búsqueda de soluciones incluye distintas medidas que van desde el apoyo por parte de organizaciones internacionales de conservación, hasta la idea de que las empresas que se benefician del turismo apoyen a los pescadores artesanales, ya que ambos sectores tienen intereses opuestos en el asunto.

Por otra parte, Uruguay mantiene conversaciones con Noruega a través de Cancillería, ya que ese país tiene experiencia en la interacción de la pesca con fauna marina como focas y lobos.

De lobos y pescadores


La actividad pesquera artesanal es la que más se ve perjudicada por la interacción con la población de lobos, que interfieren con las artes de pesca. En particular, se trata del león marino sudamericano o lobo común, la otra especie que habita las islas uruguayas.

Estos se alimentan en la zona costera, lo que los lleva a interactuar con actividades de pesca y a veces, a interferir, ya que suelen dañar las herramientas y consumir parte de las capturas. Actualmente, se calcula que hay unos 12 mil leones marinos, según estimaciones de la Dinara.

Pero es la población de lobos finos la que actualmente se encuentra en la mira de las autoridades por sus grandes cantidades.

Cuestión de términos


El rótulo de plaga utilizado por Defensa no es el adecuado, opinó la bióloga Valentina Franco Trecu, que actualmente desarrolla su doctorado en la sección de Etología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República.

“Los lobos son animales salvajes que se alimentan de peces, desde siempre, desde antes que el hombre empezó a pescar. Si consideramos plaga todo lo que tenga un prejuicio económico para el hombre, todo sería plaga, por el simple hecho de que todo se alimenta”, explicó Franco Trecu.
Hasta que la población está por debajo de la capacidad de carga del medio (disponibilidad de recursos), la población sigue creciendo”, dijo la bióloga Valentina Franco Trecu

Para ella, las poblaciones animales tienden a estar en armonía con el hábitat que explotan, a través de un sistema intrínseco de autorregulación poblacional: “Hasta que la población está por debajo de la capacidad de carga del medio (disponibilidad de recursos), la población sigue creciendo”.

Además, los pescadores no señalan a los lobos finos como un problema, ya que estos se alimentan en zonas muy alejadas de la costa, en el quiebre del talud, frente a Mar del Plata. “Esto comprueba que no implica un problema para la pesca costera”, afirmó.

Franco, que trabaja en su tesis de doctorado sobre las estrategias individuales a nivel alimenticio y reproductivo de ambas especies, no ve qué dificultades plantea la población de lobos finos.

“En todo caso, es un beneficio tener una colonia tan importante, ya que probablemente sirva como reservorio de individuos para otras poblaciones, ayudando a mantener la biodiversidad no solo local sino global”, opinó.

De más y de menos


Mientras que la población de lobo fino aumenta, la de león marino decrece. Según datos de la Dinara, la cantidad de leones marinos decrece a una tasa de 1,73%.

El motivo de estos niveles diferentes de crecimiento en ambas poblaciones todavía no es claro, si bien ”todos los que trabajan en este campo” buscan la respuesta. Hasta ahora, estudios descartan el solapamiento alimenticio (que ambas especies compitan por el mismo alimento y una triunfe sobre la otra) y el fallecimiento de los leones marinos debido a la captura incidental en las flotas de arrastre costero.
En Uruguay hay una ley vigente que prohíbe la persecución y caza de mamíferos marinos y todo acto de retención, agresión o molestia que conduzca a su muerte intencional

También se maneja como variable que entre 1963 y 1986 el Estado sacrificó más de 200 mil lobos finos, y aproximadamente 47 mil leones marinos. En este último caso se trataba de animales menores de un año en su mayoría, debido al valor comercial que tiene su pelaje.

La proliferación de lobos finos también encuentra una posible explicación en la ley vigente en Uruguay que prohíbe la persecución y caza de mamíferos marinos y todo acto de retención, agresión o molestia que conduzca a su muerte intencional.

Aun así, hasta 1992 en la isla de Lobos se llegaron a matar hasta 200 mil ejemplares. Actualmente, la isla es parte de la reserva natural del Parque Nacional de Islas Costeras. Cuando en 1994 se intentó reanudar la zafra de lobos, la reacción de diversas organizaciones ambientalistas llevó al gobierno a desistir.

 



 


Lobos for export


 

Cada año, a través de Dinara, el Estado uruguayo comercializa ejemplares vivos de lobos marinos, que vende a acuarios y parques zoológicos en distintos países. Según el Boletín Estadístico Pesquero de 2009, ese año se vendieron 82 lobos finos (34 machos y 48 hembras), que significaron un ingreso de US$ 91.170 para el país.

El director de Dinara, Daniel Gilardoni, informó que actualmente solo se vende el lobo fino, pero se negó a precisar su precio en el mercado legal. El retorno a la explotación económica de los lobos no puede ser una decisión inmediata, dijo, ya que la actividad turística también pesa a la hora de tomar estas medidas.


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