Lo que se perdió en la explosión

Con la falla en el despegue del cohete Antares que llevaba una carga de 2,2 toneladas a la Estación Espacial Internacional, científicos y estudiantes están de luto por todas los instrumentos y equipos experimentales que se destruyeron
"Las peores pérdidas con la explosión son todos estos experimentos y estos equipos que iban a bordo de Cygnus y que son más o menos irremplazables", dijo John Logsdon, exdirector del Space Policy Institute de la Universidad George Washington.

Uno de estos experimentos era de un grupo de estudiantes de secundaria de Houston, Texas,  y consistía en estudiar la mejor combinación luminosa de rojos y azules para hacer brotar arvejas en el espacio. Estas legumbres son ricas en minerales y vitaminas y crecen deprisa, lo que supondría una fuente de alimento para largas travesías en el espacio.

Otro grupo de 18 estudiantes enviaba a bordo del Cygnus varias series de experimentos destinados a estudiar la formación de cristales en los procesos de degradación de la leche en situación de ingravidez. Otro experimento buscaba investigar la irrigación del cerebro y el corazón en microgravedad. Iba a permitir entender, y ulteriormente atenuar, los dolores de cabeza que a menudo sufren los astronautas en la Estación Espacial Internacional (EEI).

Los resultados de esta investigación también habría podido tener repercusiones en la Tierra, en el tratamiento de enfermedades neurológicas como el Alzheimer, informó la NASA.

Un nuevo experimento, llamado Meteor Composition Determination, iba a ser instalado en una ventana de la Estación Espacial Internacional. Habría permitido observar por primera vez desde el espacio a los asteroides en el momento en que entran a la atmósfera terrestre.Sin la interferencia de la atmósfera, las imágenes y los videos de alta resolución habrían ayudado a los astrónomos a entender mejor la composición química de estos objetos celestes.

Todo ello quedó hecho cenizas el martes. El cohete Antares se había elevado muy poco tras su lanzamiento en Virginia, Estados Unidos, cuando súbitamente se incendió, explotó y cayó a tierra provocando una gigantesca nube. No había pasajeros ni hubo heridos en tierra.

Le llevará varias semanas a la NASA comprender por qué el cohete explotó a pocos segundos de haber despegado. La agencia explicó en un comunicado que varios de los edificios del área cercana al despegue sufrieron roturas en vidrios y tienen puertas rotas. Lo más dañado fue un lanzacohetes cercano a la pista de despegue.

"No es seguro que todos estos investigadores y estudiantes tenga otra vez los recursos suficientes para empezar de nuevo", dijo Logsdon.

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