Las rutas del futuro podrán cargar los coches eléctricos

Qualcomm pone en marcha en Francia un tramo de autopista con recarga inalámbrica

La empresa estadounidense Qualcomm desarrolló una ruta capaz de cargar las baterías de los vehículos eléctricos, mediante inductores de 20 kW situados bajo el asfalto. Este sistema de carga inalámbrica, denominado Dynamic Electric Vehicle Charging (DEVC), se encuentra en una autopista en Versalles, Francia, y puede transferir hasta 20 kW a los automóviles que circulan por ella a altas velocidades.

"La combinación de un equipo global de ingenieros expertos y la tecnología Qualcomm Halo, que abarca todos los aspectos de los sistemas WEVC [Wireless Electric Vehicle Charging], independientemente de los magnetismos utilizados, nos ha permitido empujar los límites de lo posible y esbozar nuestra visión para la futura movilidad urbana", aseguró Steve Pazol, vicepresidente de Qualcomm.

Como parte del programa FABRIC de la Unión Europea, que impulsa la adopción de vehículos particulares y de transporte eléctricos, se llevó a cabo una demostración para probar el sistema. Dos Renault Kangoo eléctricos circularon por el mismo tramo de forma consecutiva; evaluando la efectividad de DEVC cuando se trata de varios vehículos.

Qualcomm Dynamic Electric Vehicle Charging (DEVC)

Para recibir la carga, los vehículos deben ser identificados por el sistema. Además, es necesario prever todos los aspectos de la seguridad y la eficiencia de la transmisión de energía dependiendo de distintos factores, como el número de autos, su velocidad, las condiciones meteorológicas, la posición del vehículo en el asfalto y la potencia adecuada para cada modelo.

La falta de autonomía es un aspecto negativo de los vehículos eléctricos. Este sistema de carga dinámica por inducción presenta un gran avance tecnológico, ya que los problemas de autonomía son un aspecto negativo de los vehículos eléctricos. Pero por el momento no está claro qué tan pronto podremos ver estas carreteras electrificadas por el mundo, debido a los altos costes implicados en su construcción.

Si un día llegan a masificarse, será un sueño cumplido para Nikola Tesla, quien en el siglo 19 realizó pruebas para la transmisión de energía eléctrica sin cables. Aunque ya entonces Tesla consiguió desarrollar un prototipo funcional de baja potencia, su desarrollo a gran escala —que incluía la construcción de la torre Wardenclyffe de 60 metros de altura para la emisión de energía— nunca llegó a completarse por falta de fondos y aspiraciones muy grandes.

Hasta ahora la carga inalámbrica se ha limitado a dispositivos de baja potencia, como el cepillo de dientes, que se carga al colocarse sobre una base que le transfiere electricidad mediante inducción.

La compañía Plugless ya ofrece un sistema inalámbrico. Del mismo modo que el cepillo de dientes, basta con estacionar el vehículo sobre una base de tamaño parecido al de una tapa de alcantarilla. BMW también cuenta con su propia base, capaz de cargar la pequeña batería del híbrido BMW 530e de 9,2 kWh en apenas tres horas.