Las razones detrás de un suspiro

Según los científicos, servirían para "re-inflar" los alvéolos y mantener la respiración
En un estudio publicado el lunes pasado en la revista Nature, investigadores aseguran haber encontrado el circuito cerebral que controla los suspiros en los ratones. Probablemente nunca le haya prestado demasiada atención a las exhalaciones involuntarias que señalan desde anhelo hasta desaprobación, pero este tipo de respiración es más que simplemente una señal emocional. Es un reflejo para salvar vidas.

Los suspiros - la adición de una segunda inhalación antes de una exhalación, creando una doble respiración inconsciente - pueden dispararse por las emociones, pero también suceden involuntariamente cada pocos minutos sin importar el humor. Algunos científicos creen que estos suspiros sirven a un propósito monumentalmente importante.

Los pulmones contienen cerca de 500 millones de estructuras pequeñas parecidas a globos llamados alvéolos que, todos juntos, cubren la superficie de una cancha de tenis. Los alvéolos pocas veces colapsan, pero al tratarse de tantos de ellos, "pocas veces" es bastante seguido. Y si los suficientes alvéolos colapsan, respirar se vuelve difícil.

Se piensa que los suspiros sirven para "re-inflar" los alvéolos errantes y mantener la respiración de la persona.

De acuerdo con el nuevo estudio, este mecanismo depende de un pequeño grupo de células del cerebro. Más o menos 200 neuronas del tronco cerebral disparan el proceso que deriva en un suspiro - al menos en los roedores, que tienen cerebros y sistemas respiratorios parecidos a los nuestros.

A diferencia de un marcapasos que regula solo cuán rápido podemos respirar, el centro de respiración del cerebro también controla el tipo de respiro que tomamos", dijo el autor del estudio Mark Krasnow, de la universidad de Stanford, en un comunicado. "Está formado por pequeños números de distintos tipos de neuronas. Cada una funciona como un botón que prende distintos tipos de respiraciones. Un botón programa respiraciones regulares, otro los suspiros y los otros pueden ser para los bostezos, inhalaciones, toses y tal vez incluso risas y llantos".

El trabajo es el resultado de una colaboración entre la universidad de Stanford y la universidad de California. Estos habían identificado un tipo de neuropéptido - una molécula parecida a una proteína que las células del cerebro usan para comunicarse unas con otras - que afectaba la frecuencia de los suspiros en los ratones. Inyectar el péptido hizo que los ratones pasaran de suspirar 40 veces en una hora a 400 veces. Matar a las células con el receptor para el péptido hizo que los ratones dejaran de suspirar todos juntos, aunque sus patrones de respiración regulares no fueron afectados.

Los investigadores esperan que otros usen su trabajo para ayudar a aquellos que suspiran demasiado o no lo suficiente. Es posible que los pacientes incapaces de respirar profundamente por su cuenta se puedan beneficiar de suspiros artificiales para mantener sus alvéolos inflados, y si bien no hay ninguna indicación de que el exceso de suspiros es malo, puede causar demasiado estrés.

Fuente: Rachel Feltman / The Washington Post