Las pocas especies que sobrevivieron millones de años

Hay solo dos especies que permanecieron más de 23 millones de años en la Tierra y una centena que duraron más de 10. ¿Será el ser humano una de ellas?
¿Podrán los humanos sobrevenir el cambio climático y aquellos sucesos naturales que amenazan su existencia? ¿Qué especies han sido las que más sobrevivieron y por qué? Esto fue lo que se preguntó el paleontólogo de la Universidad Estatal de Utah Benjamin Burger.

Burger encontró dos candidatos que no podrían ser más diferentes: un roedor pequeño similar a una musaraña, que comía insectos, y un familiar gigante de los elefantes, que tenía una trompa larga y pesaba más de cuatro toneladas. Ambos vivieron por lo menos 23 millones de años en el período posterior a los dinosaurios y se extinguieron antes de que aparecieran los humanos.

Pero cuando Burger bajó el período de supervivencia a 20 millones de años, encontró 19 tipos de mamíferos que también vivieron todo ese tiempo. La lista incluía ancestros de las ballenas, marsupiales, roedores, insectívoros y un pariente de los caballos. Son lo que los científicos llaman sobrevivientes excepcionales.

Nacer, evolucionar, extinguirse


La mayoría de los mamíferos son meros puntos en la historia biológica. Aparecen, evolucionan rápido (en tiempos evolutivos) y se extinguen rápido. El promedio de duración es de apenas 1,7 millones de años. Estudiar a las especies de extrema longevidad podría ayudar a los científicos a encontrar qué los llevó a la extinción y usarlo para saber si las especies modernas están bajo riesgo.

Esto es particularmente importante porque muchos científicos creen que el mundo está en el medio de un evento de extinción masiva, en que las especies están muriendo más rápido de lo que las nuevas evolucionan. La Tierra ha experimentado cinco eventos similares en el pasado. En esta época en particular, las desapariciones están siendo provocadas por los cambios causados por la actividad humana, el crecimiento en la población y el consumo de recursos naturales.

“La actividad humana ha acelerado tanto los tiempos de extinción que se vuelve sorprendente pensar que algunas especies vivieron cerca de 12 millones de años”, sostuvo Susumu Tomiya, un paleontólogo del Museo Field de Historia Natural, en Chicago.

Los más longevos


El Centetodon Magnus apareció en el vacío que dejaron los dinosaurios al extinguirse. Esta musaraña come insectos está tan presente en los registros fósiles que casi todos los paleontólogos la reconocen inmediatamente como uno de los competidores por el puesto de las especies que más vivieron.  Tenía una alimentación bastante sencilla y vivió en este mundo durante alrededor de 25 millones de años. Murió de causas desconocidas hace 23 millones de años cuando el clima se enfrió y una capa de hielo se deslizó desde los polos.

El ancestro del elefante, Gomphotherium Angustidens, aparece en el registro de fósiles hace 23 millones de años. Medía 2,7 metros de alto, casi lo mismo que los elefantes de hoy en día. Era un buscador oportunista que creció en la sabana, tenía cuatro colmillos y una trompa larga, que se presume lo ayudaban a encontrar plantas, producto en el que se basaba su dieta. Esta especie se extinguió hace 12.000 años, justo cuando los hombres estaban empezando a descubrir la agricultura. La especie sobrevivió por 23 millones de años, lo que la deja en segundo lugar, después de la musaraña.

Burger quería saber si el Centetodon y el Gomphotherium tenía rasgos en común con cada una de las otras 103 especies que sobrevivieron por más de 10 millones de años. Primero, teorizó que los animales más grandes y fuertes tenían menos posibilidad de persistir que los pequeños. Pero luego descubrió que un cuerpo grande no afectaba a la longevidad de la especie.

Lo que hay que tener


Tomiya sugirió que algo más complejo estaba en juego. En su opinión, tanto antes como ahora, la supervivencia depende de la interacción entre el cambio medioambiental y qué tanto pueden tolerarlo las especies por tener las características biológicas correctas.

Los cambios medioambientales pueden afectar pequeñas o grandes áreas, ser rápidos o extremadamente lentos. Pueden llegar sin aviso, como el impacto de un asteroide, o pueden ser graduales, como el cambio climático o la llegada de un nuevo predador desde otra región. Un cuerpo más grande puede ayudar a tolerar algunas modificaciones, mientras que la dieta o la distribución geográfica del animal puede ser crucial para otros.
El equivalente sería el Escarabajo de Volkswagen. Este tipo de modelos de mamíferos que simplemente sobrevivieron, se convirtieron en una suerte de clásico", dijo Burger. “Cualquiera sea la razón, algo que tenían funcionó tan bien que no necesitaron cambiar”

La musaraña, el ancestro del elefante y otros mamíferos que Burger identificó tenían poco en común. Tuvieron diferentes dietas, tamaños, momentos históricos y ecosistemas. No existía una sola razón por la cual pudieron haber sobrevivido más que sus ancestros, dijo Burger.

Cada especie, incluyendo los humanos y las cucarachas, están tratando de sobrevivir lo más posible. Pero solo algunas tienen los rasgos biológicos adecuados para permanecer millones de años.

"El equivalente sería el Escarabajo de Volkswagen. Este tipo de modelos de mamíferos que simplemente sobrevivieron, se convirtieron en una suerte de clásico", dijo Burger. "Cualquiera sea la razón, algo que tenían funcionó tan bien que no necesitaron cambiar", agregó.

El destino de la especie humana


Burger calculó la probabilidad de que el Homo sapiens se transforme en uno de estos sobrevivientes excepcionales. El resultado es poco alentador: el ser humano tiene 1% de probabilidad de vivir 10 millones de años y 0,2% de llegar a los 20 millones.

“Estos no son buenos números, pero dado que los humanos existieron como especie por 250.000 años, todavía tenemos muchos años por delante antes de extinguirnos”, dijo.

Burger considera que es improbable que el cambio climático lleve a una extinción de la raza humana. Tendría que ocurrir un cataclismo para borrar de la faz de la tierra a 7 mil millones de personas.

"El cambio climático es malo, pero no va a matar a los humanos", señaló Burger. Y agregó: "Los humanos estuvieron en la era del hielo, cuando lo que es ahora Nueva York estaba enterrado en 300 metros de hielo, mientras los glaciares se derramaban desde Long Island y Queens. Los humanos sobrevivieron estos períodos de cambio climático. Hemos sido testigos de los últimos 250.000 años. Nos podemos mover. La vida puede no ser mejor en un futuro, pero los humanos, estoy seguro, van a sobrevivir, aunque sea en menor cantidad".

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