Las mujeres saltan a la cancha virtual

El videojuego FIFA 16 incluirá por primera vez selecciones femeninas, un signo de los cambios dentro de la industria

Mientras varios de sus dirigentes enfrentan cargos judiciales por entrega y aceptación de sobornos, lavado de dinero y obstrucción de la justicia, la maquinaria FIFA sigue funcionando. Ayer se realizaron sus elecciones y se anunció la primera novedad del videojuego FIFA 16, el título “oficial” de fútbol que cada año se encuentra entre los líderes de ventas para todas las consolas. Por ejemplo, el año pasado FIFA 15 vendió 14,3 millones de copias, siendo solo superado por Call of Duty: Modern Warfare.


La novedad es que por primera vez en la saga se podrá jugar con selecciones femeninas. Las elegidas son 12, entre las que se incluyen las potencias del fútbol femenino como Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Brasil y Alemania, además de México, Canadá, Suecia, China, España, Italia y Australia. La única gran ausente es Japón, otra laureada cuyos derechos de imagen pertenecen a Konami, creadora del principal competidor de FIFA, la serie Pro Evolution Soccer.


Al igual que sucede con sus contrapartes masculinas, varias deportistas fueron convocadas por EA Sports, la empresa desarrolladora del juego, para realizar capturas de movimientos corporales y faciales. Las modelos fueron las estadounidenses Abby Wambach, Sydney Leroux, Alex Morgan y Megan Rapinoe, así como varias futbolistas de la selección canadiense.


Las 12 selecciones femeninas solo podrán jugar entre sí (como sucede en el mundo real, se escudan los desarrolladores) en amistosos y torneos tanto online como offline. El anuncio llega a poco más de una semana del inicio de la Copa Mundial Femenina, el 6 de junio en Canadá, en la cual participarán todas las selecciones representadas en el juego menos Italia.


Lo que no será posible, sin embargo, es crear jugadoras, algo que desde hace varios años se puede hacer con hombres en la saga de juegos futboleros.


El por qué de la demora


David Rutter, productor de la serie FIFA, aseguró luego del anuncio que la intención de incorporar fútbol femenino en la saga era un anhelo que tenían desde hace tiempo, pero que, por distintas razones, su inclusión se postergó.


Los principales factores fueron tecnológicos. Escanear los movimientos de las atletas lleva tiempo, ya que además implica viajar por el mundo para verlas en acción en la cancha.


Considerando que el juego sale cada año, los desarrolladores corren contra el reloj para entregar el producto a tiempo, explicó Rutter.


El otro problema es técnico. Rutter afirmó que ahora es más fácil animar mujeres y diferenciarlas completamente de los hombres en cuanto a las animaciones corporales.


No es la primera vez que se escucha este argumento en el mundo de los videojuegos. El año pasado la empresa Ubisoft, creadora de la saga Assassin’s Creed, una de las más populares y taquilleras de los últimos años, aseguró que no incluyó personajes femeninos en Unity, la última versión, porque llevaba mucho tiempo y complicaciones técnicas por las diferencias físicas entre géneros.


Aún así, los fanáticos y la crítica fueron duros con la empresa. Ubisoft lo compensó incluyendo tanto un hombre como una mujer como protagonistas de Assassin’s Creed Syndicate, la continuación de Unity que se lanzará sobre fin de año.


Por supuesto, hay dudas sobre si EA Sports no incluyó a 12 selecciones femeninas por esta misma polémica. Como sucede en otros ámbitos como el mundo de los cómics, las mujeres son cada vez más adeptas a los videojuegos, algo que los empresarios parecen ignorar aún. De hecho, están convencidos de que es imposible vender bien un juego protagonizado por una mujer.


“Si miras a lo que vende, es difícil justificar un juego con protagonista femenino”, dijo en 2013 Chris Perna, director de Epic Games, al momento del lanzamiento de Gears of War 3, el primero de esa saga de acción que incluía la posibilidad de usar mujeres como personaje.


Lo cierto es que las mujeres llegan cada vez en mayor número al universo gamer y, de a poco, las cosas han empezado a cambiar.


 



Una cuestión de mirada


Una crítica habitual a los creadores de videojuegos es que en sus obras las mujeres suelen ser damiselas en peligro, objetos sexuales o, cuando participan en la acción, suelen tener menos potencia que sus pares masculinos, algo que por ejemplo, es común en los juegos de peleas. Uno de los principales factores que conducen a este hecho es que la mayoría de los desarrolladores y creadores son hombres, lo que lleva a que las visiones plasmadas en los juegos sean mayoritariamente masculinas y orientadas a un público masculino.


En 2013 se produjo lo que los medios estadounidenses llamaron Gamergate, en el que un grupo de críticas de videojuegos femeninas reclamaron por una mayor inclusión en la industria, que se vieron enfrentadas a grupos de jugadores hombres que se oponían a los cambios. Incluso llegaron a amenazar de muerte a la crítica Anita Sarkeesian, quien se vio obligada a suspender una conferencia en la Universidad de Utah ante el anuncio de que alguien atentaría contra el público en ese evento.




Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios