Las mujeres por la ciencia

Veterinaria uruguaya Ana Meikle recibió US$ 20.000 para su investigación
"No pienso que soy mujer cuando hago ciencia. Pero cuando sos madre, no te pueden evaluar a la par de un hombre que no pasa por la gestación, el parto y la lactancia; es imposible. Porque (al comparar) méritos, un montón de tu energía se va a sostener a tu hijo. Eso se tiene que considerar", dijo Ana Meikle, ganadora del Premio Nacional L'Oréal – Unesco "Por las Mujeres en la Ciencia", en reclamo de más oportunidades para las mujeres científicas.

Meikle sabe de lo que habla. Tiene dos hijos, Joaquín y Carmela, a quienes señaló como la "mejor parte de su currículo" queda por fuera de la lista cuando se le pregunta por sus logros académicos. Es veterinaria y doctora en endocrinología animal, responsable del Laboratorio de Técnicas Nucleares de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de la República, investigadora grado 4 del Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba) y directora de un proyecto de investigación para realizar un diagnóstico de los problemas reproductivos y sanitarios de la lechería en Uruguay, que ayer recibió US$ 20.000 para su desarrollo.

Toda su carrera empezó por un descuido. Al finalizar el liceo, Meikle quería anotarse en Oceanografía, pero cuando fue a inscribirse se enteró que ese año no se iban a dictar clases. Para no perder el tiempo, se anotó en Veterinaria para así seguir los pasos de su padre. Pronto descubrió allí su verdadera vocación.

Hoy es grado 5, una posición que comparte con un puñado de mujeres. "En Centroamérica, la mujer tiene un lugar diferente. En Uruguay, el trato es más igualitario, pero, de todas maneras, los números son los números", señaló. La cifra nacional es alarmante: 70% de los grados 5 son hombres. "Y eso en un país supuestamente progresista. Hay mucho camino para andar. Hay que proteger más a las mujeres", opinó Meikle.

Contra el desaliento

Desde su creación en 1998, el premio "Por las Mujeres en la Ciencia" ha beneficiado a más de 2.000 mujeres científicas originarias de 115 países para que puedan continuar con sus proyectos. Dos de ellas han sido galardonadas, además, con un premio Nobel en Química y Medicina, y otra es hoy la presidenta de la República de Mauricio, Ameenah Gurib.

Aníbal Scavino, director general de L'Oréal Uruguay, dijo que todavía hay que combatir el estereotipo de que "los hombres son mejores que las mujeres en ciencia", al igual que el "desaliento" que la sociedad y la academia le provocan a las jóvenes.

Según un informe de la Fundación L'Oréal, a nivel mundial la relación entre hombres y mujeres en los laboratorios es de tres a uno y la diferencia se amplía a cuatro a uno en el caso de los doctorados. Estos indicadores solo registran un crecimiento del 12% en comparación con 1990.

Para Meikle, octava ganadora de este premio nacional, las mujeres tienen mucho que aportar a la ciencia por su condición de género. En la práctica, la veterinaria señaló que, por ejemplo, las manos femeninas tienen más "precisión" a la hora de trabajar en el laboratorio pero, destacó también otros factores ventajosos por fuera de lo académico, como la relación interpersonal entre pares. Y dijo: "En mi equipo hay dos o tres mujeres que son esenciales para la cohesión del grupo. No son las que tienen los cargos más altos ni las más reconocidas y, sin embargo, son las que lo sostienen".