Las "eco-vacas", la apuesta para salvar al medio ambiente

Científicos ingleses experimentan con ganado para reducir a la mitad la emisión de gases de efecto invernadero

Un grupo de científicos ingleses está trabajando en un experimento que intenta reducir los gases de efecto invernadero asociados a la ganadería. En concreto, se trata de la creación de las primeras "eco-vacas" del país o "vacas de bajas emisiones de carbono", en un intento de revertir la mala reputación que tiene la carne en cuestiones medioambientales.

Mala prensa

Para empezar, la producción de carne vacuna requiere 28 veces más tierra que la de cerdo o pollo, según indicó un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y, además, el ganado emite una cantidad considerable de gas metano que participa en el calentamiento de la atmósfera.

Una sola vaca puede generar hasta 500 litros de metano por día.

La Organización para la Alimentación y la Agricultura de Naciones Unidas (FAO) sugiere que la ganadería es responsable del 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por el hombre: la misma cantidad generada por todos los medios de transporte. El metano es 25 veces más potente que el dióxido de carbono.

En comparación con otros animales, las vacas producen el equivalente a 16 kilos de dióxido de carbono por cada kilo de carne; mientras que los cerdos, que tienen una dieta más variada, producen la mitad. Los pollos solo generan 4,4 kilos de dióxido de carbono por kilo de carne.

Además se necesita 11 veces más agua para regar los campos donde crece el heno y granos para alimentar a los bovinos que para otros animales de ganadería, según los investigadores del Bard College de Nueva York, la Universidad de Yale y del Instituto de Ciencias Weizmann de Rehovot, en Israel.

Se estima que el consumo de carne se doblará en los próximos 40 años. Entonces, ¿cómo lo soportará el planeta?

Experimento

La organización Rothamsted Research monitorea tres grupos de vacas para ver cómo su alimentación y condiciones ambientales afectan la emisión de gases. En declaraciones a The Sunday Times, el experto Michael Lee explicó: "El ganado y otros rumiantes son una importante fuente de alimentos nutritivos, pero generan una gran cantidad de gases de efecto invernadero, como el metano y el óxido nitroso. Nuestro objetivo es cortarlos entre el 30% y el 50%". Si esto se consigue, la huella de carbono sería menor que la de la ensalada de verduras como tomates y pepinos.

Uno de los grupos se alimenta de césped lleno de azúcar para una fácil digestión, lo que lograría la reducción en la emisión de los gases; otro lo hace con plantas que producen altos niveles de proteína. Además, los científicos realizan un seguimiento de las precipitaciones y de la utilización de fertilizantes en los suelos para saber qué es lo que afecta la magnitud de los gases.