Las bacterias que "comen" nitrógeno en la Antártida

Científicas del Instituto Clemente Estable llegaron al continente blanco para recoger y cultivar estos microorganismos, que se usan para reciclar aguas residuales y podrían emplearse para limpiar derrames de petróleo en lugares fríos


Mientras la mayoría de los pasajeros del Hércules sacaba fotos o marchaba entusiasmado hasta el aeropuerto luego de aterrizar en la Antártida, Patricia Bovio y Lucía Braga recogían muestras de la pista de aterrizaje. Es que además de la cámara de fotos (Lucía jamás había visto la nieve y mucho menos visitado el continente blanco), las científicas del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE) cargaban unos tubos llamados Falcon para colectar muestras de suelo y agua de nieve de la pista de 1.100 metros, un lugar que seguramente contenga restos del gas oil que usan los aviones.

Esa fue la primera muestra que Bovio, licenciada en Bioquímica, y Braga, bachiller en Biología, tomaron en su estadía en la Antártida. Las muestras se enmarcan dentro de una investigación que comenzó en 2012 Claudia Etchebehere, doctora en Química y jefe de Laboratorio del IIBCE en el Departamento de Microbiología. En pocas palabras, lo que Etchebehere propuso fue confirmar la existencia de microorganismos desnitrificantes en diferentes ecosistemas de la Antártida (por eso los siguientes muestreos incluyeron lagos y otros cauces de agua, por ejemplo). Estos seres son unas bacterias que en vez de respirar oxígeno respiran nitrato, un contaminante de las aguas residuales. Utilizando estas bacterias, se puede transformar el nitrato en nitrógeno gas, que vuelve a la atmósfera y no produce contaminación.
Nuestra hipótesis de trabajo es que en la Antártida existen bacterias desnitrificantes que participan y cierran el ciclo del nitrógeno y son capaces de vivir a bajas temperaturas", dijo la investigadora Claudia Etchebehere

"Nuestra hipótesis de trabajo es que en la Antártida existen bacterias desnitrificantes que participan y cierran el ciclo del nitrógeno y son capaces de vivir a bajas temperaturas", explicó Etchebehere, la líder del proyecto desde Uruguay, que esta vez no pudo venir a la Antártida.

Etchebehere explicó que los microorganismos desnitrificantes tienen además la capacidad de degradar algunos compuestos recalcitrantes, como los hidrocarburos. "Pensando en una posible aplicación de nuestra investigación, se nos ocurrió estudiar si estos microorganismos eran capaces de degradar el combustible que utilizan en la Antártida (un gas oil especial que soporta el frío)", dijo la química, que añadió que un segundo objetivo del trabajo es estudiar la capacidad de estas bacterias de degradar hidrocarburos a bajas temperaturas. "Si demostramos que es posible, se podría utilizar estas bacterias en derrames de combustible que ocurran en lugares fríos", ejemplificó.

Más de 300 microorganismos


El proyecto ganó un llamado del Instituto Antártico Uruguayo para recibir apoyo logístico y la investigación comenzó a tomar forma. El primer verano en la Antártida los científicos involucrados en el proyecto confirmaron la existencia de estas bacterias y ya han logrado identificar, secuenciando el ADN, cerca de 300 microorganismos, explicó Patricia.

Ahora, lo que Bovio y Braga están haciendo en el laboratorio de la Base Científica Antártica Artigas es cultivar los microorganismos que recogen en los diferentes muestreos (para lo que tienen, entre otras cosas, que perforar lagos cubiertos de nieve y hielo). Puntualmente, lo que hacen es colocarlos en un ambiente específico para que crezcan. Según explicaron las científicas, cuando ellas regresen a Montevideo en los próximos días, estos cultivos aún no habrán crecido. Sin embargo, tendrán todo para hacerlo. Se empezarán a reproducir y entonces el trabajo de las investigadoras será lograr muestras de cepas puras, es decir, que contengan una sola especie de microorganismo desnitrificante.

A partir de este "screening" amplio, se podrán ir respondiendo a las preguntas que guían a esta investigación, que van desde qué microorganismos desnitrificantes prevalecen de los diferentes ecosistemas antárticos, hasta si hay diferencias entre estas comunidades microbianas a lo largo del período de deshielo, si pueden degradar hidrocarburos y, eventualmente, emplearse para limpiar derrames en ambientes fríos.

Por ahora, Bovio y Braga continúan con su trabajo, que excede las paredes del laboratorio y que las ha llevado a caminar abriéndose camino entre la nieve.

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