Laboratorio in situ

Cinco liceales uruguayos participaron de la sexta edición del campamento científico Bayer Kimlu, en la reserva Huilo Huilo, al sur de Chile
Laboratorio in situ

Kimlu es una palabra en mapudungún, el idioma mapuche, que significa 'conocimiento'. Es también el término que el bioquímico chileno Oscar Contreras encontró para nombrar al programa insignia de Ciencia Joven, la fundación que creó y preside.

En su sexta edición, el campamento científico Bayer Kimlu, llevado a cabo en conjunto con el laboratorio alemán que le da nombre, y cuyo objetivo es formar a la próxima generación de líderes en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, estuvo dirigido a 40 estudiantes de Chile, Argentina y, por primera vez, Uruguay.

Entre el 7 y el 17 de marzo, los jóvenes de entre 14 y 18 años tuvieron a la reserva biológica Huilo Huilo, 860 kilómetros al sur de Santiago de Chile, como laboratorio natural. "La mejor forma de potenciar su desarrollo es sacarlos de su contexto habitual", explicó Contreras a El Observador. "Salir del aula, de su casa, y enfrentarse a un espacio en el cual nunca han tenido la posibilidad de estar", agregó.

“La mejor forma de potenciar su desarrollo es sacar a los estudiantes de su contexto habitual”. Oscar Contreras, presidente de la fundación Ciencia Joven

Juan Pablo Borges, estudiante de quinto año en el Liceo Impulso, quería explayarse "en la ciencia de formas diferentes y variadas", por eso envió todos los datos necesarios para postular. Del casi centenar de uruguayos inscritos, fue uno de los cinco que finalmente tuvo la posibilidad de adentrarse en la selva patagónica.

"Lo rico de esta oportunidad es que todos compartimos la misma emoción y el mismo vínculo con lo que nos apasiona, que es la ciencia", afirmó Cindy Solís, de 18 años, una acampante oriunda de Panguipulli, una comuna cercana a Huilo Huilo. Camila Pinat, que viajó desde Salta, al norte de Argentina, acotó que lo que más le gusta es ser comprendida, pues en el grupo "nadie se siente raro".

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Durante 10 días combinaron clases, charlas y expediciones
Durante 10 días combinaron clases, charlas y expediciones

Factor sorpresa

Uno de los pilares del programa se basa en sacar a los estudiantes de su zona de confort y, por eso, el cronograma es desconocido para los acampantes. "Si tuviésemos una rutina específica se perdería el factor sorpresa. El despertarte y decir: '¿Qué haremos hoy? ¿Cuál será nuestro experimento? ¿Qué investigaremos?'", planteó Pinat. Mientras discutían sobre metodología científica en mesas redondas, ninguno de los jóvenes imaginaba que, pocos días después, realizarían un trekking hasta el volcán Mocho-Choshuenco, que se encuentra dentro de las 100 mil hectáreas de la reserva Huilo Huilo.

La lluvia, el frío y el barro no detuvieron a los acampantes para desarrollar las actividades del programa, todas proyectadas con el objetivo de afianzar el conocimiento científico y fomentar el liderazgo a través del contacto directo con la naturaleza. En las instancias de senderismo pusieron en práctica todo lo que aprendieron antes sobre metodología investigativa y, por ejemplo, tomaron muestras de materia orgánica de diversas zonas para luego compararlas. Incluso las propuestas que aparentan ser más recreativas, como el canopy o los tiempos de ocio, son situaciones que a Contreras le gusta llamar de "esparcimiento guiado".

El programa está diseñado y es ejecutado por un equipo fijo de la Fundación Ciencia Joven, que se ve reforzado por una decena de supervisores voluntarios, en su mayoría estudiantes de grado o posgrado de carreras vinculadas.

Uno de ellos es Erwin Rattin, profesor de ciencias biológicas en el Liceo Impulso, en Casavalle, y estímulo principal para que alumnos como Juan Pablo Borges se postularan al programa.

"Es importante que los jóvenes tengan instancias en las que tomen la teoría para ejecutar diferentes procedimientos, lo que lleva a que luego se desarrollen las diferentes competencias y habilidades de cada uno", aseguró.

Red multicultural

campamento bayer kimlu

Rattin destaca la importancia de la convivencia con adolescentes de otros países: "A nivel cultural eso les genera un enriquecimiento que seguramente va a tener impacto en su formación".

"Es genial poder conocer culturas diferentes", dijo Borges entusiasmado. "Quiero, como uruguayo, trasmitir qué se siente estar acá, en un lugar increíble como este, con paisajes y tradiciones que en Uruguay desconocemos". Pinat tiene claro que el legado más importante de esta experiencia es la gente: "Personas de diferentes partes del mundo que sienten lo mismo que yo y tienen intereses similares. Eso te abre la cabeza".

Una vez culminado el programa, los jóvenes pasan a formar parte de la Red Kimlu, un grupo de cerca de 250 personas presidido por María Paz Soto, acampante en 2013 y supervisora en 2015 y 2017. Contreras ve a esta red como principal aliada en el desarrollo a futuro de la misión de Ciencia Joven, y por eso uno de sus desafíos más importantes "es cómo entregarles las herramientas y facilitar los espacios para que ellos se puedan desarrollar y generar proyectos propios y autogestionados".

“El objetivo es que cada uno interactúe desde sus diferentes áreas, algo superintegral y necesario hoy día como profesionales”. María Paz Soto, presidenta de Red Kimlu

Una reserva ideal para el campamento

La reserva biológica Huilo Huilo se caracteriza por la conservación de la flora y fauna nativa en un ecosistema poco explorado y por el trabajo con la comunidad. "Siempre hemos creído que este sitio es un laboratorio natural", señaló Rodolfo Cortés, presidente ejecutivo de la Fundación Huilo Huilo. A la vez, la reserva cumplía con todas las características necesarias para ser el escenario del campamento Bayer Kimlu, por eso "cuadró perfecto" que la sexta edición se realizara allí.

“Nuestras especies y nuestro trabajo debe ser conocido y difundido. Si esto lo ven los futuros líderes de la ciencia, es sin duda un gran aporte”. Rodolfo Cortés, presidente ejecutivo de Fundación Huilo Huilo

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Los jóvenes se alojaron en cabañas de a cuatro estudiantes
Los jóvenes se alojaron en cabañas de a cuatro estudiantes

Las tres primeras ediciones del campamento Kimlu tuvieron como sede al parque nacional La Campana, en la región chilena de Valparaíso. A partir de 2015, la alianza con Bayer impulsó al programa y le permitió alcanzar una proyección internacional.

Para Bayer, el campamento "representa lo que la multinacional busca hacer: formar y motivar a las futuras generaciones de científicos", aseguró Camila Reid, portavoz de la empresa.

En su cuarta edición, el campamento se desarrolló en el parque Karukinka, en Tierra del Fuego, y en 2016 el equipo viajó al parque Tentauco en la isla de Chiloé.


Futuros líderes

"La ciencia es fantástica, porque tienes explicación para todo y son cosas concretas. Nadie te dice que es así, tú lo ves en el acto", afirmó Solís, amante de la biología. Esa misma pasión fue la que llevó a Contreras a iniciar el campamento Kimlu, quien mantiene su misión encendida: estimular a los jóvenes a que, más allá de la posición que desempeñen a futuro, "sean líderes que se enfrenten a los desafíos de su comunidad, su país o el mundo con una mirada científica".

Pinat desea convertirse en neuróloga para poder investigar enfermedades como el párkinson o el alzhéimer; y Borges, desde que sufrió una enfermedad mixta del tejido conjuntivo, quiere ser médico internista para ayudar a otros en su misma situación.

Son jóvenes que sueñan en grande y muestran una gran fortaleza para conseguir lo que quieren. Ese entusiasmo es lo que motiva a Soto a seguir vinculada al campamento y promover la red: "Estoy aportando en esta nueva generación que va a llevar adelante los cambios del futuro".

Los uruguayos

Cinco adolescentes fueron seleccionados para participar en la sexta edición del campamento

uruguayos en campamento Bayer Kimlu

Mateo Alberti - 17 años - Colegio y Liceo Corazón de María (Mercado Modelo)

Melissa Cristóbal - 18 años - Liceo n° 36 IBO (Paso de las Duranas)

Federico Alonso - 17 años - Liceo n° 6 Francisco Bauzá (Prado)

María Fernanda Faget - 16 años - Colegio y Liceo San Juan Bautista (Pocitos)

Juan Pablo Borges - 16 años - Liceo Impulso (Casavalle)

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