La vuelta del #bendgate con el iPhone 6S

Los usuarios desconfían y las pruebas de fuerza sobre el nuevo teléfono comienzan a aparecer

El año pasado la fiesta del lanzamiento del iPhone 6, el Smartphone de Apple que tuvo la mayor cantidad de cambios desde la aparición del terminal en 2007, se vio cubierta por una nube que seguramente el gigante de Cupertino no se esperaba: el bendgate. Se trata de un caso viralizado en las redes sociales por los usuarios que habían comprado el último modelo del teléfono insignia de Apple, quienes notaron que sus dispositivos recién comprados tendían a doblarse al llevarlos en sus bolsillos debido a los materiales débiles con los que habían sido fabricados.

Las fotos y los videos de personas intentando doblar el iPhone a propósito con el fin de "probar" la facilidad para hacerlo comenzaron a aparecer por todas las redes y medios de difusión. Otras empresas competidoras se aprovecharon de la broma y el caso tomó dimensiones desproporcionadas.

Bendgate

Con todo lo sucedido, lo único que se podía esperar era que los usuarios hicieran fila para adquirir su nuevo iPhone 6S... Y probar si este se doblaba de la misma manera que su antecesor.

Uno de los tantos videos y fotografías publicadas el pasado viernes (fecha de lanzamiento del nuevo terminal) demuestra que Apple se tomó las molestias de solucionar el problema que le causó tantos dolores de cabeza el año pasado. El protagonista intenta doblar el teléfono con todas sus fuerzas (aunque por momentos parece que sus esfuerzos son fingidos), pero el teléfono no cede más que un poquito y haciendo fuerza entre dos personas.

La mejora, sin embargo, no es para sorprenderse. El nuevo iPhone viene con la función 3D Touch integrada, que permite al usuario seleccionar distintas opciones de acuerdo con la fuerza que se realice al tocar la pantalla. Si su antecesor podía doblarse simplemente por tener el teléfono en el bolsillo, es fácil imaginar lo que podría suceder con su nueva versión.