La versión uruguaya de las ranas toro

Esta especie invasora llegó al país hace 15 años con fines comerciales, pero el negocio no prosperó y fueron liberadas al ecosistema, donde hacen estragos. Ahora es demasiado tarde para eliminarlas
Era 2005 y estaban a tiempo. En ese entonces, la densidad de ranas toro americanas en los distintos puntos de Uruguay todavía era baja y la invasión podía controlarse. Bastaba con eliminarlas una a una, respirar aliviados y aprender la lección.

Pero el tiempo pasó y las medidas recomendadas por los especialistas no se tomaron. Ahora es tarde para frenar el frente de invasión de este depredador voraz. No queda otra opción más que darles la bienvenida.

Llegaron para quedarse


La rana toro (Lithobates catesbianus) es una de las 100 especies invasoras más peligrosas del mundo, según la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (IUCN). Desde la década de 1970 existe suficiente información sobre este animal como para saber que lleva adelante una de las invasiones biológicas más destructivas cuando irrumpe en un ecosistema, ya que desplazan a las especies nativas por ser grandes depredadoras y por su capacidad de adaptarse, además de propagar enfermedades.

Pueden llegar a pesar un kilo, habitan charcos, tajamares, lagunas y ríos, y se alimentan de todo lo que les entre en la boca: desde otros anfibios hasta mamíferos pequeños, aves, peces y arañas, entre otros.
Cuando están en esta etapa (asentamiento) debe darse una respuesta rápida y con fuerza bruta: eliminarlos y sacarlos", explicó Gabriel Laufer, del área Biodiversidad y Conservación del Museo Nacional de Historia Natural

Este anfibio llegó a Uruguay desde Estados Unidos en 1987. La Dirección de Recursos Acuáticos (Dinara) los introdujo con fines comerciales y en poco tiempo unos 18 establecimientos de todo el país criaban ranas toro. Pero el negocio no prosperó y los criaderos cerraron.

Si bien la introducción estaba avalada por técnicos de Dinara y Facultad de Veterinaria de Universidad de la República (Udelar), no existían instrucciones sobre qué hacer en caso de cierre. No se sabe si las ranas toro se escaparon o las dejaron ir: tal vez sucedieron las dos cosas. Lo que sí se sabe es que estos ejemplares iniciaron una invasión silenciosa cerca de los puntos de donde salieron.

Medidas que no se tomaron


Las invasiones biológicas se dan en tres etapas: la introducción (por el hombre o de forma natural), el asentamiento y la expansión. Hasta hace poco, la invasión de ranas toro se encontraba en la segunda fase, que se caracteriza por una baja densidad y que puede durar desde unos meses hasta varios años, según la especie.

"Cuando están en esta etapa debe darse una respuesta rápida y con fuerza bruta: eliminarlos y sacarlos", explicó Gabriel Laufer, del área Biodiversidad y Conservación del Museo Nacional de Historia Natural, y que desde 2005 investiga y monitorea las poblaciones de ranas toro en el país. Secar las aguas en las que habitan o pescarlas eran dos formas posibles de erradicarlas.

Laufer elaboró el primer reporte de rana toro en Uruguay, que publicó en 2008 en la revista Biological Invasions. Como el informe estaba listo ya en 2005 y, considerando la urgencia, lo presentó de inmediato a Dinara y Dinama (Dirección Nacional de Medio Ambiente), junto con otros investigadores de Facultad de Ciencias de la Udelar. Ese fue el primero de varios reportes.

En el último, de 2009, constata la presencia de estas ranas en los parajes de Aceguá, en Cerro Largo, y de Paraje Bizcocho, en Soriano, y recomienda tomar "medidas urgentes". Además, plantea la necesidad de elaborar un plan nacional de manejo de invasiones biológicas, que en Uruguay no existía.
La especie está bien afianzada y aclimatada en el territorio, por lo que la forma de contrarrestar el efecto de la invasión es mucho más difícil", dijo el biólogo Ramiro Pereira, quien también participó de los primeros informes

Tres años después, el plan todavía no existe y las medidas urgentes no se tomaron. Tampoco pueden ejercerse ahora. Las ranas ya iniciaron la última etapa, es decir, la de expansión.

La especie "está bien afianzada y aclimatada en el territorio, por lo que la forma de contrarrestar el efecto de la invasión es mucho más difícil", dijo el biólogo Ramiro Pereira, quien también participó de los primeros informes.

Por su parte, Laufer aclaró que la etapa de expansión solo ha sido confirmada en Aceguá, donde investiga para su tesis de doctorado. Esta etapa se caracteriza por el rápido crecimiento. "Yo no esperaría que se detuviera, al revés", conjeturó el experto, que agregó que según los modelos teóricos de predicción sobre el clima y territorio, el país es óptimo para el desarrollo de esta especie.

La agenda muda


Para Laufer y Pereira, Uruguay tuvo una oportunidad atípica de responder a tiempo, ya que las invasiones biológicas suelen descubrirse en la etapa de expansión. Aun así, las autoridades de medio ambiente no actuaron a pesar de que el costo de eliminar las ranas toro en ese momento no significaba "una inversión importante", dijo Laufer, que aseguró que de todas formas existe "un interés y una conciencia de parte de las autoridades".
Puede haber otras consecuencias. No las puedo adivinar, pero el desequilibrio y el cambio en esas comunidades es muy fuerte. Eso sí lo estamos viendo", afirmó Laufer

En Dinama funciona el Comité Nacional de Especies Exóticas Invasoras, coordinado por la asesora Ana Aber, quien se limitó a decir que el tema de ranas toro "está en agenda", y que "las decisiones las toman los actores académicos".

Por su parte, en el sitio web del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, del que dependen Dinara y Dinama, se habla de los "riesgos de la introducción con fines productivos" en el impacto sobre biodiversidad.

Allí, se nombra a la rana toro como una de la docena de especies que ingresaron al Río de la Plata por su frente marítimo. "Estas especies no fueron liberadas al ambiente de forma deliberada, sino que estaban en cautiverio dentro de piscinas o jaulas y lograron escaparse", dice la web, que insiste en que hay que tener cuidado porque algunos ejemplares casi siempre "acaban, accidentalmente, escapándose al medio natural".

Predicciones


Según Laufer, hoy la rana toro se expande en dos direcciones desde Acegúa: hacia la cuenca de la laguna Merín y hacia la del río Negro. Los posibles escenarios futuros incluyen una distribución muy rápida, que afectará mucho a las especies nativas, sobre todo de anfibios.

Es que las ranas toro les transmitirán a sus pares quitridiomicosis, un hongo que la especie invasora porta, pero al que es más resistente que los anfibios autóctonos. Además, hay otras enfermedades que podrían transmitir.

El desequilibrio en el ecosistema también afectará, posiblemente, la agricultura y la ganadería, porque de ellos depende "el riego, las plantaciones de arroz, el agua para las vacas", señaló Laufer. A su vez, las variaciones podrían afectar especies que producen enfermedades tanto para el ganado como para el hombre, por ejemplo, algunos insectos que se reproducen en el agua.

Y aunque estos escenarios sean solo predicciones, el experto aseguró: "Puede haber otras consecuencias. No las puedo adivinar, pero el desequilibrio y el cambio en esas comunidades es muy fuerte. Eso sí lo estamos viendo".

 


Manual para introducir especies exóticas


Según un proyecto de 2006 publicado online, para el fortalecimiento de capacidades para la Implementación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Uruguay, la política de Dinara y Dinama para introducir especies exóticas al país parte de evaluar los casos uno a uno.

El procedimiento implica presentar un proyecto por parte del interesado, el estudio de ese proyecto por parte de técnicos de Dinara, y la consecuente recomendación o no de la acción. “La decisión final es tomada por el Poder Ejecutivo, específicamente por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca”, señala el documento.

Por otra parte, este jueves se votó la moción 21 sobre especies invasoras, en el marco del Congreso Mundial de la Conservación de la Naturaleza, organizado por la IUCN y que tuvo lugar hasta este sábado en Corea.

Esta moción fue la que logró la mayor cantidad de apoyo, asegura un comunicado de la IUCN: obtuvo 494 votos, entre ellos el de todos los gobernantes y el del 99% de las ONGs.

La misma “llama a los países a identificar las especies invasoras para un control prioritario, tomar medidas reguladoras para prevenir la introducción de invasivas, impulsar medidas voluntarias, promover campañas de erradicación”, entre otros puntos, informa el organismo bajo el rótulo de “buenas noticias”.


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