La versión literal de estar conectados

Una única entrada para todas las notebooks es uno de los proyectos que buscan cambiar pequeñas cosas para hacer más práctica la tecnología en el día a día y reducir la basura electrónica
En el trabajo o una reunión con amigos en una casa, es común la pregunta: “¿Alguien tiene un cargador de... (completar con la marca de celular deseado)?”. Pero antes de dar respuestas, las personas a su alrededor repreguntarán: “¿Para qué tipo de entrada?”.

A principios de 2011 la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC), organización internacional encargada de estandarizar distintas tecnologías, terminó de definir que la entrada universal para cargar celulares debía ser el micro USB. Basta de pinchos, entradas chatas, cuadradas o de chanfle. Y así lo han hecho desde entonces algunos de los mayores fabricantes de dispositivos móviles, como Samsung y Nokia.

“Todos tenemos cajones llenos de cargadores que se volvieron obsoletos en el momento en que compramos un nuevo teléfono. Hoy tenemos un estándar global en real funcionamiento que permitirá a la industria terminar con este desperdicio y reducir significativamente el impacto ambiental. Esto es algo que millones de consumidores estaban esperando”, dijo el entonces CEO y secretario general de IEC, Ronnie Amit.

Entradas reversibles


Sin embargo, esa universalización tan deseada no se cumplió. Apple, una de las compañías que se mencionaba en todos los comunicados de IEC como parte del acuerdo no adoptó el micro USB como entrada para sus dispositivos móviles. De hecho, en setiembre de 2012 cambió el que ya tenía. Junto con el iPhone 5, la compañía de Cupertino presentó un nuevo conector llamado Lightning.

Phil Schiller, vicepresidente de marketing global de Apple, dijo en ese momento que crear un iPhone así de fino con la entrada existente era imposible. Pero esa explicación de estética no fue lo que calmó a los usuarios, molestos con que todos los cables que tenían empezaban a volverse obsoletos (hoy un cable oficial de Lightning a USB de un metro de largo vale US$ 19 en Estados Unidos). Lo que calmó a los fanáticos de la manzana fue una particularidad única del Lightning en cuanto a funcionalidad: la entrada era reversible.

Con ese cambio, Apple estaba poniendo fin a ese pequeño y molesto gesto de mirar para qué lado apunta el símbolo de USB para saber cuál es el lado de “arriba” para enchufarlo. Pusiera como se pusiera la entrada del cargador, el mismo se insertaba en el iPhone.
Los estándares internacionales de IEC para el cargador universal de teléfonos móviles han sido adoptados masivamente por la industria de los teléfonos móviles y ya están ayudando a reducir la basura electrónica. Una sola fuente de energía abarcando una amplia gama de notebooks es el próximo paso para reducir la basura electrónica y su impacto en nuestro planeta”, dijo en un comunicado Frans Vreeswijk, actual CEO y secretario general de IEC

A principios de este mes, USB Promoter Group, la organización que se encarga de promover los cambios en esta tecnología, informó que también trabajan en un tipo de entradas que fueran más delgadas, rápidas y reversibles. El objetivo es establecer las especificaciones técnicas en 2014 y tener el producto a la venta en el mercado para 2016.

Esta innovación será un cambio histórico. Desde que el USB fue creado a mediados de la década de 1990, solo cumple con su función al enchufarlo en un único sentido.

Sin embargo, existe un proyecto todavía más revolucionario respecto a las memorias extraíbles. Hoy puede parecer de ciencia ficción, pero probablemente quienes usaban disquetes con 1 MB de memoria en la década de 1980 pensarían lo mismo de la existencia futura de un USB de un centímetro de largo con 64 GB de almacenamiento.

La start up Data Stickies desarrolló un concepto de memoria extraíble basada en grafeno. Este revolucionario material flexible, considerado el más resistente que existe, se usará para crear una suerte de libreta Post-it. Cada hojita no solo se podrá escribir, sino que al pegarse sobre una interfaz (también desarrollada especialmente por la empresa) transmitirá la información contenida adentro del “papel” de grafeno, que es conductor. Es tal la simpleza de este producto que ni siquiera requerirá de la acción de enchufar.

Por lo pronto la tecnología de Data Stickies existe solo en los papeles, pero ya con eso consiguieron la atención de la industria.

La nueva revolución


Esta semana se supo que, siguiendo el ejemplo de los móviles y el mini USB casi universal, IEC publicó un nuevo estándar, esta vez para las notebooks.

“Los estándares internacionales de IEC para el cargador universal de teléfonos móviles ha sido adoptado masivamente por la industria de los teléfonos móviles y ya está ayudando a reducir la basura electrónica”, dijo en un comunicado Frans Vreeswijk, actual CEO y secretario general de la organización.

Y agregó: “Una sola fuente de energía abarcando una amplia gama de notebooks es el próximo paso para reducir la basura electrónica y su impacto en nuestro planeta. Estoy orgulloso de que IEC otra vez haya intentado alcanzar la mejor solución tecnológica posible”.

Este nuevo estándar ayudaría a seguir reduciendo el medio millón de toneladas de basura electrónica que se genera cada año (equivalente a 500 mil autos). Un pequeño paso para la tecnología, un gran salto para el planeta.

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