La sala de cine del futuro: un espacio de servicios muy conectado

Se podrán vivir nuevas sensaciones a través de 3D, proyección láser, sonido en inmersión y salas dedicadas a la realidad virtual

La sala de cine del futuro será un espacio muy conectado, a la vanguardia de la tecnología y con servicios que incluirán desde patio de comidas a guarderías, según un informe publicado en Francia.

En momentos en que unas 40.000 salas se crearon en el mundo entre 2005 y 2015, ante el espectacular crecimiento de China, "la sala de cine tiene un futuro", destaca este informe de Jean-Marie Dura, exdirector general de la red europea UGC y de la empresa de imagen digital Ymagis.

Deberá afrontar varios desafíos y en primer lugar "un regreso al centro de la ciudad" en una mayoría de países del mundo, donde la salas a menudo quedaron aisladas del espacio ciudadano en centros comerciales. Las nuevas salas de cine serán "cines de alta gama, muy urbanos", según el informe.

Con una fuerte identidad arquitectónica, obra de arquitectos reconocidos o renovando antiguos edificios industriales, ofrecerá numerosos servicios, desde la cena en la sala --que ya es tendencia en Estados Unidos-- a la guardería para niños, pasando por librería o el bar con vinos de alta gama y productos bio.

Serán concebidos como lugares de vida y encuentros, abiertos a otras disciplinas como exposiciones o conciertos, con un público más implicado en el financiamiento del lugar o la animación. Los multicines seguirán teniendo su espacio, pero se diferenciarán apuntando hacia lo espectacular.

Lo harán en particular con "más tecnología", gracias a la cual se podrán vivir nuevas sensaciones a través de 3D, proyección láser, sonido en inmersión, salas dedicadas a la realidad virtual, asientos más grandes, reclinables y más separados, así como una programación "enriquecida de contenidos alternativos atractivos para los jóvenes, como el e-gaming (torneos de videojuegos) y series de televisión".

Influencia del público chino

Mientras que los equipamientos para el hogar son cada vez más sofisticados, las salas también deberán invertir de manera más consecuente y frecuente en nuevas tecnologías.

Gracias a la tecnología digital que vuelve disponible una multitud de contenidos, podría proponer más eventos no cinematográficos como retransmisión de conciertos, teatro, ópera, conferencias, clases y series, o incluso fuera de pantalla, con plataformas de VOD (video a pedido) para "bonus" adicionales en el sitio internet de la sala.

Hiperconectada, la sala deberá igualmente "ir a buscar al espectador donde esté" a través de internet, redes sociales y teléfonos inteligentes, especialmente a los jóvenes.

Ello obligará a los propietarios a "desarrollar una verdadera capacidad en materia de comunicación digital", a través de un fino conocimiento del espectador.

Los cines deberán en particular recurrir a una taquilla en línea, mientras que la compra de entradas por internet representó en 2014 un 6,2% pero un 30% en Gran Bretaña. En Estados Unidos supera el 20% y en China más del 50%.

Por otra parte, el crecimiento del mercado asiático y sobre todo chino es visto ante todo como una actividad recreativa de masa y podría tener repercusiones en el resto del mundo.

Entre las consecuencias previsibles pueden anticiparse más películas capaces de gustar al público chino, una toma de control de ciertos circuitos europeos o una utilización más enfocada hacia el entretenimiento que hacia la cultura.

El sector "ha entrado en una fase de consolidación a nivel regional y mundial, que conducirá a la creación de cinco o seis grandes cadenas internacionales" que obligarán a los demás operadores "a diferenciarse cada vez más".


Fuente: AFP