La rebelión del punto

Peligra el trono del rey ".com". Después de 40 años de historia, la veintena de sufijos para los dominios de internet que existen hoy se empezarán a expandir hasta superar los 1.000. Las opciones van desde ".pizza" y ".futbol" hasta ".google"

Un nuevo mes, una nueva internet. A partir de setiembre, navegar por la red será una experiencia distinta para los usuarios de todo el mundo. Al popular .com y sus hermanos menores .org, .edu, y otra veintena de opciones, se empezarán a sumar más de mil sufijos de cualquier palabra clave que uno pueda pensar, desde .taxi y .pizza, hasta .love y .bank, pasando por .google, .futbol, .gay y .catholic.


El cambio será revolucionario y su responsable, la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN), lo sabe.


A mediados de la década de 1980, cuando se crearon los llamados dominios genéricos de nivel superior o gTLD para abreviar, la idea era ordenar los sitios de internet de alguna forma. Así, un grupo de científicos y tecnólogos crearon esas abreviaciones de palabras que se escriben detrás del nombre del dominio, separadas por el famoso punto. Cinco gTLD surgieron entonces: el .com sería para corporaciones, el .edu identificaría a las instituciones educativas, el .gov a las gubernamentales, el .mil a las militares, .net a las vinculadas a internet y el .org al resto de las organizaciones.


En ese momento no se sabía qué impacto tendría internet. La respuesta hoy son más de 100 millones de sitios registrados solo con el sufijo .com, el más popular de todos.


Fracasos y éxitos previos


Pero antes de llegar a la actual transformación explosiva de la red, han habido otros tímidos intentos de incorporar nuevos gTLD. Estos anexos han tenido mayor, menor o ningún éxito. ¿Cuántos saben que desde hace más de 10 años existe la opción de registrar sitios con la terminación .name? ¿Quién usa el .pro para servicios profesionales o el .post para los postales?


La última inclusión en la lista de los 22 gTLD que existen hoy fue .xxx, exclusivo para los sitios con contenido adulto. Solo en la preventa se registraron 80 mil dominios con esta terminación, muchos de los cuales fueron comprados por marcas y personalidades que no querían su nombre asociado con pornografía. El número es elevado si se compara con los cerca de 38 mil .com.uy registrados en la actualidad.


Pero no solo los contenidos triple equis funcionan en internet. Un ejemplo exitoso de los últimos años es .cat, que designa a la militante comunidad catalana. Según Rodrigo De la Parra, vicepresidente para América Latina y el Caribe de ICANN, se trata de un sufijo que ha generado identidad colectiva: “Están contentos con su .cat y las empresas, hoteles, restaurantes y demás instituciones lo usan”.


Los nuevos dueños


Después de 40 años de historia de internet, ICANN decidió cambiar la forma en que se navega. Ya no alcanzará con recordar el dominio (“cromo”) y asociarlo con su característica principal para deducir la terminación (es un sitio de noticias uruguayo, por lo que debería ser “.com.uy”). Ahora las opciones empezarán a crecer de forma exponencial y será necesario recordar si es “cromo.news”, “cromo.tech” o “cromo.science”.


El proceso de transformación de la red comenzó el año pasado cuando ICANN abrió las inscripciones para solicitar la administración de un sufijo. Solo la aplicación requería un pago de US$ 185 mil y, sin embargo, unos 1.930 nuevos nombres fueron presentados. Desde América Latina y el Caribe hubo 24 postulaciones, ninguna de Uruguay.


Los resultados fueron muy variados, al igual que las empresas que los crearon. Por ejemplo, hay acciones (.play), objetos (.auto), animales (.horse), comidas (.pizza), sentimientos (.like), deportes (.golf), locaciones (.paris) y marcas (.nike). Entre los solicitantes se encuentran desde reconocidas compañías vinculadas a internet (Google, Amazon) y empresas mundiales de otros rubros (BBC, Johnson & Johnson), hasta start-ups creadas especialmente para ello (la desconocida Donuts es la que más pedidos presentó, con más de 300).


Incluso muchos de los nuevos punto-algo no usan las letras del alfabeto latino, un debe que internet tenía con más de la mitad del mundo. De hecho, el primer gTLD aprobado por ICANN en la actual ronda masiva fue “católico” en caracteres chinos. El sufijo fue solicitado por el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales del Vaticano, que también busca ser dueño de los dominios con dicha palabra en inglés, búlgaro y árabe, aunque no en español, lo que nadie requirió.


Dada la cantidad de aplicaciones recibidas, ICANN hizo un sorteo, designando un número a cada pedido para ir evaluando los pedidos en ese orden. Cuando más de una empresa haya solicitado el mismo gTLD, se tendrá que negociar o subastar. Cuando haya una objeción (ver recuadro), se evaluará en un comité especial. Y cuando nada de esto pase o el pedido sortee todas las pruebas, se firmará un contrato y un flamante nuevo dueño de un pedacito de internet nacerá.


Tras la implementación técnica, ese sufijo pasará a estar funcionando online.


En el día a día


Recién ahora el cambio empieza a llegar a los 2.400 millones de usuarios de internet.


Para De la Parra, el usuario se verá beneficiado por la diversidad de opciones y competencia de los distintos gTLD. “Habrá un período de adaptación, pero a la larga le resultará más fácil llegar a la página adecuada”, dijo el vicepresidente de ICANN para la región, que este año inauguró sus oficinas en Uruguay.


De la Parra ejemplifica con el caso de .bank, disputado actualmente por dos empresas. Si solo las instituciones financieras adquieren dominios .bank, se podrá reducir el phishing. Es que, al ver que un link redirecciona a una página web sin dicha terminación, el internauta se dará cuenta con facilidad que algo no está bien y evitará dar datos de su cuenta bancaria.


De todos modos, para De la Parra, “el mercado es el que decidirá cuáles serán exitosos”. Quizá las tiendas empiecen a registrar en .buy o .shop de forma compulsiva y muchos locales de Uruguay y el mundo se vean forzados por el uso a registrar sus marcas con esos sufijos. Quizá pasen desapercibidos como lo hizo el .biz (sí, existe desde 2001) y nunca se conviertan en un negocio rentable.


¿Internet menos abierta?


Una de las principales críticas hacia este cambio en la política de ICANN es que internet será menos abierta con esta diversificación de los gTLD a manos de no tan diversas empresas.


La principal queja es hacia la existencia de registros cerrados, donde no cualquiera podrá pedir para tener un dominio con dicha terminación. Tal es el caso de las numerosas marcas que tendrán su propio sufijo, como Apple, Lamborghini y L’Oréal.


En el caso de la empresa de belleza, por ejemplo, solo la firma podrá tener dominios terminados en .loreal y sus marcas asociadas .lancome, .garnier y .maybelline, entre otras pedidas. Pero, en caso de que L’Oréal obtenga otras solicitudes como .beauty, .hair o .makeup, tendrá que hacer los registros públicos a menos que sea dueña de esas palabras también, explicó De la Parra.


No obstante, resta por saber qué tan transparente será la designación de los mejores dominios con los nuevos sufijos. ¿Por qué vender la dirección web personal.beauty a una marca competidora siendo una combinación que dará miles de entradas?


Un .uy conservador


En Uruguay existe internet gracias a la Universidad de la República (Udelar), que tuvo profesionales que trabajaron para que el país y la región entraran a la era online. No en vano la ingeniera uruguaya Ida Holz fue la primera latinoamericana en ingresar a la selecta lista de pioneros del Salón de la Fama de la Internet Society en junio de este año.


Es por eso que desde 1990 la Udelar, en concreto, el Servicio Central de Informática (SeCIU), es el administrador top level de los subdominios .com.uy, .edu.uy, .gub.uy, .mil.uy, .net.uy, .org.uy y, desde hace poco más de un año, del .uy solo.


Sin embargo, según informaron desde SeCIU, la institución no evalúa incorporar el .casa.uy o cualquiera de las otras mil variantes que ICANN podría autorizar en los próximos meses. El mercado es muy chico para un .eco.uy o .auto.uy, dijo una fuente que pidió no ser citada. En definitiva, SeCIU no quiere que pase lo mismo que con .mil.uy, que tiene solo cuatro dominios registrados.


Esta vez Uruguay no será pionero en la revolución de los puntos.




Curiosidades dominantes



.cor


En un principio, el popular .com iba a ser .cor por “corporación”, dijo al Washington Post Craig Partridge, quien participó de la nomenclatura en los años 80. La idea fue desechada aunque él no recuerda por qué.


.com


El primer dominio .com fue registrado el 15 de marzo de 1985 por una empresa estadounidense fabricante de computadoras llamada Symbolic, convirtiéndose en symbolics.com.


.tv


Si bien la terminación .tv es ampliamente usada por empresas vinculadas a la industria audiovisual, se trata de un dominio de nivel superior geográfico perteneciente a Tuvalu.


.xxx


ICM Registry, que ya gestiona .xxx, solicitó tres sufijos más para su negocio de contenidos pornográficos: .porn, .adult y .sex. Este último fue también pedido a ICANN por otra empresa.


.amazon


Uno de los primeros problemas con la asignación de gTLD fue .amazon. Fue solicitado por la empresa estadounidense, pero los gobiernos vinculados a la Amazonia protestaron y ahora está en disputa.


.google


La empresa pidió 101 sufijos, la amplia mayoría vinculados a sus marcas, como .android, .chrome, .gmail y .youtube. Pero también solicitó otros genéricos como .love y .app. Apple solo requirió .apple.


.wed


La flamante dueña de la terminación que significa “boda” dijo que los dominios serán muy baratos por dos años, pero que luego subirá dramáticamente su precio para forzar a dejarlo libre para otras parejas.


.catholic


El Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales del Vaticano solicitó el gTLD “católico” en inglés, chino, búlgaro y árabe. También hay pedidos para .bible, .islam, .kosher y .halal, por ejemplo.




Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios