La ONG Socobioma dijo adiós

La organización de rehabilitación de fauna marina de Maldonado anunció que cerrará sus puertas debido a falta de recursos. Los animales ya fueron reubicados, pero los nuevos no tendrán adónde ir
Nuestro número telefónico ya no responderá a rescates de animales silvestres”. El comunicado de la Sociedad para la Conservación de la Biodiversidad de Maldonado (Socobioma) no es una sorpresa, sino un desenlace que, a pesar de los esfuerzos de la ONG, se podía esperar.

En abril, el grupo de rehabilitación de fauna marina había suspendido el rescate de pingüinos por falta de instalaciones adecuadas. En junio, pidió el último apoyo para evitar cerrar sus puertas, en un predio cedido por la intendencia fernandina en el parque El Jagüel.

“Luego de muchos intentos y de golpear muchas puertas, la ONG ha decidido cerrar el área de rehabilitación”, informó el domingo Socobioma, que antes debió reubicar a los ejemplares que aún tenía bajo su cuidado.
No es definitivo. Si cambian las condiciones, podríamos volver”, explicó la veterinaria y responsable de Socobioma, Lourdes Casas

Las gaviotas, sus “residentes permanentes”, ya se encuentran en una ONG en Florida, donde se construirá un recinto para ellas. Los lobos marinos fueron reinsertados en la Isla de Lobos este sábado. La ONG quedó vacía y devolvió las llaves del predio a la intendencia.

“Ya está”, sentenció Lourdes Casas, veterinaria y responsable de Socobioma. Según dijo a El Observador, aunque la ONG no desaparece, no se siente “con ánimos de seguir”. En total, la organización necesitaría unos US$ 170.000 para construir un lugar fijo donde operar, tener sus instalaciones y pagar otros gastos, afirmó.

“No es definitivo. Si cambian las condiciones, podríamos volver”, explicó la veterinaria, una de las seis voluntarias que conforman Socobioma desde 2004.

Seguir colaborando


A pesar de esta decisión, la ONG buscará colaborar desde otros ámbitos, como el de la investigación y divulgación, la educación y conservación de la fauna y flora. Una de las líneas de estudio en la que trabaja hoy es la de la muerte de pingüinos en costas uruguayas, que desde 2010 se ha visto incrementada de forma “alarmante”.

“Debido al cambio climático”, explicó Casas, estos animales llegan todo el año, incluso fuera de época. “Solo este verano llegaron 40”, contó la veterinaria, que trabaja en este tema en colaboración con investigadores de Brasil y Argentina.

Por otra parte, Socobioma sí atenderá el teléfono para responder a denuncias, por ejemplo, de tráfico ilegal, “de todo animal silvestre que se encuentre en mal estado, esté donde esté”, dijo la ONG en el comunicado.

Más que voluntad


Para Casas, Uruguay necesita un centro de fauna que nuclee a varias ONG. Según la veterinaria, Karumbé se encarga de las tortugas marinas y Socobioma, hasta ahora, se ocupaba “de todo el resto”.

A partir de esta semana, la organización no derivará las llamadas a ninguna otra ONG, aclaró Casas, quien reconoció que existe voluntad por parte de las autoridades de la Intendencia de Maldonado, así como de otras personas que han mostrado empatía por la situación.

Aún así, Socobioma espera una respuesta más concreta, ya que, según informaron, “con voluntad no se hace nada”.

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