La moda de hacer check-in

Distintas herramientas usan la ubicación del smartphone para saber dónde está el usuario y así permitir que se “registre” online al llegar a cualquier lugar del mundo físico. La privacidad corre por cuenta propia
Hace un año, el rover de la NASA que investiga Marte se convirtió en el primero en hacer check-in fuera de la Tierra. El Curiosity ya tuiteaba desde hacía unos meses, pero esa vez fue noticia por haber usado Foursquare, el servicio de localización aplicado a las redes sociales, desde el suelo marciano.

De esta forma, algo que empezó como una tímida posibilidad mostró que traspasaba fronteras. La acción de hacer check-in online desde cualquier sitio (dentro de los confines de la Tierra, claro) se ha convertido en costumbre para millones de personas.

El sistema es algo así como registrarse en un hotel o aeropuerto al llegar, solo que de forma virtual. Se realiza desde el smartphone y otras tantas personas, a veces millones, se enteran de en qué lugar exacto del mapa estás.

En 2009 los cofundadores de la entonces startup Foursquare presentaron su idea. Hoy más de 40 millones de personas hacen unos 4,5 millones de check-ins de forma diaria en todo el mundo, según la compañía. Pero no solo a los usuarios les convenció la idea.

La aceptación creciente de esta plataforma despertó el interés inmediato de Facebook, que en 2010 lanzó su propia forma de hacer check-ins (ver recuadro). Lo mismo hizo Google en 2011 con Google Latitude. Por su parte, Twitter e Instagram también permiten que los usuarios ubiquen en el mapa, de forma voluntaria, dónde están cuando tuitean o sacan fotos.

Usted está aquí


Si bien no todos adoptan el término check-in, la idea se reitera: son funciones que se basan en la geolocalización de los smartphones de los usuarios para detectar dónde se encuentran. También tienen su dosis de componente social, ya que fomentan la interacción con otras personas. Además, llevan al extremo esa cuota de exhibicionismo propia de las redes sociales.

Incluso algunas, como Foursquare, y otras que no están disponibles en Uruguay, como Yelp, dieron un paso más y se convirtieron en herramientas para ver y hacer recomendaciones de diferentes lugares.

De hecho, Foursquare apostó por la gamificación de su plataforma dándole tintes de juego. A medida que los usuarios van haciendo check-in, ganan una suerte de medallas y, cuantas más obtengan, más posibilidades tendrán de convertirse en “alcalde” de un lugar. Las empresas , que van desde lugares de trabajo (se puede hacer check-in en El Observador, por ejemplo) hasta boliches, pueden elegir premiar a quienes se registren en sus instalaciones, con beneficios como descuentos.

Este es uno de los potenciales que ve en los servicios de geolocalización Federico de los Santos, socio director en la agencia de marketing online Pinky. Él mismo dudaba de la utilidad de Foursquare en un comienzo, pero, luego de que la probó, reconoció las posibilidades que daba a una empresa para promocionarse y fidelizar a sus clientes.

Pensar antes de postear


El hecho de que muchas personas sepan dónde está el usuario implica riesgos, explicó el gerente de Educación y Servicios de Eset Latinoamérica, Sebastián Bortnik. Esta exposición de la privacidad podría “conducir a incidentes de mayor gravedad, como secuestros o robos”, pero esto “es poco frecuente”, aclaró el experto de la firma de seguridad informática.

Aun así, Bortnik llamó a los usuarios a ser conscientes de lo que están publicando en la red, en este caso, su ubicación en el mapa. “Hay una idea de que cuando uno sube algo a internet esto es solo visible por quien el usuario desea, pero en la mayoría de los casos se subestima el alcance o exposición de la publicación de los datos”, dijo el gerente de Eset Latinoamérica.

Para De los Santos, si bien las plataformas que usan geolocalización generan un patrón habitual de movimiento, no cree que den lugar a los “secuestros 2.0”. Al menos todavía, aclaró. Sí recomendó, no obstante, ser lo suficientemente precavido como para no agregar la casa propia a los venues o sitios registrados en Foursquare.

No se trata de usar o no este tipo de herramientas, sino de saber cuándo está encendido. Para eso, Bortnik recomendó desactivar la geolocalización que puede venir por defecto en las cámaras y redes sociales. Luego, si el usuario quiere activarla, que lo haga de forma manual, es decir consciente, y sepa que su privacidad ahora corre por su cuenta.

 


Cuatro formas de decir dónde estás


 

Foursquare. Permite hacer check-in en los sitios a los que se ingresa. Basta con tocar el ícono de ubicación para indicar que el usuario llegó. Si el sitio no está registrado, se puede agregar. Da la opción de publicar el check-in en Twitter y/o Facebook en simultáneo, así como restringir el grupo de usuarios que podrán ver la ubicación. (Gratis para iOS, Android, BlackBerry).

Facebook Places. En la app en español aparece como “Lugares cercanos” y permite hacer check-in desde el smartphone. Para ello, la localización del celular tienen que estar activada. Una vez que se marca un sitio, se selecciona “Estoy aquí”, opción que también está disponible para cada posteo. (Gratis para iOS, Android, BlackBerry, Windows Phone).

Twitter. Además de hacer check-in en Twitter desde Foursquare, la red social da la opción de marcar la ubicación de los tuits. Para eso, es necesario ingresar “Configuración” y habilitar la función “Añade una ubicación a mis tuits”, la cual está desactivada por defecto. (Gratis para iOS, Android, BlackBerry, Windows Phone).

Google Latitude. Hasta agosto, el gigante de internet contaba con el servicio Google Latitude en su aplicación Google Maps, que permitía a los usuarios compartir su ubicación y localizar a otros a su alrededor. Ahora, Google unificó este y otros servicios y permite compartir la ubicación y encontrar a otros desde su red social Google+. (Gratis para Android, iOS próximamente).


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