La humanidad lanza su primer rayo de antiátomos

El primer haz de antihidrógeno ha recorrido casi tres metros y puede ayudar a explicar uno de los mayores enigmas del universo
El primer rayo de átomos de antimateria generado por la humanidad ha sido lanzado por un equipo de investigadores en el laboratorio europeo de física de partículas CERN. Es la primera vez que se consigue generar suficiente antimateria como para enviar un haz de antiátomos a distancia, en concreto, casi tres metros desde el punto de emisión. En total, el experimento Asacusa del CERN ha generado 80 átomos de antihidrógeno, idénticos a los del hidrógeno convencional pero con cargas opuestas. Si esos 80 antiátomos llegasen a tocarse con otros 80 de hidrógeno se desintegrarían en un estallido de luz que, aunque espectacular, no podría acabar con el Vaticano como en las fantasías de Dan Brown. Sin embargo, este experimento puede servir para algo mucho más importante: estudiar en detalle las propiedades de una esquiva sustancia que puede explicar por qué existe un universo con planetas, vida y cualquiera de las cosas que necesitamos los humanos para evolucionar.

La antimateria nunca se ha observado en el universo y la que conocemos se ha fabricado en laboratorios en la Tierra. Hace dos años el experimento del CERN Alpha consiguió atrapar antimateria durante 16 minutos, lo que en principio permitía estudiar en detalle esta sustancia. Pero los fuertes campos magnéticos necesarios para estabilizarla ocultaban sus características, que se observan con técnicas de espectroscopía. Esta técnica permite medir la energía que despide o absorbe un átomo o un antiátomo. Gracias a un nuevo sistema con campos magnéticos no uniformes, los responsables de otro experimento del CERN, el Asacusa, han logrado generar un haz de antimateria. Cada átomo de antihidrógeno está hecho de un positrón y un antiprotón, es decir, el reverso del hidrógeno convencional que es el átomo más sencillo que conocemos con un electrón y un protón. Este átomo es uno de los mejor conocidos por los físicos, señala el CERN en una nota de prensa, por lo que también hay posibilidades de poder estudiar y conocer ahora en detalle las propiedades energéticas y cinéticas de los rayos de antihidrógeno y su estado cuántico.

“Estamos desando reiniciar los experimentos este verano con una instalación mejorada”, ha explicado en un comunicado del CERN Yasunori Yamazaki, uno de los líderes de la colaboración Asacusa. El equipo describe su logro en un estudio publicado en Nature Communications. Ahora el principal objetivo es estudiar las propiedades espectroscópicas del antihidrógeno, que en teoría deberían ser idénticas a las del hidrógeno, señala el CERN. Si no es así, si la antimateria es diferente en algo a la materia (aparte de la carga), se abriría una puerta a un terreno de la física totalmente desconocido. Si hubiera igual cantidad de materia y antimateria, ambas se habrían aniquilado dejando solo un descomunal e inerte estallido de luz. Sin embargo en el origen hubo un desequilibrio entre ambas que permitió a la materia (la que hace los átomos que componen tus ojos, el ordenador y el resto del mundo visible) ganar la guerra y hacer estrellas, planetas, personas.

 

Vía Materia

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