La guerra se traslada al ciberespacio

Desde hace 6 años, Estados Unidos realiza un ataque sostenido con armas cibernéticas contra Irán, lo que deja en claro que no solo Anonymous usa esta herramienta
Los activistas que usan la máscara de Guy Fawkes no son los únicos que usan el ciberespacio como territorio para sus batallas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó secretamente durante los primeros meses de su mandato incrementar sofisticados ataques contra los sistemas informáticos de Irán para sabotear sus instalaciones nucleares, informó el diario The New York Times.

Fue “el primer ataque de Estados Unidos usando armas cibernéticas”, señala el artículo firmado por David E. Sanger. La iniciativa se planteó en 2006, durante la administración de George W. Bush, y se le dio el nombre clave de “Juegos Olímpicos”. El “gusano” desarrollado por Estados Unidos e Israel recibió el nombre de Stuxnet.

Cerrar o no cerrar


“Obama decidió acelerar los ataques incluso después de que una parte del programa se hiciera pública de forma accidental en 2010 por un error de programación que afectó a la planta (nuclear) de Natanz en Irán y lo envió a todo el mundo por internet”, agrega el diario neoyorquino.

Unos días después de que ocurriera el error, en “una tensa reunión en la Casa Blanca, el vicepresidente Joseph Biden y el entonces director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) Leon Panetta, consideraron que el intento estadounidense más ambicioso de retrasar los progresos nucleares de Irán se había visto mortalmente comprometido”.

“¿Deberíamos cerrarlo? Preguntó Obama, según algunos miembros del equipo nacional de seguridad del presidente presentes en la reunión”, revela el diario, que apunta a que le respondieron que no estaba claro “qué sabían los iraníes sobre el código y mostraron pruebas de que todavía estaba causando confusión”.

“Obama decidió seguir adelante con los ciberataques”, subraya el Times, que también indica que en las semanas siguientes la planta nuclear iraní de Natanz fue atacada con una nueva versión de ese virus informático y después con otra.

También señala que la última serie de ciberataques estadounidenses contra ese país, ocurrida poco después de que Stuxnet fuera detectado en todo el mundo, “puso temporalmente fuera de servicio a unas 1.000 centrifugadoras de las 5.000 que Irán estaba utilizando para purificar uranio”.

El diario neoyorquino indica que la información es el resultado de 18 meses de investigaciones con estadounidenses, europeos e israelíes involucrados en ese programa, así como con expertos. También subraya que ninguno de ellos permitió el uso de sus nombres por tratarse de un asunto clasificado.

Irán negó entonces que sus instalaciones nucleares hubieran sido atacadas por Stuxnet, pero sí indicó que habían detectado el virus informático y lo habían contenido.

Guerra de ceros y unos


En 2011 el director de la Organización de Defensa Pasiva de Irán, Gholamreza Jalali, informó de que Teherán estaba desarrollando un antivirus para proteger los programas de las computadoras de sus centros gubernamentales, que se habían visto afectados por un virus denominado Duqu.

También dijo entonces que Irán estaba preparado “para luchar contra el enemigo” en “una guerra cibernética y por internet”.

Por su parte, el gobierno de Estados Unidos reconoció recientemente que estaba desarrollando armamento cibernético, pero nunca ha admitido haberlo usado.

“Si Juegos Olímpicos fallan, dijo Obama a sus asesores, no habrá tiempo para la diplomacia y las sanciones a Irán”, revela el diario. Los asesores a su vez, le informaron que en ese caso Israel podría llevar a cabo un ataque militar convencional y se desencadenaría una conflicto en toda la región.

Por si esto fuera poco, una de las fuentes del Times declaró que los ciberataques estadounidenses no están limitados a Irán, pero que el país ha sido su foco de atención de forma “abrumadora”.

Y la nota concluye: “No hay razón para creer que permanecerá así por mucho tiempo”.

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