La guerra en el espacio ya es posible

Hasta el momento, Estados Unidos era el líder indiscutido del espacio; hoy, China y Rusia buscan arrebatarle el puesto

Tierra, mar y cielo: la guerra ha llegado a todos esos lugares desde ya hace varios años. La siguiente parada: el espacio. Si bien da la impresión de que es un lugar vacío y pacífico, hay en él más de 1.300 satélites activos, según un artículo del sitio Scientific American, que orbitan y hacen posible la comunicación de las personas en la Tierra.

Hasta el momento, Estados Unidos había sido el líder indiscutido en la conquista del espacio. Sin embargo, hoy China y Rusia han desarrollado sus propios programas espaciales y, poco a poco, van ganándole terreno al país norteamericano, algo que puede llevar a un conflicto que fácilmente podría descender a la Tierra.

Últimamente, dice el artículo, Estados Unidos ha detectado una amenaza, especialmente por parte de China, de la destrucción de sus propios satélites. Esto es posible sin la necesidad de lanzar un misil y hacerlos explotar, sino que simplemente el generar una obstrucción en sus ópticos o una rotura de sus antenas podría desestabilizarlos. Ciertos láseres también pueden hacerlo al dañar sus sensores y transmisores.

La respuesta de Estados Unidos: invertir cerca de US$ 5 mil millones para mejorar las capacidades defensivas y ofensivas del programa militar espacial norteamericano. Un secretario de Estado lo afirmó: "Estados Unidos no quiere un conflicto en el espacio exterior. Estamos dispuestos a trabajar con China y Rusia para mantener el espacio seguro. Pero quiero dejar en claro lo siguiente: defenderemos nuestros bienes espaciales si son atacados".

La chatarra espacial es el peor enemigo de los satélites, continúa el artículo. Un país dispuesto a atacar los dispositivos de otros simplemente podría poner una canica en órbita. Las altas velocidades que pueden alcanzar los objetos en el espacio puede producir que esa canica destroce el satélite, creando aún más chatarra espacial y, por ende, más amenazas para otros satélites.

Oficiales chinos sostienen que las actividades militares en el espacio son simplemente experimentos científicos pacíficos. Los oficiales rusos prefirieron no hablar. Estados Unidos, por su parte, apoya una iniciativa europea de crear un código de conducta para el espacio exterior. Un borrador de este cuaderno de normas de comportamiento exige mayor transparencia y confianza entre los países con programas espaciales.

Varios especialistas creen que el espacio debe ser protegido como un bien global, como en este momento lo son los océanos y la atmósfera. Mientras tanto, a medida que las distintas naciones con programas espaciales envíen satélites sin un previo asesoramiento internacional, el riesgo de colisiones por la cantidad de chatarra espacial seguirá creciendo, así como las posibilidades de que los países entiendan el golpe como un movimiento deliberado de sus contrapartes.