La gigafábrica con la que Elon Musk planea salvar al mundo

Se trata de una fábrica de 51 hectáreas, autosustentable y totalmente ecológica
A fines de este mes de julio, Tesla -la empresa creada y dirigida por el emprendedor Elon Musk- abrirá una gigafábrica en el estado de Nevada, en los Estados Unidos. Con ella espera cubrir la producción de baterías recargables de iones de litio para el Tesla Model 3, anunciado recientemente, los Tesla Model S y Tesla Model X y para los consumidores individuales interesados. Musk, CEO de la empresa, espera revolucionar la forma en que nos transportamos y, más importante para él, salvar al planeta de toda la contaminación a la que hoy se ve sometido por los vehículos impulsados por derivados del petróleo.

La instalación, que se espera que emplee a unas 6.500 personas de manera directa y a unos 16.000 indirectamente, comenzará a producir el próximo año y se espera que esté a plena capacidad en 2020.
A continuación, seis “detalles” que dan cuenta de la importancia de la fábrica:

Más grande que el Vaticano

La parcela tiene una extensión de 11,5 kilómetros cuadrados, lo que le permitirá a Musk expandir varias veces la fábrica, si es necesario. Sin embargo, la planta en si ocupará ahora 0,51 kilómetros cuadrados o 51 hectáreas. Puede no parecer mucho, pero en realidad es más grande que las 44 hectáreas que ocupan la Ciudad del Vaticano, el hogar de la Iglesia Católica dirigida por el papa Francisco, según publica Exame.com

Si uno considera los diferentes pisos que tendrá la construcción, los números crecen exponencialmente: la gigafábrica ocupará 1,3 kilómetros cuadrados, lo que la convertirá en el segundo edificio más grande del mundo, sólo superada por la fábrica de Boing, también ubicada en los Estados Unidos.

Tendrá forma de diamante

Musk contó que la planta será “estéticamente agradable” y que tiene forma de diamante, como una forma de buscar que tenga menos impacto ambiental. Además, está alineada con el norte magnético del planta, por un lado porque facilitará el posicionamiento GPS de las máquinas autónomas que poblaran el lugar y, por otro lado, permitirá una distribución más inteligente de los paneles solares que estarán ubicados en el techo de la fábrica.

Contaminará menos... mucho menos

La visión ecologista de Tesla es una de las razones para construir esta fábrica gigante. La producción de las baterías será más barata por una cuestión de escala y, además, al estar localizada en un único lugar se reducirá la cantidad de desechos que queden. De hecho, en Tesla estiman que en 2020 el costo de la producción de las baterías caerá un 30% (lo que redundará en un costo menor para el automóvil terminado).

Y, por supuesto, la popularización que Musk supone que ocurrirá con sus autos eléctricos revolucionará el mercado del transporte. Si el vehículo cuesta menos, más personas podrán cambiar de tecnología y se reducirá la emisión de gases contaminantes.

Los más geeks entre los geeks

Ponerle nombres “graciosos” a las salas de reuniones es habitual. Pero en Tesla decidieron darle una vuelta de tuerca ñoña a esta habitual práctica y llamarán a sus salas con el nombre de un elemento químico, según reveló Bloomberg. Entre ellos están el litio –obvio, ya que es el material del que están hechas las baterías-, cobalto y níquel, entre otros.

Autosuficiente

La nueva fábrica generará su propia energía ya que, como se mencionó más arriba, el techo del edificio estará cubierto por paneles solares, y además recibirán energía de fuentes eólicas y geotermales. Como si esto fuera poco, la empresa asegura que todos los materiales serán reciclaros dentro de la fábrica.

A prueba de terremotos

Tesla se gastó US$ 16.000.000 en pruebas de terremotos para asegurarse la estabilidad de la construcción.

Fuente: Infotechnology