La foto de la revolución

La industria fotográfica intenta reinventarse ante la amenaza de los smartphones
Ya hace 15 años que la industria fotográfica se digitalizó por completo y, desde entonces, los avances técnicos han sido gigantes. Sin embargo, la competencia es muy grande dentro de este rubro. Teléfonos como el iPhone y el Galaxy integran a sus funciones más básicas cámaras de primera categoría, lo que pone en riesgo el negocio amateur de la fotografía. Las cámaras sencillas se han extinguido y solo quedan las réflex de uso, teóricamente, más profesional.

Las grandes marcas como Canon y Nikon concentran sus esfuerzos en superar a sus competidores, mejorando las funciones y la calidad de sus fotografías pero, poco a poco, se van dando cuenta de que eso no es lo que le interesa al consumidor promedio. La solución está en un viejo proverbio: “Si no puedes ganarle a tu enemigo, únete a él”.

Tanto es así que ahora cámaras tales como la GoPro, la Ricoh Theta (una pequeña cámara que toma fotos en 360 grados) o la Polaroid Cube, están diseñadas para ser usadas junto con un móvil, en general a través de apps.

La integración de la experiencia de tomar una foto y que los resultados se muestren en la pantalla del celular, para desde allí compartirla directo a las redes sociales, parece ser el futuro de esta relación amor-odio entre competidores. Pero no todos han bajado los brazos ante los celulares. Algunas marcas todavía buscan destacar sus productos entre los demás por sus funciones exclusivas y sus particularidades que los transforman en dispositivos únicos.



Polaroid Socialmatic



Considerada como la cámara que ha logrado captar el concepto de Instagram a la perfección, la Polaroid Socialmatic probablemente te recuerde al ícono de la red social. Se trata de una cámara de 14 megapíxeles con conexión Wi-Fi y la posibilidad de compartir las fotos en las redes sociales. Pero también combina las mejores funciones de los dispositivos vintage, ya que le permite al usuario imprimir sus foto automáticamente, esto significa que puedes compartir tus recuerdos tanto online como de manera impresa al instante. El gran problema es que la Polaroid Socialmatic tiene un precio de US$ 300 en Estados Unidos, mientras que aplicaciones como Instagram son completamente gratis.






 

Kodak PIXPRO SP360


 

En un momento en que la cámara GoPro se ha convertido en un objeto muy popular, no es de extrañar que empresas como Polaroid y Kodak hayan intentado “subirse al carro”. Como estas se perdieron la revolución de la fotografía digital, juraron que no van a perderse el fenómeno de la fotografía deportiva en movimiento. Esta podría ser el área en la que pueden adelantarse a Apple. Como resultado, apareció la amarilla PIXPRO SP360, del tamaño de la palma de la mano. Clara competidora de la GoPro, ofrece ángulos de 360º, perfectos por ejemplo para quienes practican paracaidismo. Su precio es US$ 329 en EEUU. La Polaroid Cube solo ofrece vistas de 124 grados a los amantes del deporte.






Sony QX10


La Sony QX10 es la cámara que no se parece en nada a una cámara. Básicamente se trata de un objetivo que se sujeta a un smartphone con el fin de tomar mejores fotos. No hay pantalla para ver cómo quedó la foto y no hay manera de llevarla a todas partes sin que no se asocie a un celular. Se puede decir que la Sony QX10 es innovadora –“la cámara que no es una cámara”– o se puede ver esto como un intento demasiado tardío de Sony de ponerse al día con el mundo de las aplicaciones y filtros, al tiempo que trata de ser una método fácil para conseguir imágenes profesionales pero sin que se tenga que cargar con un montón de lentes. Su precio es de US$ 198 en Estados Unidos.





Fujifilm Instax Mini


Si hay algo que las cámaras en los smartphone no pueden hacer es imprimir fotografías de manera instantánea y sin necesidad de conectarse a una impresora. Los grandes laboratorios han comprendido que este es un punto fuerte que puede distinguir sus productos de los demás. Cámaras como la Fujifilm Instax Mini son los grandes iconos dentro del mundo de las productos de impresión instantánea. De todas formas estos laboratorios reconocen que la competencia es más dura de lo que sus productos pueden soportar. Por ese motivo es que están trabajando en desarrollar un gadget que se adhiera de forma simple y práctica a un smartphone. Su precio es de US$ 69 en Estados Unidos.






Lomo’Instant


Si utilizás Instagram a menudo, reconocerás el filtro Lomo-fi para imágenes “soñadoras, ligeramente borrosas”, con tonos amarillos y verdes saturados, correspondientes al estilo de una cámara Lomography. Así que no es sorpresa que la empresa haya contraatacado. Si bien ahora vende una cámara instantánea que ha recabado buenos comentarios (su precio es de US$ 269), no ofrece una solución mejor a lo que ya existe con la aplicación gratuita. Y este es un punto que Apple recordó con la campaña Shot on Iphone 6 para mostrar grandes fotografías tomadas con su buque insignia, dado que con el smartphone se puede lograr los mismos efectos de las cámaras profesionales, con simples herramientas de edición.







 

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