La ciencia detrás de la picazón

Investigaciones recientes han demostrado que esa sensación tan molesta no solamente se ocasiona mediante cierto contacto físico, sino que también se contagia socialmente, al igual que los bostezos
Hay quienes apuntan que la picazón es un tipo de dolor, uno muy suave, según un artículo publicado por el diario inglés The Guardian. Señalan que el dolor y la picazón tienen mucho en común, ya que pueden ser activados por muchos factores similares. Por si fuera poco, ambas sensaciones pueden ser mitigadas con fármacos anti inflamatorios. Son sensaciones que provocan ansiedad y atención, señales que muestran que hay algo que no está bien y que demanda una acción. El dolor lleva a retraerse, mientras que la picazón lleva a rascarse.

Sin embargo, al llevar el caso a los laboratorios, se ha incrementado la intensidad de los estímulos que causan picazón, pero estos solamente causan más picazón, y no dolor, como algunos llegaron a pensar. Esto lleva a pensar que la picazón es una forma de contacto especial. Esta es la teoría que dice que los “sensores” que detectan la picazón son los mismos que los del dolor, pero reaccionan diferente dependiendo el estímulo eléctrico que reciben.

Según el artículo, la picazón puede ser causada por muchas cosas: desde un buzo de lana o el sutil movimiento de las patas de un insecto sobre la piel. También puede ser causado por hiedras venenosas o por daños en los nervios del cerebro, como tumores, infecciones, o desórdenes obsesivos compulsivos. Los distintos tipos de picazón pueden durar desde segundos, hasta una vida entera (como en el caso de la enfermedad llamada onchocerciasis, que puede tener esos efectos si no se trata correctamente).

Contagio social

Por otro lado, está la ciencia del contagio de la picazón, de la misma manera que sucede con los bostezos. Un grupo de investigadores de la Universidad alemana de Giessen llevaron a cabo un estudio para determinar qué hay detrás de la sensación de picazón. Para esto, los científicos instalaron cámaras de video en un salón donde se le mostraban imágenes de moscas, ratones, picaduras o alergias en la piel a un grupo de personas. El fin del experimento era determinar si la simple visión de estos elementos causaba la reacción de rascarse en el público. A modo de control, se mostraron también imágenes de bañistas y madres con niños (con pieles suaves que sugerían la ausencia de la picazón). El resultado fue claro: más gente reaccionó rascándose ante la presencia de las primeras imágenes.

Explicaciones

Estudios posteriores llevados a cabo por los mismos científicos determinaron que las personas no tienen que estar sufriendo ninguna condición dermatológica para sentir picazón, sino que la misma es contagiosa socialmente. En un principio se pensó que una explicación a esto era que las personas con más empatía tienden a reaccionar más ante personas que se rascan. Sin embargo, al someter a los sujetos de estudio a pruebas de personalidad, aquellos que más reaccionaron ante las imágenes que inducían la picazón resultaron ser quienes presentaban signos de neurosis y emociones negativas.
En la escala de sufrimientos, el dolor real es algo más noble y augusto. La picazón es un mal malicioso, inconfesable y ridículo", escribió una vez el premio Nobel de literatura, André Gide

Otra de las explicaciones del “contagio de la picazón” que los científicos tienen en cuenta es que la historia del ser humano está llena de enfermedades contagiosas y parásitos. La razón por la que, al ver una persona rascándose, uno reacciona con la misma acción, es porque se teme que aquello que hace que la otra persona sienta picazón pase de cuerpo a cuerpo. No pasa lo mismo con el dolor, ya que este no es contagioso.

Los efectos de la picazón tienen mucho que ver con lo cognitivo y lo emocional, según se explica en el artículo. Por ejemplo, si una persona acampando siente una sensación de picazón en el brazo y se encuentra con una araña, matarla no acabará con la sensación de que algo está subiendo por su brazo hasta después de un largo rato.

“En la escala de sufrimientos, el dolor real es algo más noble y augusto. La picazón es un mal malicioso, inconfesable y ridículo. Uno puede sentir lástima por alguien que está sufriendo. Alguien que quiere rascarse solo causa risa”, escribió una vez el premio Nobel de literatura, André Gide.

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