La ciencia detrás del estallido de un globo

El objeto de cotillón se rompe de distinta manera según la presión y saber esto contribuirá a diseñar nuevos materiales

A todos nos ha pasado: saltamos despavoridos cuando un globo se rompe de imprevisto. ¿Pero qué esconde la ciencia detrás de este hecho cotidiano?

En un nuevo estudio publicado en la revista Physical Review Letters, investigadores encontraron que la cantidad de presión en el interior de un globo afecta directamente el estallido.

Cuando se infla un globo, se aplica tensión o estrés a la parte material; el resultado es que se extiende por encima del aire que se está soplando hacia su interior. Si la tensión es baja (por ejemplo, si el globo no se ha inflado por completo) se rasga a lo largo en una sola grieta, pero si la tensión es alta, la destrucción es diferente: se rompe en pedacitos. A partir de cierto punto crítico, la fractura se extiende tan rápidamente que el látex no es capaz de reordenar sus moléculas a tiempo para evitar las grietas. El punto de estrés está próximo a la velocidad del sonido en ese material: 570 metros por segundo.

Esto no es solo un experimento para hacer en un cumpleaños, sino que la revista New Scientist aclara que el hallazgo podría ayudar a desarrollar materiales frágiles (como el vidrio o metales) que se rompan de forma segura en vez de fragmentarse en múltiples piezas cuando se les aplica un choque repentino.

Mokhtar Adda-Bedia, investigador de la Universidad de París VII Denis Diderot se interesó en el estallido de los globos cuando su colega Sébastien Moulinet le mostró videos de globos meteorológicos rompiéndose en la atmósfera. "Después empezamos a jugar con globos de juguete en el laboratorio", dijo a New Scientist.