La ciencia del apretón de manos

Un veterano del FBI dice que a todos nos han dado mal la mano alguna vez y que el feo recuerdo puede durar años. En base a sus estudios, estos son los cinco consejos para hacerlo bien
Un apretón de manos parece la cosa más fácil del mundo. A menos que exista alguna deformación física que lo haga complicado o imposible, dar la mano es algo natural y sencillo. Error. Es una actividad en la que se equivoca una gran parte de la gente y que crea una mala impresión que puede ser muy duradera.

Así lo explica el veterano del FBI y experto en señales corporales Joe Navarro, en un artículo publicado por la revista Psychology Today. Navarro cuenta que da unos 40 seminarios al año y en cada uno de ellos pregunta a su audiencia quién ha recibido un mal apretón de manos e invariablemente todos levantan la mano.

El experto explica que en unos escasos segundos una persona crea los cimientos de la percepción sobre otra y que el apretón de manos es crucial. Por eso Navarro escribió cinco consejos básicos muy útiles para evitar esa primera vez que, dice, puede durar años.

Los cinco


“Mire a la persona a los ojos”, es el primero y más básico, pero muchas veces se olvida. Incluso las personas que lo hacen (y no se dan cuenta) están de acuerdo en que es algo muy desagradable. El consejo es no distraerse en ese momento.

Navarro establece que cerca del 2,8% de la gente sufre de hiperhidrosis, o sea, sudor en abundancia. La sensación no es agradable, por lo cual el policía estadounidense recomienda a los sudorosos un rápido secado de la mano derecha antes de usarla para el saludo, para lo cual conviene usar un pañuelo.

Otra manera de equivocarse al dar la mano es el “apretón de manos dominante”. Es una modalidad tan lastimosa como dolorosa. Navarro sostiene que la modalidad se puso de moda en los años de 1980 y que es una maniobra deplorable: “Estrujar la mano del otro para demostrar que eres superior o que estás al mando es bochornoso. Lo único que se logra es obtener una impresión negativa. No lo haga”.

Otra práctica muy desagradable es la de tocar con el dedo índice o mayor la muñeca de la persona a la que se le da la mano. “Deja el más negativo de los sentimientos", dice Navarro. Es una sensación desagradable, a la que la mayoría de las personas consideran como la peor manera de saludar. Algunos grupos o sectas lo practican y a veces mantienen la costumbre con gente que no está en el círculo. A menos que se trate de una provocación intencional, no debe hacerse.

Por último, Navarro cita lo que llama “el apretón de manos del político”. Y advierte: “Nunca, nunca, a menos que sea a tu abuelo o abuela, des el apretón de manos del político”. Se refiere a esa manera de dar la mano usando la otra mano para cubrir la de la otra persona.

Navarro dice que los políticos hacen esto creyendo que la gente los va a querer más, pero que no es así para ellos ni para nadie. “A nadie le gusta, es muy personal, hay que ganarse el derecho de hacerlo. Si usted siente la necesidad de un mayor contacto, puede tomar el antebrazo de la otra persona, pero no envolverle la mano con las dos suyas”, aconseja.


La conclusión es que dar la mano es simple pero hay que tener en cuenta ciertas normas elementales.

Comentarios