La celebración de la cultura digital

El festival internacional de arte y creatividad digital Artfutura aterrizó por primera vez en Montevideo, presentando una exposición marcada por la originalidad y la interactividad


Los efectos especiales, las animaciones, los videojuegos, la interactividad o el arte y cine digital forman parte tan cotidiana de nuestras vidas que han llegado a un punto en que –aparentemente– ni siquiera nos sorprenden.

Las innovaciones en estos campos son tan constantes que resultan naturales. Además, entre tanta información, a menudo resulta difícil separar el grano de la paja.

Por fortuna existen iniciativas como Artfutura, el consagrado festival internacional de cultura y creatividad digital que en sus más de 20 años de trayectoria se ha consolidado como una plataforma de exhibición, experimentación y reflexión en la intersección entre ciencia, creatividad y tecnología.

Abocado a presentar trabajos pero también generar pensamiento, en su edición de 2012 el festival hace hincapié en que no se puede separar tecnología y vida social, y toma como consigna la frase: “Nuestra cultura es digital”.

Las tecnologías digitales se han vuelto ubicuas y Artfutura, que las sitúa en el centro de su atención, parece querer emularlas. Junto a la edición de Montevideo, el festival se presentará simultáneamente en 12 ciudades incluyendo Barcelona, Buenos Aires, Lima, Madrid, Palma de Mallorca, Río de Janeiro, Santiago de Chile y Tenerife.

En Uruguay el festival toma como sede el Museo de las Migraciones y el Museo Muralla Abierta, situados en Bartolomé Mitre y Piedras. Ahí se podrán visitar hasta el 17 de noviembre varias proyecciones audiovisuales internacionales, instalaciones de artistas nacionales y además –ese es en principio el gran hit– las exposiciones de dos incontestables figuras del arte contemporáneo: Theo Jansen y Paul Friedlander.

El gancho internacional


Quien haya visto alguno de los “monstruos” de Jansen difícilmente podrá olvidarlos. Este ingeniero y artista holandés devenido en “escultor kinético” es padre de las Bestias de Playa (Strandbeest). Vistas de lejos, estas criaturas podrían gigantes y más aún cuando se las ve en movimiento. Compuestas de tubos flexibles y ligeros, hilos de nylon, cinta adhesiva y alambre, estas esculturas robóticas parecen tomar vida cuando caminan autónomamente gracias a la fuerza del viento y la arena mojada.

Para infundirles vida, Jansen, un apasionado de la teoría de la evolución, gesta a sus criaturas como algoritmos de computadora que compiten entre ellos y el más apto, como si de selección natural se tratara, es el que será materializado y “liberado” en su hábitat natural: la ventosa costa holandesa.

La otra gran exposición internacional es la de Paul Friedlander, quien siguiendo la estela de László Moholy-Nagy o Turrell, investiga formas de convertir la luz en una materia maleable y flexible que pueda adquirir cualquier forma y volumen, creando así sus “esculturas cinéticas de luz”.

En esta ocasión, Friedlander presenta Spinning Cosmos, una serie de esculturas basadas en el trabajo del astrónomo Michael Longo, el descubridor del llamado “giro cósmico”, quién propuso al artista la creación de una instalación de luz sobre el tema.

La exposición, de una belleza onírica, marciana y conmovedora, incluye los datos de más de 25.000 galaxias, además de ideas escultóricas inspiradas por el descubrimiento.

Otro gran clásico de Artfutura es la proyección de las últimas novedades en cine y animación digital. Entre las más de ocho horas de imperdible material, se podrá ver el documental Métamoebius, sobre el genial caricaturista de ciencia-ficción Moebius; la clásica sección 3D Futura show, con una selección de las mejores piezas de animación digital realizadas recientemente; o la serie Everything is a remix, una serie de documentales dirigidos por Kirby Ferguson sobre la idea de que toda creación se apoya en las anteriores.

La perspectiva uruguaya


Además de las incontestables propuestas internacionales, Artfutura también presenta algunos destacados trabajos de artistas uruguayos: las instalaciones sonoras interactivas Caja de arena de Bitmnodo o la de Juan Manuel Ruetalo; El jardín de las flores que cantan de Fabián Barros y Luisa Pereira Hors, que vincula movimiento, imagen y sonido; o QSG: un generador de paisajes sonoros de Marco Colasso, entre otras originales propuestas.

A pesar de que la edición de Artfutura deja que desear en algunos aspectos de su gestión, como por ejemplo, que todavía no se haya hecho un programa con las horas de proyección del abundante material audiovisual o los eventuales problemas técnicos, el festival ha aterrizado con éxito en Montevideo presentando una experiencia sumamente estimulante y divertida.

En la medida en que combina obras de reconocido prestigio con instalaciones de una gran originalidad que invitan al visitante no solo a interactuar, sino sobre todo a jugar y experimentar, Artfutura Montevideo ha creado un espacio donde la ciencia, el arte y la tecnología salen de sus a menudo poco accesibles círculos para mostrarse pedagógicos y fascinantes ante el gran público. Ojalá sea el primero de muchos otros.

Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios