La capital de la tecnología

Shenzhen ya no es una aldea de pescadores; hoy es una urbe frenética donde se fabrica más de la mitad de los celulares y el 90% de los dispositivos que se venden cada año en todo el mundo
Es muy extraño saber que la modernísima ciudad de Shenzhen, en China, era en la década de 1970 una aldea de 3.000 pescadores. Hoy, esta urbe ubicada a unos 80 kilómetros de Hong Kong, es el lugar en donde se produce el 90% de los dispositivos tecnológicos que se consumen en todo el mundo. Si, aquí se vive de la tecnología y se respira tecnología, tal como sucede en Silicon Valley, en Estados Unidos.

A simple vista se nota que Shenzhen es una ciudad que ha crecido de manera planificada. La historia moderna de la zona se remonta a 1979, cuando el gobierno la eligió para convertirla en una “zona económica especial” con foco en la tecnología. Así, se implementó un plan estratégico para que las empresas se instalen en la ciudad y para atraer inversiones nacionales y extranjeras.

Una ciudad muy atípica

Al llegar a Shenzhen, enseguida se percibe que no se está en una ciudad cualquiera: el aeropuerto no solo es inmenso, sino que tiene una arquitectura moderna. Para decirlo gráficamente, es como estar dentro de un capítulo de la serie de dibujos animados Futurama, porque el edificio es curvilíneo y tiene un techo blanco que parece un panal de abejas por el que ingresa la luz natural.

El centro de la ciudad es bastante extraño: con un ancho bulevar con un paseo central muy cuidado y lleno de flores. A los costados se erigen, uno tras otro, los inmensos rascacielos en los cuales se ubican oficinas de empresas tecnológicas, firmas de bienes raíces y de finanzas. Hay tantos rascacielos que es imposible contarlos, y otros tantos están en plena construcción. Sí, esta ciudad joven parece que aún no llegó a su apogeo. De hecho, se inaugurará aquí el edificio más alto de China y uno de los más altos del mundo, el Pingan International Finance Center, de 599 metros. En 2015, Shenzhen superó a Shanghái como la ciudad más cara en China para adquirir hogares a estrenar. También ocupa el puesto 16 en el ranking de las ciudades del mundo en donde el costo de vida es más elevado.

La localidad cuenta con varios centros comerciales en donde lo que más se vende son productos tecnológicos recién salidos de las fábricas. No solo se exponen muchísimas marcas, sino que los dispositivos pueden ser de dos tipos: originales o imitaciones. Afortunadamente, en cada local se explicita si lo que está a la venta es original o falso. Con respecto a los precios, una notebook Acer de 14 pulgadas con procesador Core i5 se puede conseguir por unos $ 17 mil, mientras que una copia de un iPhone 6 Plus o un Samsung Note 5 se vende a $ 7.500.

El centro fabril

Lo que podría denominarse el parque industrial es tan grande que es difícil ver la disposición de las fábricas y oficinas. En la zona se calcula que hay unas 6.000. Por un lado están las empresas que fabrican para distintas marcas, por ejemplo, Foxconn, famosa por ser la manufacturera de distintos smartphones, entre ellos los iPhone y los de Nokia. También hay muchas empresas que tienen montados sus centros administrativos. Es el caso de Huawei, que tiene acá su casa matriz y uno de los laboratorios de investigación y desarrollo. Se trata de un complejo en donde trabajan unos 50 mil empleados distribuidos en un predio que cuenta con 25 edificios.

Por mencionar solo algunas marcas conocidas, acá también se fabrican equipos de Dell, ZTE, TCL y Microsoft.

La gente

Dado que se trata de un centro tecnológico y que la ciudad tiene una historia corta, es mayoría la población de entre 20 y 40 años. Datos oficiales indican que el promedio de edad es de 29 años.
Algunos llegan para trabajar en las líneas de producción de las fábricas, otros para ocupar cargos administrativos y ejecutivos. Como Shenzhen aún está siendo construida, millones de jóvenes agricultores llegan en busca de una mejor calidad de vida. En la zona pueden llegar a habitar hasta 20 millones de personas. Cuatro millones lo hacen en el centro.

Quizá por el perfil de los habitantes resulta muy difícil encontrar personas que hablen inglés. Tampoco se ven niños. ¿Por qué? Las personas trabajan tantas horas al día que no tienen tiempo ni dinero para tener hijos. Acá, el sueldo promedio ronda los $ 20 mil. En 2014, 1.000 empleados de Foxconn iniciaron una huelga para protestar por los bajos salarios y paralizaron la producción del iPhone 6.

Aunque se sabe que cada una de las empresas alberga a miles de empleados y que es una de las localidades más densamente pobladas de China, ya que hay unos 6.000 habitantes por kilómetro cuadrado, lo cierto es que se ve poca gente en las calles. En Shenzhen no hay tiempo para salir de paseo, ya que todos están en sus puestos de trabajo, pagando el verdadero precio de la tecnología.

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Débora Slotnisky