La biblioteca electrónica

El apocalíptico final del libro físico nunca llegó, pero sí arribaron distintas formas de lectura en múltiples pantallas. Estos nuevos hábitos tienen ventajas y desventajas a evaluar de cara a la Navidad y las vacaciones
Pasar de página, sentir el olor de las hojas (nuevas o viejas), coleccionarlos en una biblioteca y gratificarse con ver la variedad de tamaños y colores ya no son las únicas sensaciones asociadas a la lectura. Los e-books o libros electrónicos son una nueva forma de lectura que está cambiando los hábitos y los modelos de negocios del sector, en el que conviven lo digital con lo analógico.

Con el libro electrónico lo único a tocar es la pantalla del dispositivo donde se lee. Esto implica una ventaja ergonómica en pro de la igualdad, pues marca el fin de la histórica incomodidad de la página par. Además, los e-books son más baratos, ocupan menos espacio y pesan menos (no hay que cargar kilos de material impreso). Por si esto fuera poco, se puede comprar un título en cualquier parte del mundo, por lo que ya no hay que esperar a que las editoriales lo traigan al país propio para hacerse de ese libro tan deseado.

Cuando en 1993 el escritor Peter James lanzó a la venta su thriller Host almacenado en dos disquetes, se lo vendió como “la primera novela electrónica” e inmediatamente se lo acusó de querer destruir la literatura. “Estaba en primera plana en Italia, el 99% de las críticas eran negativas. Un periodista incluso llevó su computadora en una carretilla a la playa para leer Host en su silla de escritorio”, dijo James en una entrevista con el diario inglés The Guardian.

Si bien hay varios antecedentes de textos que se disputan el lugar del “primer e-book”, la historia de James muestra cómo la tecnología se insertó a pesar de sus detractores. Dos años después, el escritor estaba dando una charla junto al gurú tecnológico y revolucionario cofundador de Apple, Steve Jobs. En la actualidad, los dos disquetes que conforman la obra están expuestos en el Museo de la Ciencia de Londres, como referencia de los primeros pasos de las publicaciones digitales.

Vida y muerte del e-reader


En 2007 Amazon lanzó el e-reader Kindle, una suerte de tableta que permitía almacenar miles de títulos en un solo dispositivo con una batería que duraba cerca de un mes. Desde entonces, la venta de e-books se ha duplicado en Estados Unidos. En 2013, por primera vez las editoriales de dicho país ganaron más dinero de las ventas digitales que de las tiendas físicas.

Pero cuando la industria literaria no acababa de acostumbrarse al sacudón que le provocaron los libros y lectores electrónicos, los expertos ya hablan de su extinción. En su opinión, los e-readers serán “los próximos iPod”. Los mismos están siendo relegados por la propia empresa Apple en favor de los iPhone, que han ganado capacidad de almacenamiento y absorbido funcionalidades de los emblemáticos reproductores de música. Ahora, los culpables de la muerte del e-reader son también los smartphones.

Un argumentos para sustentan esta tesis es el (gran) tamaño de las pantallas de los celulares. Por ejemplo, la nueva phablet de Apple, el iPhone 6 Plus, tiene un display de 5,5 pulgadas, y el Galaxy Note 4 de Samsung mide 5,7. Esto es poco menos que los e-readers y tabletas más pequeños, que miden seis pulgadas.

Otro argumento es la incorporación de libros a las tiendas de aplicaciones como la Play Store de Google, lo que facilita poder leer si se cuenta con las apps indicadas. Por último están las cifras. La firma investigadora de mercado Forrester pronosticó que, para 2017, las ventas de e-readers caerán de US$ 25 millones a US$ 7 millones y que ese público estará conformado por el tipo de personas que leen más de dos libros por semana. Según la firma, el rol de estos dispositivos será el de “algo lindo de tener”.

Aplicaciones para leer


Partiendo de este pronóstico, hay algunas aplicaciones con las cuales los lectores pueden incursionar en el mundo de los libros digitales. Para ello, cabe destacar que, cuanto más grande sea la pantalla del smartphone, mejor.

Lo bueno de esta forma de gestionar la biblioteca digital es que se puede leer en varios dispositivos y disponer del stock de libros desde cualquier lugar y pantalla, partiendo siempre del punto exacto en donde se abandonó la lectura.

La aplicación Kindle de Amazon, por ejemplo, funciona en iOS, Android, Windows Phone y Kindle. Google también tiene la suya, Google Play Book, a la cual se le pueden cargar distintos documentos para luego leer en cualquier dispositivo.

Prestame un e-book


Si lo que se busca es leer sin restricciones, existen varios servicios que imitan lo que hace Spotify con la música o Netflix con las películas. Así como este último se transformó en un éxito en países de todo el mundo al permitir ver películas desde internet de forma legal a cambio de una cuota mensual, hay empresas que esperan poder hacer prosperar bibliotecas digitales con acceso ilimitado.

Kindle Unlimited, Oyster y Scribd son tres servicios que, con una cuota mensual, permiten acceso ilimitado a su biblioteca y descarga gratuita de libros. Al pagar, el usuario pasa a disponer de un catálogo donde puede leer lo que desee, por el tiempo que quiera, pero donde nada es suyo. En otras palabras, una vez que cancela la suscripción, ya no puede ver los contenidos.

Sin embargo, hay quienes se muestran escépticos respecto a las posibilidades de éxito de estas plataformas. En promedio, las personas no dedican tanto tiempo a la lectura como lo hacen a mirar televisión, películas o escuchar música.

Un caso paradójico


En Uruguay, el negocio de los e-books está lejos de instalarse. Según la presidenta de la Cámara Uruguaya del Libro, Alicia Guglielmo, el mercado “está verde”. De hecho, recordó que en la Feria del Libro de este año, un periodista brasileño que estaba recorriendo este tipo de eventos a lo largo del mundo, se sorprendió porque no había espacios dedicados exclusivamente para estos textos electrónicos.

Guglielmo explicó que, a pesar de que no hay datos oficiales, la ganancia que trae el e-book al sector uruguayo es marginal. “Sigue siendo un servicio al lector al que le puede interesar el formato, pero todavía no incide en absoluto en la facturación. Y no es porque no haya, es porque el lector no está comprando de manera importante”, indicó.

Aunque los uruguayos todavía prefieren la experiencia analógica, este no parece ser el camino al que se dirige el sector en el mundo. Quizá la temporada de regalos navideños y las vacaciones que se avecinan sean una buena excusa para darle una oportunidad a los libros digitales, cualquiera sea su formato.

 


Cómo convertirse en un lector digital en tres simples pasos


 

1. ¿Dónde leer?

Si lo que buscás es una pantalla en blanco y negro con alto contraste, es decir lo más parecido a un libro, tenés varias opciones. Los referentes en este mercado son Amazon y Barnes & Noble, con sus dispositivos Kindle y Nook respectivamente. El más popular en Uruguay es Kindle, cuya versión más barata (la clásica) se consigue a US$ 79 en Amazon y a unos US$ 160 en tiendas nacionales. En el mercado local hay otras versiones que varían entre US$ 130 y US$ 300. También se pueden encontrar otras marcas, como Papyre o Energy System. Por otra parte, es posible leer en las pantallas a color de cualquier tableta (a las que se les baja el brillo de la pantalla) o en aquellas de la línea Kindle. Ahora que los celulares vienen cada vez más grandes, también se les puede dar una oportunidad como e-readers.

2. ¿Cómo comprar?

Tras elegir el dispositivo, resta obtener los libros. Estos, a diferencia de los físicos, se pueden encontrar en varios sitios web. Entre sus ventajas está que son más baratos, se los consigue al instante, pesan menos y pueden leerse en varias pantallas. Para comprarlos, se puede consultar en las librerías más grandes de la web, como Amazon, Barnes & Noble, El Corte Inglés, Google Play, Libranda o La Casa del Libro. Las editoriales uruguayas venden libros a través de estas plataformas, ya que no hay una local. La presidenta de la Cámara Uruguaya del Libro, Alicia Guglielmo, recomendó el sitio bajalibros.com, donde hay varias editoriales nacionales.

3.Estantería digital.

Para organizar los libros digitales no se necesita mucho espacio ni un sistema importante de clasificación: lo que se precisa es un programa. Calibre es el más recomendado para las computadoras, ya que es muy fácil de usar. El usuario puede importar a su biblioteca electrónica todos los libros que tiene y, desde el programa, sincronizarla con cualquier dispositivo. Funciona igual que iTunes de Apple. Lo bueno de Calibre es que reconoce y permite compartir los diferentes formatos en que se puede descargar un libro electrónico. El más común es “.epub”, pero también se pueden encontrar en “.mobi” o el clásico PDF, que es más difícil de compatibilizar con las pantallas de algunos e-readers. Otra ventaja de Calibre es que permite ordenar los títulos por nombre, serie, autor, fecha, tamaño o puntuación que el usuario le otorgue. Además, es posible bajar noticias de los sitios web de cientos de diarios.

 

Device 6: jugar a un libro interactivo


 

La idea de libro interactivo no es nueva. Lo que sí resulta original es que esté en formato de aplicación. Device 6 es una novela disponible para dispositivos iOS a US$ 3,99 y desarrollada por Simogo AB.

La novela cuenta la historia de Anne y de cómo, un día, despierta en un tenebroso castillo, con sonidos extraños, juguetes antiguos e instrumentos científicos. Con cada paso que da, la situación se vuelve más misteriosa, pero lo curioso no es tanto la trama, sino la forma en que está presentada.

El texto aparece escrito en diferentes direcciones dentro de la pantalla para acompañar la trama. Cuando Anne camina, se oyen sus pasos y, cuando puede tomar dos caminos, el texto se separa. En momentos en que se apaga la luz, la pantalla se vuelve negra. Hay sonido, video e imagen.

Para poder pasar de un capítulo a otro, el lector debe resolver los misterios con los que se va encontrando Anne, al tener que usar códigos o pistas para desbloquear más texto o imagen. Así, más que una novela interactiva, Device 6 es una suerte de videojuego.

La única desventaja de esta aplicación es que está en inglés. Sin embargo, es un primer paso a otra forma de leer, que puede sumergir al lector en la historia y, al mismo tiempo, hacerlo partícipe.


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