La Antártida en estado crítico por derretimiento

Una nueva investigación indica que la capa de hielo del continente blanco se redujo en 20% en menos de 10 años
El espesor del hielo que flota alrededor de la Antártida se redujo casi 20% entre 1994 y 2012, según un estudio publicado el jueves.

El estudio, basado en cálculos satelitales, fue realizado por la Agencia Espacial Europea entre 1994 y 2012 y echa luz sobre cómo responde el hielo antártico al cambio climático.

Los datos fueron recopilados a lo largo de tres misiones espaciales diferentes, lo que permitió acumular resultados a través de los años.

Esto representa una diferencia clave con respecto a estudios anteriores, que se guiaban únicamente por una única misión, lo que permitía tomar instantáneas de tendencias, pero no resultados a largo plazo.

El informe fue publicado en la versión en línea de la revista Science, y contó con el respaldo de la NASA, la agencia espacial estadounidense.

Las barreras de hielo tienen un espesor medio de entre 400 y 500 metros y pueden extenderse a cientos de kilómetros de la costa antártica.

Si la capa de hielo se afina demasiado no puede evitar que los glaciares permanentes se deslicen al océano y comiencen a derretirse, elevando drásticamente los niveles del océano.

Los investigadores hallaron que el volumen total del hielo antártico cambió poco entre 1994 y 2003 pero a partir de ese punto el derretimiento se aceleró en forma pronunciada.

“En el curso de 18 años, 18% es relamente un cambio sustancial”, dijo Fernando Paolo, un científico del instituto de oceanografía Scripps, de la Universidad de California, San Diego.

“En general, mostramos no sólo el volumen total de hielo que está decreciendo, sino que vemos una aceleración en la última década”.

Si el ritmo del derretimiento continúa, las capas de hielo podrían perder la mitad de su volumen en los próximos 200 años, según cálculos de investigadores.

Para el profesor Andrew Shepherd, director del Centro para la Observación Polar y Modelaje de la Universidad de Leeds, la tendencia de derretimiento es “una verdadera preocupación, porque estos niveles de derretimiento no se pueden sostener por mucho tiempo”.

Los glaciares del mar de Amundsen del oeste de la Antártida están perdiendo hielo más rápido que en cualquier otra parte del continente, una reducción que se produjo con mayor intensidad en los últimos años, y son los que más contribuyen al aumento del nivel del mar, dijeron los investigadores.

De todas maneras, se realiza la aclaración por parte de los autores del estudio que el deshielo no afecta directamente los niveles oceánicos, aunque si tienen una influencia indirecta en este proceso.

Por su parte, la zona este de la Antártida recuperó parte de su volumen pero esta tendencia se interrumpió en 2003 para comenzar a caer a partir de entonces.

Los investigadores se centrarán a partir de ahora en estudios que permitan determinar con claridad las causas de esta situación y sus efectos en la atmósfera y en los océanos. “Buscamos conexiones entre el fenómeno de El Niño en el Pacífico y los cambios en el hielo antártico”, manifestó Paolo, quien aclaró la intención de formular predicciones a futuro.

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