Juegos virtuales en la vida real

Ingress y Pokémon Go toman como base de su experiencia los datos generados por los usuarios en Google Maps
Ingress no es un nombre tan conocido como Pokémon Go y, sin embargo, es el juego lanzado en 2011 que sentó las bases para que el de la franquicia de Nintendo rompa todos los rankings de las tiendas de aplicaciones.

Nació como un experimento surgido de una idea loca de John Hanke, un veterano de Google que ya venía con la experiencia de haber creado un programa que luego Google compraría y renombraría Google Earth, además de haber trabajado en el equipo de Google Maps y Street View. Les suena, ¿verdad?

Al conocer tanto el mundo de la geolocalización, Hanke quiso comenzar a hacer juegos que consistieran en capas superpuestas a los mapas reales del mundo. Así fue como nació Ingress. Se trata de un juego móvil en el cual dos grupos, los Iluminados y la Resistencia, intentan dominar una serie de portales virtuales localizadas en ubicaciones del mundo real. De la misma forma en que los jugadores de Pokémon Go pueden ver a través de las cámaras de sus smartphones a las criaturas como si estuvieran en el mundo real, los jugadores de Ingress ven en el mapa los portales teñidos del color del grupo que lo haya dominado.

¿Cómo es esto posible? Primero que nada, mediante la colaboración de Google Maps. Los usuarios de la herramienta del gigante de las búsquedas generan enormes cantidades de datos constantemente, que delatan las locaciones en el mundo que son más visitadas, subiendo fotos o generando panoramas en 360° para Street View.

De esta forma, según contó Hanke al portal Mashable, Niantic, la empresa detrás de estos dos juegos, seleccionó los lugares más visitados para ubicar los portales a través del mundo, así como monumentos y puntos históricos y artísticos de las distintas ciudades, y abrió un llamado para que los jugadores emitieran sus propias localizaciones. De 15 millones de solicitudes, se aprobaron 5 millones. También se eligieron locales comerciales determinados.

Pokémon Go se sustenta por los datos generados por los jugadores de Ingress, pero es más complejo. En el juego de Nintendo, los jugadores no solo pueden encontrarse con las criaturas de la franquicia, sino que también pueden localizar gimnasios a dominar, de la misma forma que sucede con los portales de Ingress, y Pokeparadas, es decir, lugares en los que pueden conseguir ítems para potenciar su experiencia de juego, como pokebolas o inciensos para atraer pokémones.

Según Hanke, para la localización de los gimnasios se utilizaron las localizaciones más frecuentes de los jugadores de Ingress, mientras que para la localización de las Pokeparadas se seleccionaron las segundas más frecuentes y aquellas emitidas por los usuarios. Por esta razón es que hoy pueden encontrarse portales en el Polo Norte y la Antártida, por lo cual no sería raro encontrar alguna Pokeparada por la vuelta.

Ahora, para la localización de las criaturas, el tema es más complejo. Para esto se tuvieron en cuenta los valores del terreno que se identifican en Google Maps. Esto quiere decir que el algoritmo del juego detecta si el usuario está ubicado en un terreno cercano al mar o a algún lago y muestra principalmente pokémones acuáticos. Por si fuera poco, el juego también entiende si se está jugando durante el día o durante la noche para soltar a los pokémones nocturnos.

Otros tipos de datos, de los que Hanke no pudo revelar el origen, determinan qué tipo de clima, vegetación o tipo de terreno hay en el lugar donde se encuentra el jugador. Estos datos también son utilizados para determinar los hábitats apropiados para cada tipo de pokémon (el juego incluye la primera generación: 151 criaturas).

Un problema que puede surgir con esto es la selección de lugares peligrosos para los usuarios. Si bien es de perogrullo que caminar con los ojos pegados a la pantalla es peligroso, Hanke explicó que el juego tiene un sistema de notificaciones que alertan al jugador cuando hay algún punto de interés cerca, para que no tenga que estar constantemente mirando la pantalla.

Por otro lado, al seleccionar los lugares para los portales en Ingress, el principal criterio consistía en que estos fueran lugares públicos, a los cuales los jugadores pudieran acceder sin romper ninguna regla, y que fueran lugares seguros, es decir, no dentro del mar ni en el medio de una calle. Como dijo Hanke, la idea de estos juegos es que los jugadores se levanten del sillón y salgan a caminar, pero sin dejar de lado su seguridad física.