Jardines de flores microscópicas

Basta con manipular ciertos químicos en un tubo de ensayo para que "germinen" estas formaciones de cristal, que se asemejan a un campo de diminutas flores


Aunque parezcan jardines de flores exóticas o enormes campos de corales y esponjas marinas en un escenario acuático, estas formaciones son en realidad arreglos de cristal que "germinaron" en un laboratorio.

Se trata de estructuras que fueron construidas alterando ciertos ingredientes químicos de una solución, conformada por agua, cloruro de bario y silicato de sodio, recoge la revista Wired.

El responsable de este espectacular jardín microscópico no es un jardinero sino un equipo liderado por Wim Noorduin, un investigador posdoctoral de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de Harvard (SEAS, por su sigla en inglés).
Por al menos 200 años, las personas se han sentido intrigadas por cómo las formas complejas han evolucionado en la naturaleza. Este trabajo demuestra que eso es posible solo a través de cambios químicos en el ambiente", dice Wim Noorduin, líder del proyecto

"Por al menos 200 años, las personas se han sentido intrigadas por cómo las formas complejas han evolucionado en la naturaleza. Este trabajo demuestra que eso es posible solo a través de cambios químicos en el ambiente", dice Noorduin.

El científico explica además que si bien las reacciones de las que resultan estas formaciones (que en la imagen tienen falso color con fines de divulgación) suceden de forma espontánea, es posible manipular las condiciones de la reacción y "esculpir" las formas mientras están creciendo.

Así, dióxido de carbono más disuelto en la solución llevará a "flores" con hojas más amplias, mientras que revertir el pH en intervalos concretos tiene como resultado pliegues curvos.

Las formas recuerdan tanto a flores como a arrecifes, cuenta el líder del proyecto: "Cuando mirás a través del microscopio electrónico, de verdad se siente como estar buceando en el océano, viendo enormes campos de coral y esponjas".

Jardines de laboratorio


Estas delicadas formaciones surgen a partir de un proceso químico que comienza cuando el dióxido de carbono del aire se disuelve en el agua.

En ese momento tiene lugar una reacción en la que se precipitan los cristales de carbonato de bario, en tanto descienden los niveles de pH de la solución alrededor de los cristales, tornándola más ácida.

Según explican los investigadores, este cambio en el pH tiene un efecto sobre el silicato de sodio disuelto y conduce a que se forme una capa de silicio alrededor de los cristales de carbonato de bario.

La revista Wired explica que con esta segunda reacción la solución se vuelve más alcalina, por lo que los cristales continúan formándose dando lugar a nuevas "flores" para este jardín microscópico.

Acerca del autor

Comentarios